Esta mañana ha fallecido el sacerdote Alberto Tardajos Pérez a los 89 años de edad. Su funeral se llevará a cabo mañana día 25 de enero a las 11 horas en Castrojeriz, y el velatorio será en el Tanatorio San José a partir de las 17 horas.
Nacido en Castrojeriz el 31 de octubre de 1933, recibió la ordenación sacerdotal en 1957 por la imposición de manos de D. Luciano Pérez Platero, antiguo arzobispo de Burgos. Estudió en el seminario «san José» y en «san Jerónimo» y ejercía su sacerdocio en las parroquias de Torresandino, Pradoluengo y Villamayor de los Montes. Fue un hombre bueno, delicado y con una gran pasión por la música, presentándose en 1964 para Tenor de la Catedral.
Al igual que él se regocijaba cantando el Himno a Santa María la Mayor, a esa misma madre encomendamos hoy a Alberto. Oremos por él y toda su familia pidiendo a Nuestro Señor que le acoja junto a Él para siempre.
Esta mañana ha fallecido, a los 65 años de edad, el sacerdote burgalés Elías González Barriuso. El funeral por su eterno descanso tendrá lugar mañana jueves 19 de enero, a las 15:30 horas, en la iglesia de San Nicolás de Bari, donde era párroco.
Nacido en Arcos de la Llana el 14 de marzo de 1956, recibió la ordenación sacerdotal el 27 de marzo de 1982. Ha ejercido el ministerio como formador en el Seminario de San José y como vicario parroquial de Salas de los Infantes y párroco en Tolbaños de Arriba, Tolbaños de Abajo, Huerta de Abajo, Monasteiro de la Sierra y Terrazas. En 1993 fue nombrado párroco de Salas de los Infantes, desde donde fue trasladado a la capital de la provincia, donde ha sido párroco de Nuestra Señora del Pilar (2004) y desde donde también atendía la parroquia de Buniel. Más tarde fue nombrado párroco de San Nicolás de Bari (2013), a la que acabó uniéndose la parroquia de Santiago y Santa Águeda (2014) para conformar una unidad pastoral. También ha sido el último consiliario diocesano de la Adoración Nocturna Masculina de Burgos.
El arzobispo, don Mario Iceta, y el presbiterio diocesano lloran su pérdida y rezan al buen Padre Dios, para que lo reciba en las moradas eternas. Descanse en paz.
Sacerdote muy querido en las Merindades donde nació y desarrolló la mayor parte de su actividad pastoral. Nació un 12 de septiembre de 1937 a orillas del Trema, siendo ordenado presbítero poco antes de cumplir los 25 años (9 de septiembre de 1962). Su primer destino le llevó a la Sierra de la Demanda. Allí atendió durante siete años San Millán de Lara, Tinieblas de la Sierrra y Tañabueyes. En 1969 se traslada a Quisicedo y Villabáscones de Sotoscueva, pasando a ser vicario parroquial de Villarcayo y, poco después, capellán de las religiosas de Santa Mª la Real de Vileña, recién llegadas a Villarcayo, en 1972. Desde Villarcayo atiende varios pueblos más de la Merindad de Castilla la Vieja como Santa Cruz de Andino y Horna (desde 1973), Bocos, Lechedo, Fresnedo, Villacomparada de Rueda y Quintana de Rueda (desde 1882). En 1984 deja el Nela y el Trema por el río Oca a su paso por Oña y servicios. Después de ocho años es trasladado a Espinosa de los Monteros donde estaría hasta el 2015, siendo durante algún tiempo administrador parroquial de los pueblos de la zona de Sotoscueva y de la famosa Ermita de San Bernabé en Ojo Guareña. Sacerdote deportista y futbolero, enamorado de su tierra y de aficiones confesables como la caza y del Atlétic de Bilbao. Muy afable y con amigos por todo el mundo. Asiduo a la Ermita de la Virgen de las Nieves, patrona de Las Machorras, por quien tanto luchó en su restauración y, sobre todo, en la conservación de la fe pasiega. Durante su última etapa pastoral (2015) fue el capellán de las Madres Clarisas de Medina de Pomar.
La archidiócesis de Burgos llora la muerte de Benedicto XVI. Don Mario Iceta pide a todos los fieles elevar oraciones por el eterno descanso del papa emérito. Él encomendará el alma del papa teólogo en la misa que tenía previsto presidir mañana, solemnidad de Santa María Madre de Dios, a las 19:30 horas en la Catedral y solicita a los sacerdotes ofrecer la eucaristía en sufragio por el alma del difunto papa. Por su parte, la Catedral acogerá un funeral por el eterno descanso de Benedicto XVI el martes 3 de enero a las 18:00 horas, presidida por el arzobispo.
En un mensaje de agradecimiento escrito ante su fallecimiento, acontecido a las 9:34 horas de hoy en el Vaticano, el arzobispo califica como «luminosos y fecundos» la vida y el magisterio de Benedicto XVI, que «brillarán como estrellas por toda la eternidad». De él recibió su nombramiento como obispo auxiliar, primero, y titular, después, de la diócesis de Bilbao y con él dice haber compartido «muchas anécdotas». «Hoy podemos dar gracias a Dios porque ha concedido a nuestro querido Benedicto XVI una vida larga que ha sembrado de bien el camino de la Iglesia y la historia de la humanidad». «Gracias Papa Benedicto por todo el bien que hemos recibido de ti, por tu testimonio de fe, esperanza amor y servicio», concluye su escrito.
La archidiócesis agradece a Dios la vida y fecundo ministerio del papa emérito y se une, con toda la Iglesia, en oración por su eterno descanso.
Ayer viernes comenzó el VI Encuentro “Gitanos y cristianos”, enmarcado dentro del programa de las Jornadas de formación de agentes de pastoral gitana a nivel nacional. En el salón de las teresianas (c/ Trinas) el Vicario Pastoral, José Luis Lastra, y de la delegada de pastoral gitana, Rosi Vicente, presidieron el acto inaugural dando paso a Agustín Giménez, gitano, diácono permanente de la diócesis de Zaragoza que habló sobre la importancia de la formación de los gitanos en la Iglesia. Insistió en que el pueblo gitano ha cultivado una rica educación en valores humanos, pero aún resta una formación más amplia. Ser gitano y católico aparece con un tandem extraño en estos tiempos. De ahí la insistencia en formarse para dar razón de lo que se cree.
Tras la ponencia, se abrió una mesa redonda sobre el mismo tema moderada por el sacerdote madrileño Ignacio María Fernández, coordinador de las Jornadas nacionales de formación. Compartieron su experiencia tres personas gitanas: María Jesús Clavería, agente de pastoral gitana de la diócesis de Pamplona, y dos burgaleses, Rafael Borja, animador social con larga trayectoria, y Selene, una joven abogada. Para ellos “la formación les ha ayudado a conocer la Iglesia, ser testigos de la fe, escuchar su voz interior, saber perdonar y respetar, formar parte de la familia pastoral…”. La formación religiosa previene de dos extremos viciosos: el fundamentalismo y el relativismo. A la Iglesia Católica se le ha pedido inculturarse, esforzarse en quitar estigmas, propiciar la interculturalidad, recuperar el ambiente de familia, empatía y conocimiento de los valores gitanos.
Las jornadas continúan hoy sábado por la mañana con una sesión de formación sobre el idioma romaní con la presencia del mayor especialista en España, el madrileño Carlos Muñoz. Las jornadas concluirán esta tarde con una oración “gicalí”. La próxima semana, de lunes a viernes, el claustro de la Facultad de Teología acogerá una exposición fotográfica testimonial, obra de Eduardo Saiz.