Suzana acoge la fiesta de la Sementera con el deseo de «caminar y construir juntos»

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El pasado sábado, tuvo lugar en la localidad de Suzana la fiesta de la Sementera, en la que se reunieron vecinos de los diversos pueblos de la zona rural del arciprestazgo de Miranda de Ebro. Se trata de un encuentro anual a comienzo del curso pastoral, en torno a la siembra del campo y como agradecimiento a los frutos recibidos de la última cosecha. Alrededor de 120 personas se reunieron para pedir al Señor que mande la lluvia que ayude a sembrar los campos. «Dios sigue sembrando en nuestros corazones y nuestras vidas», se repitió en la celebración de la eucaristía.

 

El lema elegido en esta ocasión ha sido «Caminando y construyendo juntos», recogiendo el espíritu del sínodo que celebra la Iglesia. En este caminar juntos, el gesto con el que comenzó la misa fue presentar lo que se ha conseguido en cada pueblo, como son una cooperativa para caminar juntos, la mejora en iglesias y retablos, así como otros elementos del pueblo como un lavadero. Cada pueblo mostró distintos recursos que representa algo común en el trabajo y que ha servido para sentir que siguen caminando y construyendo juntos su comunidad.

 

Después de la eucaristía, llegó el momento de la convivencia, en el que se compartieron viandas de cada localidad, junto a lo que ha aportado Suzana, el pueblo encargado de recibir y preparar en esta ocasión esta celebración, que cada año se celebra en un municipio diferente del arciprestazgo.

La parroquia de San Juan de la Vera Cruz de Aranda inaugura un mural de 19 metros de altura

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Un imponente mural con la figura de San Juan Bautista flanquea desde hace unos días la parroquia que este santo tiene dedicada en Aranda de Duero. La pared medianera que oculta parte de la fachada de este templo se ha vestido de gala como colofón de unas obras de rehabilitación integral del edificio, que ha contado con eliminación de humedades, arreglo de la tarima, tapizado de los reclinatorios y la colocación de un nuevo confesonario e iluminación, entre otras mejoras.

 

Ha sido el artista arandino Nano Lázaro el encargado de pintar el mural, cuya ejecución material se ha completado en diez días. No pudo declinar la invitación que le ofertó el párroco, Juan Carlos Argüeso, y se puso manos a la obra a pesar de que el peculiar ‘lienzo’ de 19 metros de altura le ponía las cosas difíciles: «Es una pared muy alta y estrecha. Encajar la figura a este espacio fue todo un reto», explica. «O la estilizas mucho, como hacía El Greco, o lo adaptas». Y así ha ingeniado un diseño en el que el Bautista –«de nuestros tiempos, realista y de la moda actual»– aparece con el dedo vertical apuntando al cielo y con un cordero a sus pies. También porta una cruz de cañas y la filacteria «Ecce Agnus Dei».

 

 

Por si fuera poco, combinar un mural moderno con la fachada de la iglesia, del siglo XVII, «le volvió un poco loco». Por ello, la figura del profeta –pintada en tonos cálidos– se superpone a un fondo a modo de mosaicos de forma radial en tonos verdosos y azules, en recuerdo del bautismo que practicaba san Juan. El primo del Mesías viste pieles de camello, con manto rojo y símbolo del martirio que sufrió.

 

Para este artista de los murales, el resultado no puede ser más positivo: «Para mí ha sido todo un honor», traslada. Señala que está «contento con el resultado» y por los halagos que recibe de sus vecinos y por los comentarios generados en las redes sociales. «La gente ha valorado la obra de forma positiva» y también la parroquia y hasta el propio arzobispo, don Mario Iceta, que se acercó la semana pasada a ver el resultado.

 

Las obras de rehabilitación del inmueble y el nuevo mural se inauguran hoy de forma oficial, coincidiendo con la fiesta de la Virgen del Pilar. En el interior del templo, se han eliminado desconchones y humedades en paredes y bóvedas y la iglesia ha ganado en luminosidad gracias a varias estrategias: la pintura crema, blanca y color piedra, elegida para paredes, bóvedas y arcos, remoza la imagen del templo, como también lo hace la renovación del entarimado, de color más claro. La nueva iluminación subraya la relevancia del sagrario, y da  mayor visibilidad a las vidrieras con las imágenes de la Virgen y san Juan Bautista, titular de la parroquia, entre otros elementos ornamentales.

La Iglesia en Burgos reclama «un trabajo que construya dignidad»

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El aumento de la siniestralidad laboral es una de las caras de la actual precariedad que viven muchas personas trabajadoras en nuestra provincia y en otros rincones del mundo. Frente a esta «triste lacra», las entidades que integran en Burgos la plataforma ‘Iglesia por un Trabajo Decente’ (ITD) recuerdan que la salud laboral es «un problema que requiere de soluciones colectivas».

 

Con este motivo, la archidiócesis de Burgos, a propuesta de la Asamblea Diocesana, ha iniciado una campaña de sensibilización, como una acción que se repetirá cada año a la luz de algunos de los problemas que aborda la Doctrina Social de la Iglesia. El pasado viernes, un acto público en la plaza de Santo Domingo y una vigilia de oración en la Iglesia de San Gil Abad sirvieron para clamar «por un trabajo que construya dignidad». Además, Miranda de Ebro también celebró el día del trabajo decente, esta vez la tarde del sábado 7 con una concentración en la plaza España y una oración en la parroquia de Santa María. En ambos casos, los actos estuvieron organizados por la Iniciativa «Iglesia por el trabajo decente», que congrega a diversos movimientos de Acción Católica, vida religiosa, Cáritas, CONFER, diversas delegaciones de pastoral y algunos otros grupos y movimientos.

 

En el primer semestre de este 2023, la provincia de Burgos ha registrado un total de 2.686 accidentes de trabajo, a los que hay que sumarle 232 ocurridos ‘in itinere’, es decir, en el viaje de casa al trabajo. Además, han fallecido cinco trabajadores. También la falta de bienestar mental se ha convertido en «una de las causas prioritarias a la hora de abandonar un puesto de trabajo, seguida de la búsqueda de mejora de condiciones y las mayores posibilidades de conciliación».

 

Por esta razón, ITD hizo público un manifiesto coincidiendo con el Día del Trabajo Decente del pasado 7 de octubre, donde recuerda que el trabajo es siempre un «medio imprescindible para el reconocimiento de la sagrada dignidad de las personas» y nunca «un castigo para ellas». Por ello, lamenta que muchas veces algunos puestos de trabajo estén planteados «exclusivamente desde el punto de vista económico y no desde la perspectiva humana» y subraya que la falta de seguridad es «especialmente preocupante en los empleos feminizados».

Promover los ministerios laicales, una «apuesta de futuro»

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Jesús «ha constituido a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y doctores, para el perfeccionamiento de los santos, en función de su ministerio, y para la edificación del cuerpo de Cristo», que es la Iglesia. A través de sus cartas, san Pablo ha dejado constancia del modo en que los primeros cristianos se organizaban para realizar distintas tareas al servicio de la Iglesia, acciones que el apóstol llama «ministerios» y que Dios distribuye a través del Espíritu Santo (Ef 4,11-12; 1Cor 12,1.4-11). 

 

Veinte siglos después, la Iglesia en Burgos desea continuar esta senda y organizar sus acciones a través de la «promoción de los diversos ministerios laicales, instituidos o no», procurando «una mayor incorporación de laicos y religiosos en los diversos servicios y cargos de responsabilidad a todos los niveles eclesiales, incrementando de un modo especial la presencia significativa de la mujer». Esta propuesta, recogida en el nuevo plan «Peregrinos de esperanza», ha centrado hoy la sesión de trabajo del consejo diocesano de pastoral, que ha incorporado a nuevos miembros tras la reciente reorganización de la curia diocesana. Las razones de la promoción de estos ministerios laicales responden a su necesaria participación en la creación de unidades pastorales y la maduración de las comunidades cristianas.

 

Ha sido el profesor de Eclesiología en la Facultad de Teología, José Luis Cabria, quien ha ayudado a la reflexión sobre la temática. «El ministerio es un elemento imprescindible para edificar la Iglesia», ha explicado. Después de su desvinculación en el camino al sacerdocio, lo ha definido como «un servicio voluntario, estable y permanente, reconocido públicamente por la comunidad eclesial», «que conlleva el discernimiento de un carisma», y una posterior «capacitación, preparación, reconocimiento, envío, acompañamiento y formación», ha esbozado. «Los ministros no son más que los demás» laicos, ha subrayado, y ha explicado que algunos son «instituidos» por el obispo –entre los que se encuentran los ministerios de lector, acólito y catequista– y otros son «reconocidos» por toda la comunidad, como los animadores litúrgicos, los voluntarios de Cáritas y tantas otras acciones que son comunes en la vida de la Iglesia. La promoción de los ministerios laicales es «una apuesta de futuro», una opción que favorece el servicio de los bautizados en la Iglesia y la sociedad, ha concluido.

 

En la reunión, que ha presidido el arzobispo, don Mario Iceta, se ha debatido sobre los servicios que deberían formar parte de las unidades pastorales y la promoción de los ministerios de lector, acólito y catequistas, así como los ministros extraordinarios de la comunión. El orden del día también ha contado con varias informaciones sobre la fundación educativa ‘Manjón y Palencia’, la campaña diocesana a la luz de la Doctrina Social de la Iglesia y la próxima celebración del Día de la Iglesia Diocesana, que se desarrollará con un encuentro en Melgar de Fernamental.

«Que la justicia y la paz fluyan»: la Iglesia reza por el cuidado de la Creación

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Coincidiendo con la fiesta de San Francisco de Asís, y en el mismo día en que el papa Francisco publicaba su última exhortación apostólica, Laudate Deum, la archidiócesis, a través de la vicaría de Pastoral, convocó a los burgaleses a participar en una vigilia de oración por el cuidado de la creación.

 

La iglesia del monasterio de las madres Clarisas de la capital acogió ayer la celebración. Una hora de reflexión y oración a partir del lema elegido para esta jornada, «Que la justicia y la paz fluyan». El acto giró en torno a la Palabra de Dios y contó con los cantos de los seminaristas y el testimonio de Lourdes, una trabajadora de Cáritas que compartió su experiencia como misionera en la Amazonía.

 

La vigilia se desarrolló con miradas hacua los cuatro puntos cardinales, al cielo y la tierra. Desde Fuensanta, lugar del nacimiento del río Arlanza, trajeron agua que fue bendecida y derramada sobre los presentes; agua que los participantes en la celebración pudieron llevarse a casa en pequeños frascos como recuerdo y compromiso.