Mª Rosa Espinosa, nacida en la localidad de San Vicente del Valle, ocupará el cargo en la congregación religiosa más conocida como Jesuitinas durante el próximo trienio 2019-2022.
A través de una carta, el arzobispo ha agradecido el «ejemplo, acogida, silencio y pobreza» de la comunidad y augura que su partida servirá para mejor «descubrir el tesoro de la vida consagrada».
La presencia de las religiosas Calatravas en la diócesis es anterior a la misma Catedral. Este año, celebran ocho siglos de servicio activo a la Iglesia en Burgos.
Las religiosas abren sus puertas durante unos días de verano para ofrecer un clima de paz y descanso donde poder reencontrarse con uno mismo, con los demás y con Dios.