El arzobispo participa en la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal

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La Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española celebra su 244º reunión los días 27 y 28 de febrero en la Casa de la Iglesia, en Madrid. En ella participa también don Fidel Herráez Vegas en su calidad de arzobispo de Burgos.

 

Durante estos dos días, los obispos trabajarán sobre los siguientes temas:

 

  • Las Comisiones Episcopales de Seminarios y Universidades y del Clero informarán sobre la implementación de la nueva Ratio Fundamentalis Institutionis Sacerdotalis «El don de la vocación presbiteral».
  • Información sobre los trabajos preparatorios del Mes Extraordinario Misionero por parte de la Comisión Episcopal de Misiones y Cooperación entre las Iglesias.
  • La Comisión Episcopal de Apostolado Seglar adelantará cómo van los trabajos para la preparación de una ponencia sobre el estado actual del Apostolado Seglar en España.
  • Comunicación sobre el proceso de reforma de Estatutos de CONCAPA. Presenta el tema la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis.

 

La Comisión Permanente aprobará el temario de la CXI Asamblea Plenaria (16-20 de abril de 2018). Como es habitual, los obispos recibirán información sobre diversos asuntos de seguimiento y temas económicos; además de realizar los correspondientes nombramientos. Se completa el orden del día con la información que presentan los presidentes de las Comisiones Episcopales.

«La soledad es la peor enfermedad y está en nuestra mano combatirla»

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Juan José Jiménez Díaz nació en Ávila en 1957. Estudió medicina en Salamanca e hizo la Especialidad en Medicina Familiar y Comunitaria en Burgos, donde ha vivido desarrollado toda su profesión. Tras dos años en la localidad de Huerta del Rey y otros dos en Miranda de Ebro lleva 27 años en la capital, concretamente en el Centro de Salud Los Cubos de la capital burgalesa. Pertenece a la Asociación de Profesionales Sanitarios Cristianos y durante tres años fue miembro del Consejo Pastoral Diocesano. Casado y con tres hijos, también ha realizado un Master en Mediación y Orientación Familiar. Además, pertenece al sindicato de Médicos de Castilla y León Simecal-Usae.

 

Es médico por vocación, aunque reconoce que ha tenido «hasta tres vocaciones, de cura, de maestro y de médico, e incluso de organista, porque desde muy pequeño he sentido una atracción especial por el órgano. Al final he terminado de médico porque la vida me llevó a ello y tengo que decir que me siento realizado como persona en mi profesión, que es una de las profesiones más dignas, donde se puede y se debe practicar el altruismo y una profesión muy humanitaria, cercana al dolor y a las necesidades de muchas personas».

 

La suya es una profesión en la que nunca se termina de aprender. Sobre todo, dice, sobre el comportamiento humano. «Si algo tengo claro es la frase “no juzguéis y no seréis juzgados”, ya que he tenido la oportunidad de comprobar la situación real de muchos comportamientos, que no podemos comprender desde fuera, pero cuando les vemos desde dentro, con sus detalles y desde la intimidad de la persona, se llegan a entender muy bien. La mayoría de las veces corremos el riesgo de juzgar a los demás sin tener ni idea de lo que realmente ha provocado su comportamiento».

 

La palabra es terapéutica

 

Uno de los momentos más especiales de toda su trayectoria profesional fue el encuentro con la madre de uno de sus pacientes: «Un día, cuando salía del hospital, vino una mujer corriendo hacia mi para darme un abrazo y cuando le pregunté el porqué me dijo que había salvado la vida de su hijo, al que atendí cuando estaba de guardia como médico residente. Sentí algo especial, porque yo me asusté mucho cuando aquel joven estaba lleno de dolores y no sabíamos lo que realmente le pasaba, y era una hernia estrangulada, de la que estuvo a punto de morir.  El abrazo de aquella madre fue un momento muy especial para mí».

 

Y es que para Juan José, ser médico es mucho más que ser un administrador de medicamentos para recuperar la salud. «En mi profesión como médico de familia pasamos por todas las especialidades de forma rotatoria y tenemos formación en psiquiatría porque es muy importante y nos encontramos con casos de todo tipo. Es una pena el poco tiempo que tenemos en la consulta para atender a cada paciente, estamos muy limitados en este aspecto, porque una mayoría de los enfermos necesita sobre todo ser escuchado, atendido, y sentirse comprendido por el médico. La palabra es terapéutica, es el primero de los medicamentos y, a veces, el principal», asegura. «En los hospitales también el paciente debe ser lo primero. Tenemos la costumbre los médicos de echar a todas las personas de la habitación cuando vamos a atenderlos y no nos damos cuenta de que la habitación del paciente es su casa, y creo que se debería dejar estar a los familiares más allegados cuando el médico pasa consulta», asegura.

 

Respuestas en una sociedad deshumanizada

 

Confiesa que ser médico y católico practicante a veces crea contradicciones: «para un cristiano hay normas y leyes que son inmorales, que no podemos compartirlas, pero también es cierto que tenemos nuestros derechos y la objeción de conciencia es uno de ellos». Con respecto a cuestiones como la eutanasia, mantiene que los médicos están para la vida y para calmar los dolores. «Hoy hay muchos fármacos para controlar el dolor. El problema es que no solo existe un dolor físico, hay un dolor más allá, provocado por la soledad y por las situaciones especiales que cada paciente puede atravesar. Pero vivimos en una sociedad deshumanizada que no sabe dar respuestas. Y respecto al aborto, es muy triste el síndrome postaborto, de mujeres que se han visto abocadas a lo peor, un síndrome que oficialmente no existe, pero real, porque la mujer se siente muy mal y necesita la comprensión, el apoyo y el cariño de todos, aunque la situación parezca irrecuperable».

 

En ese tipo de situaciones, el doctor sostiene que los cristianos podemos hacer «mucho más de lo que hacemos, porque hay mucho trabajo por delante, para dar testimonio de Jesús y cumplir lo que nos encomendó amando a los demás. Creo que sería conveniente, casi imprescindible, volcarnos en crear grupos de voluntarios para acompañar a los enfermos en los hospitales y en sus propias casas. La soledad es la peor enfermedad y está en nuestra mano poder combatirla y estar al lado de quienes nos necesitan».

 

Este médico abulense reconoce la mano de Dios en muchos momentos de su ejercicio de su profesión: «En el camino de la medicina a Dios se le encuentra muchas veces, está presente en todo lo que hacemos, pero se nos escapa, y no siempre le detectamos porque puede pasar desapercibido. Nuestro cuerpo es pura biología y las leyes biológicas son muy complicadas de interpretar y corremos el peligro de considerar un milagro algo que biológicamente es normal. Particularmente pienso que los milagros en la medicina son mucho más numerosos por lo que no nos pasa que por lo que realmente nos pasa. El milagro y Dios están casi siempre donde menos se nota», concluye.

La diócesis ofrece la oportunidad de peregrinar a Tierra Santa

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Los participantes en la peregrinación en el lugar del bautismo del Señor.

Participantes de una anterior peregrinación, en el lugar del Bautismo del Señor.

 

La diócesis vuelve a ofrecer un año más la oportunidad de peregrinar a Tierra Santa en fechas del 11 al 18 de junio. El viaje facilitará la visita a los lugares más importantes para la fe cristiana, suponiendo una experiencia única para para los peregrinos, una vivencia singular de las verdades de la fe ya conocidas y una oportunidad para entender mejor los evangelios.

 

Al poco de llegar a Tierra Santa, los peregrinos comenzarán su ruta en Caná de Galilea, donde Jesús realizó su primer milagro. Posteriormente visitarán Nazaret, y las ciudades de Akko y Haifa, donde conocerán la iglesias y santuarios más destacados. Los días posteriores se dedicarán a recorrer lugares como Belén, el río Jordán, el lago Tiberíades, Betania, el Monte de los Olivos y, por supuesto, los emplazamientos donde se desarrolló la Pasión y muerte de Jesús, como el Monte Sión, el recorrido del Via Crucis y el Santo Sepulcro. A lo largo de los días de peregrinaje, los asistentes podrán además participar en eucaristía, unirse a la hora santa internacional de oración en la basílica de la Agonía y caminar por los barrios con más historia, conocer los museos de la zona y acercarse a los monumentos más destacados.

 

El precio del viaje, 1.575 euros, incluye el autobús, el avión, el aojamiento, pensión completa, la guía, los autocares, las visitas, las travesías en barco, el seguro y muchas más prestaciones. Para información y reservas, se puede contactar con Halcón Viajes (947 204 247/947 276 127) o llamando a Julián Gumiel Velasco, quien ejercerá como sacerdote acompañante (689 977 094).

 

Peregrinación a Covadonga y alrededores

 

Además, no es este el único viaje que organiza la diócesis en los próximos meses. Del 28 de abril al 1 de mayo se realizará una peregrinación a Covadonga, Lugo, Cañones del Sil, Orense y Ribeira Sacra. En el recorrido los peregrinos podrán disfrutar conociendo santuarios y monumentos pertenecientes a diversas épocas artísticas (románico, gótico, renacimiento, etc.) y también se acercarán a monumentos naturales, como es la Playa de las Catedrales o las impresionantes vistas de los Lagos de Covadonga. en esta ocasión, el precio por persona en habitación doble es de 335 euros, en el que está todo incluido. Para información y reservas, es necesario contactar con Viajes Solinieve (947 232 013) o con Julián Gumiel, quien de nuevo acompañará a los peregrinos.

 

Llega a Burgos «Contigo», el musical de la misericordia

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Contigo

 

Tras representarse en otras siete ciudades españolas, este sábado llegará al salón de Cajacírculo de la calle Concepción el musical de la misericordia, Contigo, un espectáculo familiar concebido en 2016 para celebrar el Año de la Misericordia y escrito, dirigido y protagonizado por miembros del Movimiento de Santa María.

 

En total son más de sesenta las personas que participan en la obra, de todas las edades y diversa procedencia (la mayoría de Madrid, pero también de Burgos, Pamplona, Logroño y Ciudad Rodrigo). Contigo, que cuenta la historia de una familia con un padre afectado por alzheimer que siente la ausencia de su hijo y espera su regreso cada día con un plato en la mesa, pone música e historia a las catorce obras de misericordia. La iniciativa partió de dos cruzados de la Milicia de Santa María, Javier Segura y Javier Fernández Lorca, que quisieron hacer algo original en el Año de la Misericordia, y se basaron también en la historia de Abelardo de Armas, el cofundador del movimiento.

 

Una de las intérpretes burgalesas, Lucía Saizasegura que «no es un musical cualquiera, es una gran familia, donde participan padres, madres, abuelos, jóvenes, niños… y cada uno tenemos un papel diferente pero todos buscamos un objetivo común, que es anunciar y transmitir el mensaje de Cristo». «Es, además, una forma más atractiva de acercarlo a las personas que a lo mejor no tienen esa relación con la Iglesia o con la fe y, aunque nacía a la luz del Año de la Misericordia, en cada representación hemos sabido adaptarlo a ese día, en este caso a la Cuaresma. Podríamos decir que en estos cuarenta días nos espera un Padre, a ti y a mí y a todos nosotros, a que volvamos en ese domingo de Resurrección. Quizá porque el mensaje de Jesús es atemporal, siempre es buen momento para anunciarlo. Nos parece precioso poder compartirlo y que esas personas que nos van a ver en el musical puedan algún día compartir esa felicidad con nosotros», explica.

 

Otro de los participantes, Tomás Cantero, pone de releve la actualidad de la temática de la obra. «Yo creo que la misericordia, hoy en día, hace falta en muchos ambientes. El perdón es algo que yo creo que en la sociedad se ve menos en todos los ambientes, a nivel juvenil, a nivel adulto, y creo que conseguimos transmitir precisamente eso, la importancia de perdonar, la importancia de aceptar al otro con sus errores. Al final es un poco lo que impulsa, en mi caso por ejemplo, a participar en el musical. No que solo se quede en una actuación teatral, sino que la gente, viendo ese musical, pueda llevar esa misericordia a sus vidas y darse cuenta de si es capaz de perdonar, si se siente perdonada…».

 

La representación, que tiene una duración de dos horas y media, comenzará a las 18 h. Las entradas pueden adquirirse en Óptica Izamil, Bordados Fabiola, en el Seminario de San José y en algunas parroquias. El precio es de 5€.

Una jornada de vocación y catequesis para los niños de la diócesis

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Niños y niñas participando en el encuentro «VEM» del año pasado.

 

Los niños y niñas están invitados este sábado 24 de febrero al encuentro «VEM» que tendrá lugar en el Seminario de San José este sábado, evento que busca acercarles a la realidad de la eucaristía, las misiones y la vocación. A este están llamados los chavales que cursan 4º, 5º y 6º de primaria y que se encuentran realizando la catequesis de confirmación, y participarán de forma dinámica y activa en varios talleres pensados para que se impliquen y disfruten aprendiendo. el objetivo de esta iniciativa es que los niños se acostumbren a participar en actividades diocesanas desde la infancia.

 

El encuentro está organizado por las delegaciones de Pastoral Vocacional, Misiones y Catequesis, y han logrado que este evento se consolide en la diócesis tras cinco años de recorrido. Las actividades en las que los niños participarán consistirán, además de los mencionados talleres, en una gymkana, una oración conjunta y un juego que recibe el nombre de «Gominola solidaria». El encuentro VEM se desarrollará durante toda la jornada del sábado, comenzando con una acogida a los participantes a las 11:00 horas, para después proceder a la presentación. A partir de entonces empezarán las diversas actividades, con tiempo para comer a las 13:45 horas. El encuentro finalizará a las 17:30 horas.