La diócesis prepara la XXXVII peregrinación al santuario de Lourdes con enfermos, jóvenes peregrinos y acompañantes. El viaje se iniciará el 30 de agosto y concluirá el 2 de septiembre.
La peregrinación está organizada por la Hospitalidad de Burgos, y a ella están llamados los enfermos, personas con discapacidad y mayores que están viviendo en sus casas o en residencias. La invitación a la peregrinación también se extiende a aquellos que quieran conocer más a fondo este santuario y acercarse a su historia. Participar en la misma permite profundizar en la historia, conociendo los lugares de las apariciones y dónde vivió santa Bernadette, así com acompañar a toda la Hospitalidad en todos los momentos de encuentros comunes.
Tal y como cuenta Félix José Castro Lara, consiliario de la Hospitalidad, «la experiencia de tantas peregrinaciones nos muestra que se trata de una magnífica oportnidad que nos permite, desde el silencio, escuchar y acoger la recomendación de la Virgen e las bodas de Caná de Galilea: «Haced lo que Él os diga». Mensaje y mandato que sirve de lema para todas las peregrinaciones de este año 2018».
La peregrinación estará presidida por el arzobispo de la diócesis, don Fidel Herráez Vegas, y arrancará a las 8:00 horas del jueves 30 de agosto desde la estación de autobuses. La llegada a Lourdes será en torno a las 16:30 horas, y los peregrinos asistirán a una eucaristía y paseo por la gruta. El segundo y tercer día contarán con un rosario de las antorchas en el que participarán peregrinos de todo el mudo y una eucaristía en la misma gruta de las apariciones, además de una convivencia , viacrucis y procesión eucarística. Ambas jornadas finalizarán con una velada compartida. La peregrinación concluirá el domingo 2 de septiembre, y los peregrinos podrán participar en una misa internacional, para después despedir a la Virgen y salir a las 14:00 horas de Lourdes, para llegar a Burgos por la noche.
Aquellos que deseen inscribirse, pueden acudir a la sede de la Hospitalidad en la calle San José nº6 de 18:00 a 20:00 horas, y tramitarla con fecha tope hasta el 22 de junio. También pueden llamar al 947 27 88 13 en el horario antes indicado o escribir un correo a hospitalidadbu@hotmail.com
Como todos los años al final de curso, la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) celebra un día de convivencia, reflexión y al mismo tiempo reivindicativo ante la magnitud del problema del trabajo. En esta ocasión tendrá lugar este sábado 26 de mayo en Burgos.
Los actos para celebrar esta jornada comenzarán a las 10:00 horas con una eucaristía en la parroquia de El Salvador de Capiscol, para continuar a las 11:30 horas con una mesa redonda en la que intervendrán representantes sindicales, y que se desarrollará en el salón de actos del colegio Blanca de Castilla (C/ San Juan de Ortega, nº12). Tras la misma, se realizará un gesto público por las calles de Gamonal, finalizando en el Parque Félix Rodríguez de la Fuente: Allí habrá música, lectura de frases y manifiesto, y entrega de octavillas. A partir de las 14:00 horas, la jornada continuará con una comida de hermandad en los salones de la parroquia de El Salvador. Todas las actividades están abiertas a cuantas personas quieran participar.
Análisis de movimientos sociales
El acto central de la jornada será la mesa redonda, en la que participarán representantes de los sindicatos CCOO, CGT, UGT y USO, y el tema a tratar girará en torno a dos cuestiones: En primer lugar, se dialogará sobre qué respuestas son necesarias hoy ante la falta de trabajo decente y qué acciones se están llevando a cabo.
En segundo lugar, se abordará el hecho de que en estos tiempos se ha producido una externalización de las protestas, que ahora se hacen desde fuera del centro del trabajo y, a veces, sin contar con las organizaciones tradicionales como son los sindicatos. Así, tal y como explican desde la HOAC, han brotado un conjunto de iniciativas plurales y diversas que se ocupan de problemas concretos de personas o grupos sociales, desde las conocidas «marea» a otras que abordan problemas más específicos como las «Kellys» (camareras de piso en los hoteles), Territorio Doméstico (asociación centrada en los problemas de las empleadas de hogar) o las movilizaciones de jubilados y pensionistas. Todas ellas presentan nuevas formas de organización y de acción que nos invitan a reflexionar y dialogar sobre qué es lo que deberían aportar los sindicatos ante esta nueva realidad de organización social?. Para llevar a cabo dicho diálogo, se utilizará el último cuaderno de reflexión de Ediciones HOAC «Tú puedes hacerlo posible», que pretende ayudar al diálogo y la búsqueda de respuestas necesarias para reconstruir nuestra humanidad y defender y consolidar el trabajo decente.
El paso por la diócesis de Burgos de la imagen peregrina de la Virgen de Fátima ha dejado tras de sí una enorme demostración de fe por parte de toda la gente que la ha recibido. Así lo expresa Lucinio Ramos, delegado de Religiosidad Popular y quien ha estado al frente de esta peregrinación en los puntos que ha visitado: «En todos los lugares que en los que ha estado, ya fuesen parroquias, comunidades religiosas o institutos sociales, el entusiasmo y alegría de los fieles ha estado presente. Todos querían portarla y orar ante ella, y destaca la fe de tanta gente en torno a esta imagen «blanca», «blanca porque es el color del triunfo, de la resurrección y de la glorificación, y así se presentó ante los pastorcillos».
El mensaje de Fátima ha sido recordado en todo momento de esta peregrinación, «y es un mensaje plenamente actual», recuerda Lucinio. «Este nos pide orar por la paz en el mundo y por la conversión de los pecadores, y el rosario es el instrumento indicado para ello. Sólo en el Rosario de la Aurora que tuvo lugar en la catedral (que fue el acto central, ya que el arzobispo, don Fidel Herráez, acogió la imagen en nombre de la diócesis), se repartieron más de mil rosarios». Y es que la Virgen recuerda la esencialidad del mensaje de Jesús, «convertíos y creed en el Evangelio»: «El mensaje de Fátima es una llamada a la esperanza de que al final, en la historia, no triunfará el odio ni el mal, sino el amor, traducido en misericordia».
Algunos asistentes recordaron la última vez que la Virgen de Fátima estuvo en Burgos, y vivieron con ilusión esta nueva visita, cuenta Lucinio. «También es importante destacar la presencia de los niños, hay profesores de Religión que acercaron a sus alumnos a la imagen para realizar una ofrenda de flores; y por niños fue despedida en la parroquia de San José Obrero de Burgos o la del Buen Pastor de Miranda de Ebro, siendo vitoreada». Además, «se agradece también a los organizadores el haber traído la imagen, pues es una imagen muy reverenciada y que cuenta con mucha devoción y no todo el mundo ha podido desplazarse hasta el santuario de Fátima en este año de centenario para poder venerarla». Los agradecimientos también se extienden a párrocos, laicos y religiosos que han contribuido tanto en los desplazamientos como en la acogida de la imagen.
Si bien el mundo científico se caracteriza por el secretismo y un anhelo por obtener la patente de sus inventos, hubo un personaje burgalés de finales del siglo XIX y principios del XX, que inclinado por las ciencias físicas y las matemáticas, propuso innovadores proyectos de forma abierta para que, quien quisiera, pudiera llevarlos a la práctica sin recelo alguno.
Se trata del padre paúl, Mariano Díez Tobar, nació el 21 de mayo de 1868 en Tardajos, Burgos; y a quien algunos le atribuyen la invención del cinematógrafo. Según la revista de la época Mundo científico, el padre Mariano en una sus conferencias habló sobre esta máquina capaz de filmar y proyectar imágenes en movimiento: «El ingeniero francés A. Flamereau, representante en España de los hermanos Lumière, quien asistió en 1889 a la conferencia, inmediatamente mandó construir en París el aparato. De donde resulta que la cuna del cinematógrafo no es Francia, ni los Estados Unidos, sino España».
Este sacerdote vicenciano, visionario y curioso, también habló de lo que hoy podríamos denominar como el «dictado de voz», herramienta común en teléfonos móviles y ordenadores. Lo describía como «la nueva pluma autofonográfica», una máquina capaz de diferenciar los sonidos emitidos por la voz y dejarlos escritos. Asimismo, hizo funcionar un reloj de pared al que se le daba cuerda con la energía de la voz; creo un reloj sin cuerdas y el iconotelescopio, creado para ver imágenes a distancia.
En el 150 aniversario de su nacimiento, su pueblo natal quiere recuperar su memoria, haciendo una investigación por medio de historiadores que reúnan el legado y la contribución de este sacerdote avanzado para su época e interesado por difundir la ciencia.
El arzobispo, con los que recibieron el sacramento.
La catedral de Santa María acogió anoche, en el marco de la vigilia de la solemnidad de Pentecostés, una eucaristía en la que recibió el sacramento de la confirmación un grupo de 38 adultos de entre 21 y 80 años. La celebración estuvo presidida por el arzobispo, don Fidel Herráez Vegas, quien animó a estos adultos a vivir su fe dando testimonio en medio del mundo con la ayuda de los dones del Espíritu Santo, recibidos con el sacramento.
Tras haber celebrado ese día sus bodas de oro sacerdotales, el arzobispo impartió el sacramento de la confirmación a estos adultos que, por distintas circunstancias no lo hicieron durante su adolescencia o juventud. Ahora, han decidido completar su iniciación cristiana porque desean contraer matrimonio o ser padrinos de bautismo –para lo cual es requisito estar confirmado– o, simplemente, porque han querido dar este paso decisivo de cara a la adultez en la fe. En efecto, en este sacramento se fortalece y completa la obra del bautismo. Con la confirmación, el bautizado se fortalece con el don del Espíritu Santo, se logra un arraigo más profundo a la filiación divina y se une más íntimamente con la Iglesia, robusteciéndose para ser testigo de Jesucristo, de palabra y obra. Con el sacramento de la confirmación, el bautizado se convierte en un cristiano maduro, de ahí que se le considere el sacramento de la madurez cristiana que capacita para ser testigos de Cristo.
Durante las catequesis previas a la recepción de la confirmación, los participantes han tenido oportunidad de repasar el sentido de la vida cristiana y también asistir a una parte vivencial, con celebraciones, visitas y experiencias pastorales y caritativas que les han aportado una mayor visión de la fe. Desde hace algunos años, es habitual que en la víspera de Pentecostés varios adultos culminen su proceso de iniciación cristiana.