Además de su tradicional Operación Bocata –que ha cumplido ya 25 ediciones– y las habituales colectas que se han realizado días atrás en las parroquias de toda la archidiócesis, Manos Unidas pone en marcha un año más su popular mercadillo solidario. Abrirá sus puertas el próximo viernes día 15 y se prolongará hasta el 24 de marzo. Se ubicará en la sala de exposiciones del monasterio de San Juan de la capital burgalesa en horario de 11:30 a 13:30 por las mañanas y de 17:30 a 20:30 por las tardes. Los domingos abrirá sólo de 11:30 a 13:30 y cerrará los lunes.
Como explica Cristina Romano, responsable de esta ONG católica en Burgos, el objetivo de este mercadillo es recaudar fondos con los que construir un proyecto solidario en Tanzania. Se pretende mejorar el acceso al agua potable, principalmente en épocas de sequía, recogiendo agua de lluvia, almacenándola en depósitos especiales y derivándola con bombas y canalizaciones hacia zonas de consumo humano.
Este mercadillo se basa en el reciclaje y la reutilización. «Muchos de los artículos que se venden son donados y así tienen la posibilidad de una segunda vida útil», explica Romano. Con este gesto, queda patente el lema de la campaña de Manos Unidas para este año 2024, «el efecto ser humano», pues es el único «capaz de cambiar el planeta con sus acciones», para bien o para mal.
En los puestos de este popular mercadillo solidario se venderán pastas artesanas además de otros alimentos, ropa, complementos, libros, regalos y juguetes. También se habilitará una sección con obras donadas por distintos artistas burgaleses. «Agradecemos a todas las personas que hacen posible este mercado y ayudan a financiar nuestros proyectos», que siempre buscan la mejora de las condiciones de vida en países en vías de desarrollo, donde las comunidades locales se implican en la consecución de los mismos, concluye Romano.
El sacerdote diocesano Andrés Villar Pérez ha fallecido a los 84 años de edad. Natural de Ibrillos, al este de la provincia de Burgos, fue el primer decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Burgos, durante el curso 1985-1986, y vicario judicial de la diócesis de Santander.
El primer encargo pastoral que recibió, en 1963, fue el de coadjutor de Villarcayo y capellán de la colonia de la C.A.M. de Bilbao, así como profesor del Liceo. Posteriormente, en 1965, fue nombrado prefecto de Disciplina y profesor del Seminario Menor de San José. En 1969, se trasladó a Pamplona para cursar estudios en la Universidad de Navarra.
Vuelve a Burgos en 1974 y es nombrado profesor de Derecho Canónico en la Facultad de Teología del Norte de España, sede de Burgos. En septiembre de ese mismo año, el arzobispo le nombra superior del Seminario Mayor y profesor de Religión del colegio del Niño Jesús, cargo que dejaría un año después.
Precisamente, en 1975 fue nombrado notario eclesiástico del Arzobispado y, un año después, viceprovisor de la archidiócesis y juez actal de la Sede Metropolitana. Tres años después, en 1979, fue nombrado viceprovisor y encargado del Tribunal N.º 2. En esos años también comenzó a dar clase en el Colegio Universitario Adscrito (CUA) y, cuando se creó la Facultad de Derecho, fue su primer decano, en el año 1985-1986. Allí impartía clases de Derecho Matrimonial y Derecho Canónico hasta el curso 2004-2005.
En la archidiócesis de Burgos ejerció hasta 2008 como juez diocesano, aunque desde el año 1997 era vicario judicial de la diócesis de Santander. Un oficio que mantuvo hasta su jubilación en 2016.
Pasó sus últimos días en Logroño, ciudad en la que se va a celebrar la misa exequial por su eterno descanso. Será en la parroquia del Inmaculado Corazón de María (calle de la Duquesa de la Victoria, 67 – 26004 Logroño) mañana, viernes, 8 de marzo, a las 17:00h. Descanse en paz.
Este miércoles, 6 de marzo, se ha reunido en Aranda de Duero la Comisión Mixta del Museo Sacro de San Juan, formada por el Ayuntamiento de la ciudad ribereña y el Arzobispado de Burgos. Durante la reunión se han tratado asuntos como el funcionamiento de Museo, su situación y posibles mejoras, así como la posibilidad de renovar el proyecto expositivo e incluir la posibilidad de organizar actividades que dinamicen las visitas al espacio.
Por parte del Ayuntamiento han participado en la reunión el alcalde de Aranda, Antonio Linaje; el concejal de Turismo, Juan Manuel Martín; y el técnico de Turismo, Alberto Bravo; mientras que por parte del Arzobispado han acudido el delegado de Patrimonio, Juan Álvarez Quevedo; el director del Museo Diocesano, Antonio García Ibeas; y el párroco de Santa María de Aranda, Francisco Javier Valdivieso.
Sobre la mesa ha quedado la renovación integral del proyecto expositivo del Museo, con iniciativas como la sustitución de los paneles de información de forma que generen una unidad de imagen e identidad con el Museo del Retablo, el lanzamiento de un nuevo folleto en papel a disposición de los visitantes, para que puedan consultarlo durante su visita -y que, por primera vez, estará disponible en dos idiomas (castellano e inglés)-, o la actualización de la página web que tiene el Museo actualmente, para generar también una unidad de imagen con la del Museo del Retablo y hacerla mucho más visual y atractiva al visitante.
Además, a todo ello se suma la intención de convertir el Museo Sacro de San Juan en un polo cultural de primera categoría, que pueda acoger eventos culturales y artísticos de primer orden como conferencias, conciertos o diálogos sin afectar a la exposición que se exhibe de forma permanente en el templo. En ese sentido, la renovación de los paneles, que actualmente son fijos, y su sustitución por unos móviles, que permitan liberar la nave central para la celebración de esta clase de actos, va a resultar fundamental.
Con el lema «Caminemos en una vida nueva», la Iglesia celebra este fin de semana la iniciativa «24 horas para el Señor», la propuesta cuaresmal de oración y reconciliación instituida por voluntad del papa Francisco hace ahora once años. Coincidiendo con la víspera del domingo IV de Cuaresma –también conocido como Laetare, o «de la alegría»–, las iglesias de todo el mundo abrirán sus puertas para permitir a los fieles acceder a la confesión sacramental y a la adoración eucarística como camino de preparación para celebrar la próxima Pascua.
La archidiócesis de Burgos también se suma a la propuesta del Santo Padre, que se desarrollará en varios templos de la provincia desde la tarde del viernes 8 a la del sábado 9 de marzo. El primero en abrir sus puertas será la parroquia de San Nicolás de Bari de Miranda de Ebro, a las 18:00 horas del viernes. Allí, hasta las 19:00 horas del sábado, los sacerdotes del arciprestazgo estarán disponibles para la confesión sacramental, mientras el Santísimo Sacramento estará expuesto de forma permanente. En Aranda de Duero la parroquia escogida para desarrollar la iniciativa es la de Santo Domingo de Guzmán, que permanecerá abierta de 20:00 a 03:00 la noche del viernes y de 07:00 a 19:30 el sábado.
En la ciudad de Burgos, las «24 horas para el Señor» se desarrollarán en dos arciprestazgos. Las parroquias de Gamonal están citadas en Nuestra Señora de Fátima, desde las 18:00 horas del viernes a las 19:00 horas del sábado. El arciprestazgo de Vega ha escogido la parroquia de San Julián Obispo para desarrollar la propuesta, que se extenderá desde las 20:00 horas del viernes a la misma hora del sábado.
Otras propuestas diocesanas
Además de las «24 horas para el Señor», el calendario diocesano ofrece otras propuestas de oración y reflexión para este fin de semana y el resto de la Cuaresma. Los talleres de Oración y Vida organizan un retiro con el título «El arte de ser feliz» para el sábado, en la parroquia de San Josemaría Escrivá de 10:00 a 18:00 horas. Además, José Luis Lastra, consiliario de la delegación de Pastoral de Migraciones, animará el retiro que organiza esta pastoral la tarde del domingo 10 de marzo (de 17:30 a 20:00 horas) en la parroquia de San Julián Obispo.
La Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española (CEE) ha elegido este martes, 5 de marzo, al arzobispo de Burgos, Mons. Mario Iceta Gavicagogeascoa, como miembro de la Comisión Ejecutiva de la institución por un periodo de cuatro años. Mons. Iceta ha sido elegido en primera votación con un total de 37 votos. De este modo, los obispos españoles vuelven a depositar su confianza en Mons. Iceta, que ya ha sido miembro de la Comisión Ejecutiva durante el anterior mandato. Como miembro de la Comisión Ejecutiva, Mons. Iceta deberá ocuparse de los asuntos ordinarios y de urgencia dentro de la CEE. La función principal de este organismo es ejecutar las decisiones tomadas por la Asamblea Plenaria y la Comisión Permanente.
De hecho, entre las competencias de este organismo se encuentran: preparar las reuniones y el orden del día de la Comisión Permanente; acordar la convocatoria de reuniones extraordinarias de la Permanente cuando sea necesario; velar por la ejecución de los acuerdos tomados por la Asamblea Plenaria y la Comisión Permanente. Además, los miembros de la Ejecutiva ejercen las funciones asignadas por la Plenaria, la Permanente o el Presidente de la Conferencia, y mantienen reuniones mensuales para tratar asuntos urgentes entre las Permanentes y, si es necesario, publicar notas o puntualizaciones.
Mons. Iceta ha sido elegido en una jornada en la que los obispos también han elegido al nuevo presidente de la CEE, Mons. Luis Javier Argüello García, arzobispo de Valladolid; al vicepresidente, el cardenal José Cobo Cano, arzobispo de Madrid; y al resto de miembros de la Ejecutiva. El arzobispo de Burgos ha sido elegido como tercer miembro, tras los nombramientos para esta Comisión del obispo de Getafe, Mons. Ginés García Beltrán, y del arzobispo de Oviedo, Mons. Jesús Sanz Montes. Además, tras él han sido nombrados el arzobispo de Valencia, Mons. Enrique Benavent Vidal, el arzobispo de Sevilla, Mons. José Ángel Saiz Meneses, y el arzobispo de Granada, Mons. José María Gil Tamayo. Estos son los 6 miembros que, junto a presidente, vicepresidente y secretario general, conforman la Comisión Ejecutiva para los próximos 4 años.
Mons. Iceta ya ha sido miembro de la Comisión Ejecutiva de la CEE en el anterior cuatrienio (2020-2024) y, antes de eso, fue vicepresidente de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar y presidente de la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida desde 2014 a 2020. Era miembro de esta Subcomisión desde el año 2008. También ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Liturgia de 2011 a 2014.