Día del Misionero Burgalés: toda una vida al servicio del Amor

por redaccion,

 

Queridos hermanos y hermanas:

 

Ayer celebramos, en Burgos, el Día del Misionero Burgalés: un encuentro que, en forma de homenaje, recuerda de manera especial a nuestros misioneros y a sus familias.

 

Dios, a través de este Jubileo de los Misioneros que venimos celebrando desde hace 33 años, nos invita a salir, a romper los muros de la indiferencia, a irradiar la alegría del Evangelio y a redescubrir «la mística de la misión». Una mística que, como dijo el Papa Francisco a los Institutos Misioneros en el mes misionero extraordinario, «es necesario redescubrir en toda su fascinante belleza» porque «conserva para siempre su extraordinario poder».

 

Esta sed de comunión con Cristo solo se entiende a través del testimonio, desde una mirada creyente, contemplativa y donada que sobrepasa cualquier razón, juicio o entendimiento.

 

El misionero es un apóstol que, habiendo vivido una fuerte experiencia de encuentro con el Señor, no puede dejar de contar lo que ha visto y oído. Y, por eso, como en el relato de la vocación del profeta Isaías, grita: «Aquí estoy, mándame» (Is 6, 9). Y lo hace en la soledad del desierto, en el sigilo dolorido de la enfermedad, en la intemperie de una humanidad callada, en esa certeza que nace de una promesa eterna o en medio de la noche más callada, cuando apenas queda voz para volver a decir «sí».

 

Una llamada en libertad que solo es posible escuchar cuando se vive una relación personal de amor con Jesús vivo en el altar, en los hermanos y en el pan nuestro de cada día.

 

En estos momentos, en nuestra ciudad de Burgos, 576 misioneros han sido invitados a salir de sus casas, de sus familias, de sus comodidades y de esta archidiócesis tan llena de gracia y plenitud, que la desborda precisamente en la misión… Una invitación a anunciar la Buena Noticia a todas las gentes y a todos los pueblos; enseñándolos a guardar todo lo que el Señor nos ha mandado (Mt 28, 16-20). Una misión que solamente tiene fecha de ida, porque el día de la vuelta únicamente está escrito en la Palabra de Dios.

 

Y hoy pongo mi mirada en cada uno de vosotros, me dejo ser más de Dios en vuestras manos y abandono mi pobre servicio hacia los más necesitados en el vuestro, que tanto sabe de esperas, de consuelos, de tropiezos, de fatigas, de alegrías y de horas gastadas por amor. Queridos misioneros burgaleses: hoy mi palabra está escrita humildemente con vuestra voz. Porque el corazón del mundo late en carne viva merced a vuestros nombres, a vuestros gestos, a vuestras palabras, a vuestra lealtad, a vuestra luz y a vuestra fe. Sois faro y presencia, albor y respuesta, bálsamo y fortaleza. Y sois, ante todo, la bienaventuranza con la que Dios Padre cuida el desaliento de sus hijos más cansados.

 

En este día, pongo vuestras vidas, de manera especial, en manos de la Virgen María, Santa María la Mayor –la Reina de las misiones–, para que Ella os ayude a responder con la nobleza, la pasión y la entrega de quien no quiere nada para sí porque, en la presencia de Dios, en la hondura de Sus manos, lo tienen absolutamente todo. Sin intereses. Sin jornales. Sin horarios. Tan solo por bondad. Tan solo por amor.

 

Con gran afecto, con admiración y agradecimiento, recibid la bendición de Dios.

 

+ Mario Iceta Gavicagogeascoa

Arzobispo de Burgos

El Papa nombra a Fernando García Cadiñanos obispo de Mondoñedo-Ferrol

por redaccion,

Así se ha hecho público el nombramiento

 

El Santo Padre, el papa Francisco, ha nombrado obispo de la diócesis de Mondoñedo-Ferrol al sacerdote burgalés Fernando García Cadiñanos. El obispo electo recibirá la ordenación episcopal el próximo 4 de septiembre en la catedral de Mondoñedo y tomará posesión de la diócesis en la misma celebración. 

 

La diócesis de Mondoñedo se encuentra en sede vacante desde el pasado mes de diciembre, pues su anterior obispo, mons. Luis Ángel de las Heras, fue trasladado a la sede de León. Desde entonces, Antonio José Valín Valdés ha sido administrador diocesano.

 

La diócesis de Mondoñedo-Ferrol, sufragánea de Santiago, abarca toda la zona norte de la provincia de Lugo y la parte más septentrional de la de A Coruña. Comprende una superficie total de 4.523,68 kilómetros cuadrados y 275.455 habitantes. Está dividida en siete arciprestazgos.

 

Currículum vitae

 

Fernando García Cadiñanos nace en Burgos el 7 de mayo de 1968. Es el menor de una familia obrera y numerosa. Estudia EGB en el Colegio del Círculo Católico, de donde pasa al Seminario Menor para finalizar la enseñanza obligatoria y el bachillerato y después al Seminario Mayor, estudiando Teología en la Facultad de Teología del Norte de España en su sede de Burgos, donde obtiene el Bachiller en Teología y, posteriormente, la licenciatura en Teología Dogmática. 

 

Es ordenado presbítero el 26 de junio de 1993 en la iglesia del Carmen de Burgos. En 1997 es enviado a Roma, donde obtiene la Licenciatura en Ciencias Sociales-Especialidad Doctrina y Ética sociales por la Universidad Gregoriana de Roma (año 2000).

 

Es profesor en la Facultad de Teología del Norte de España en su sede de Burgos, donde imparte el curso de Teología Moral Social. Igualmente es el director del Aula de Doctrina Social de la Iglesia de dicha Facultad. Ha participado en numerosas conferencias, congresos y cursos de formación en torno a Cáritas, la Doctrina Social de la Iglesia, la caridad, en pensamiento del Papa Francisco… Ha publicado varios artículos sobre estos temas en diferentes diccionarios y revistas especializadas.

 

Su actividad pastoral comienza en la parroquia de Santa Catalina de Aranda de Duero, donde es vicario parroquial de 1993 a 1997. En esa misma época, compagina el cargo de delegado diocesano de Pastoral Obrera (1995-1997). Tras su paso por Roma (1997-2000), es nombrado párroco de Solarana y otras nueve parroquias, así como secretario del Departamento de Formación Sociopolítica, cargo que ostentará hasta el año 2010. Desde el año 2004 atiende, además, la parroquia de Villalmanzo, de la que es párroco hasta el año 2014. Desde el año 2005 a 2014 es arcipreste del Arlanza y en esta época es secretario del Consejo Presbiteral.

 

En 2014 es nombrado párroco de la parroquia de Nuestra Señora de las Nieves en la ciudad de Burgos (2014-2016). Un año después, recibe el nombramiento de delegado diocesano de Cáritas. Desde el año 2016 es también vicario general de la diócesis de Burgos y moderador de Curia. 

 

Publicaciones

 

– Cuestiones Sociales. Plan de Formación para laicos de la Diócesis de Burgos, Burgos 1998.

– Juventud en el Arlanza, Lerma 2001 (inédito).

– Pastoral obrera y parroquia, en Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, Pastoral Obrera y Parroquia. Propuesta de Avance, Madrid 2002, 7-21.

– Toma de conciencia ante una realidad ya conocida, Burgos 2005.

– Voces de Caridad política, Cáritas, Doctrina Social de la Iglesia, Ecología, Pastoral Obrera, Pastoral de sectores y ambientes, Pastoral Penitenciaria, Paz, Presencia Pública, Revisión de vida, Solidaridad, Utopía en R. Calvo Pérez, Diccionario del Animador Pastoral, Burgos 2005.

– Doctrina Social de la Iglesia, en Profesores de la Facultad de Teología de Burgos, Diccionario del Sacerdocio, Madrid 2005, 223-230.

– La solidaridad, fermento de vida social, en Almogaren 40 (2007) 63-86.

– Crisis económica, crisis de valores, en Lumen 58 (2009) 587-593.

– Una aproximación a Caritas in Veritate, en Burgense 51 (2010) 505-523.

– Voces: El consumo, el ocio el placer; La doctrina social de la Iglesia, la verdad de la persona en la sociedad; La política, la nobleza del servicio público; La economía, al servicio de las necesidades humanas; El trabajo, ámbito de humanización; El desarrollo y el progreso de todo el hombre y de todos los hombres; La empresa, comunidad de personas; La propiedad en el destino universal de los bienes; Documentos magisteriales sobre la moral social en E. Bueno y R. Calvo, ¡Abba! Enciclopedia del cristianismo contemporáneo en España y Latinoamérica, Monte Carmelo, Burgos 2011.

– ¿Nos afecta la crisis? ¿Dónde y cómo?, en Confer Burgos, La crisis actual. Repercusiones en la Vida Consagrada, Burgos 2011, pág. 43-62.

– El pensamiento social cristiano y su aportación ante el trabajo, en Lumen 61 (2012) 231-248.

– Memoria para el camino: La caridad en la vida y misión de la Iglesia, en XXX Encuentro de Arciprestes, Valladolid 2012, 7-12.

– El derecho al trabajo en la Doctrina Social de la Iglesia, en Lumen LXII (2013) 373-388.

– Releyendo Pacem in Terris, en Corintios XIII 148 (2013) 65-79.

– Un proyecto apasionante de misión, en Misiones Extranjeras 260-261 (2014) 333-354.

– «Evangelii Gaudium»: una Iglesia pobres y para los pobres, en Salmanticensis 61 (2014) 471-495.

– La familia en Cáritas, en Orar 25 (2015) 38-40.

– Un proyecto apasionante de misión, en 67 Semana Española de Misionología, Saliendo a las periferias (desde la Evangelii Gaudium), Burgos 2014, 199-233.

– El hermano Rafael es un místico, Boletín San Rafael Arnáiz 184 (2016) 3-7.

– La visión humanista de la economía en el Papa Francisco, en Burgense 59 (2018) 387-413.

– La libertad religiosa como tarea de la doctrina social de la Iglesia, en Miscelánea de UPSA (en imprenta).

 

Saludo a la Iglesia de Mondoñedo-Ferrol

 

El palio arzobispal: hacerse cargo de los heridos de la vida

por redaccion,

 

Queridos hermanos y hermanas:

 

Hoy quisiera compartir con todos vosotros un precioso regalo que Dios, de manos del nuncio de Su Santidad en España, me hará dentro de unos días. El 10 de julio a las 12 del mediodía, en el corazón de nuestra catedral de Burgos, el Nuncio apostólico, en representación del Papa Francisco, impondrá sobre mis hombros el palio arzobispal: un distintivo litúrgico –cuyos orígenes se remontan al siglo IV–, que es símbolo de la comunión que existe entre los arzobispos y el obispo de Roma. Os invito cordialmente a acompañarme en esta entrañable celebración.

 

El Papa Francisco, una y otra vez, nos pide a los obispos que sigamos trabajando, de manera incansable, para ser una Iglesia misionera, hospital de campaña, capaz de acoger a los heridos de la vida, abierta a los horizontes eternos, donde Cristo se haga presente en medio de nosotros para poder ofrecerlo a los demás.

 

Y yo, consciente de esta llamada al amor incondicional y fraterno, a pesar de mi debilidad, deseo pronunciar el mismo «sí» que prometí el 12 de abril de 2008, día en que recibí la consagración episcopal. Hoy, trece años más tarde, aquella llama de amor infinito sigue prendida a mis entrañas no debido a mis fuerzas, tan limitadas, sino a la conmovedora misericordia de Dios que se manifiesta cada día. Y aquí estoy, entusiasmado como el primer día, apasionado por servir con humildad a Jesús en sus hermanos, gozando de un ministerio que me hace feliz, vivido en pobres vasijas de barro.

 

El palio arzobispal, vestidura litúrgica fabricada en lana virgen de los corderos del monasterio de Santa Inés de Roma, que ha pernoctado un tiempo largo sobre la misma tumba de Pedro y que se pone sobre los hombros de los arzobispos, recuerda al Buen Pastor que da la vida por su rebaño y que carga sobre sí a sus ovejas, particularmente a las más heridas. Es una llamada a preservar esa vocación de Cristo que carga con la vida de los demás: con su modo de ser, con sus gozos y esperanzas y también con sus cruces y dificultades.

 

Este símbolo de comunión lleva bordadas varias cruces negras, que representan las heridas del Cordero de Dios. Y, en tres de ellas, van prendidos tres clavos, que encarnan los clavos de Cristo. Es un detalle que me conmueve de modo particular. Porque este ministerio es, también, de participación de la cruz del Señor. Resuena en mi corazón, y a la luz de estos clavos, la carta que san Pablo dirige a su discípulo, el obispo Timoteo, cuando le pedía compartir con él el duro trabajo del Evangelio.

 

Este vínculo de comunión con el Papa también supone afianzar la unidad entre los obispos de la Provincia Eclesiástica entre sí y con el Santo Padre. Dios me regala recoger y abrazar el testigo de hermano mayor entre estos hermanos obispos como signo de comunión y fraternidad, de compartir las tareas del Evangelio y de hacer más presente la universalidad de la Iglesia.

 

Los obispos no conocemos otra fuerza que la del Buen Pastor, la que nace de la fuente inagotable de su Sagrado Corazón. Un corazón que ama, que cura y que invita a reposar en él los cansancios de la vida. Y hoy, merced a este palio tomado del sepulcro del bienaventurado Pedro, soy aún más de vosotros: de los que sentís mi abrazo a través de estas palabras y de los que, alguna vez, os hayáis sentido desamparados, heridos o apartados del redil. Y me gustaría invitaros nueva y sencillamente a retornar a casa. Y me gustaría que mi vida, por entero, sea para vosotros. Porque para ganarla, es necesario entregarla –como el Buen Pastor– para siempre por amor.

 

Con gran afecto, pido a Dios que os bendiga.

 

+ Mario Iceta Gavicagogeascoa

Arzobispo de Burgos

La Catedral, protagonista del último videoclip de Migueli

por redaccion,

 

«Ochocientos» es el título de la canción que el cantautor cristiano ‘Migueli‘ ha compuesto para celebrar el VIII Centenario de la Catedral de Burgos y cuyo videoclip se publica esta semana en las redes sociales de la archidiócesis de Burgos. Grabado en las inmediaciones y el interior del templo gótico el pasado mes de mayo, el vídeo fue el punto culminante a una semana de actividades que llevaron al cantante a recorrer distintos lugares de la provincia para acercar el VIII Centenario a parroquias, colegios, grupos y asociaciones. También compartió momentos de encuentro con participantes de Cáritas Burgos y personas privadas de libertad en el Centro Penitenciario de la ciudad.

 

Junto a él, Chito Morales, componente del grupo «Brotes de Olivo», también llevó a cabo diferentes conciertos y talleres en diversos emplazamientos dentro del programa de acciones pastorales que la archidiócesis de Burgos impulsa con motivo del Año Jubilar de la Catedral con el respaldo de la Fundación VIII Centenario de la Catedral. Burgos 2021. El encuentro de estos artistas ha servido para implicar a distintos coros en la participación en la próxima ‘NAO’ (Noche de Arte y Oración) que se desarrollará en el templo catedralicio la noche del 27 al 28 de noviembre y que conjugará momentos de oración, testimonios y actuaciones musicales.

 

Migueli es uno de los principales referentes de la música cristiana de España y Latinoamérica y compatibiliza su carrera musical con un trabajo de acompañamiento a personas en situación de vulnerabilidad social y riesgo de exclusión. Ha compartido escenario con artistas de máximo nivel como BebeJorge DrexlerRevólverEl Canto del LocoManuel CarrascoPerezaLa Cabra MecánicaPedro GuerraCarlos NúñezVíctor ManuelCeltas CortosIsmael SerranoManolo Tena y Danza Invisible. Con su composición «Ochocientos», el artista quiere poner de manifiesto los «800 años y 300.000 mil mañanas» en los que la Catedral ha sido motivo de «esperanza, luz, fe y camino» «trascendiendo lo imposible». En el videoclip aparece con niños, jóvenes, familias y voluntarios de distintos colectivos de la provincia y pretende mostrar cómo el templo ha sido y es lugar de encuentro entre personas de todas las épocas y sensibilidades.

Cada vez que lo hicisteis con estos pequeños hermanos

por redaccion,

 

Queridos hermanos y hermanas:

 

Hoy, cuando celebramos el Día Mundial del Refugiado, solo podemos acogernos a un mensaje, a una esperanza, a una promesa: el mayor don que nos podemos ofrecer es el amor. En cada persona que sufre, Dios sale a nuestro encuentro. Y, por ello, cuando descuidamos a un corazón necesitado, abandonamos a Dios; y cuando calmamos su sufrimiento, estamos consolando el corazón del Padre.

 

Recuerdo con especial emoción al Papa Francisco, en su visita a la isla griega de Lesbos. El Santo Padre, tras acariciar la piel del dolor que allí se podía palpar con las propias manos, dijo que aquello era «la mayor catástrofe humana desde la II Guerra Mundial». O cuando, en 2013, cambió el arte icónico de la Ciudad del Vaticano por los vestigios llagados de Lampedusa, la primera isla de Europa en la que desembarcan miles de refugiados en busca de una vida mejor. Aquellas dolorosas imágenes interpelan nuestra conciencia: ¿Cómo podemos permitir tanto dolor? ¿Qué hacer ante estos hermanos migrantes y refugiados que tan solo conocen la suerte del que no tiene nada?

 

Allí, en aquel escenario de posibilidades frustradas por nacer en el lado equivocado de la Tierra, el Santo Padre condenó con firmeza la «globalización de la indiferencia», y confesó que «miramos al hermano medio muerto tirado en la calle y, quizá, pensamos “pobrecillo”, y seguimos por nuestro camino». Porque pensamos que «no depende de nosotros, y nos sentimos justificados». Y lanzaba una pregunta necesaria, tenaz, directa a nuestros corazones amoldados por la textura de la piedra y del barro: «¿Quiénes han llorado por estas personas que iban en esta barca? ¿Por esas madres que llevaban a sus hijos? ¿Por esos hombres que buscaban un modo de sostener sus familias? Somos una sociedad que ha olvidado la experiencia del llanto, del padecer con».

 

Un drama, el de los refugiados, que nos reclama una mirada misericordiosa, una palabra de aliento, un corazón prestado, una oración nacida en el abandono, a los pies del Amado. ¿Acaso, como cristianos, podemos pasar de largo ante quienes anhelan salir de la pobreza y el sufrimiento? No podemos olvidar que el Niño Jesús, junto a su madre, María, y a su padre, José, también fue un refugiado que, nada más nacer entre las ruinas de un pequeño establo, sin un hogar donde morar, desnudo e indefenso, fue obligado a expatriarse a una tierra lejana que le salvase del odio y de la desnudez del corazón.

 

Huir de Nazaret a Egipto en medio de la noche fue, para la Sagrada Familia de Nazaret, la única manera de salvar la vida. Fue el modo en el que Él, el Hijo de Dios, «se hizo débil con los débiles» (1 Cor 9, 22), para que veamos su rostro en el de esos hermanos que, humillados, privados de derechos humanos y prófugos del hogar que les vio respirar por primera vez, tan solo anhelan un hogar que los ampare.

 

El doloroso exilio que emprendieron Jesús, María y José en búsqueda de una vida digna, es hoy, dos mil años después, la viva imagen de tantas familias que intentan atravesar el infierno que abate sus almas heridas. Porque el Cielo es descubrir el amor y amar como el Señor nos ama, y nosotros hemos de ser la posada que cobije tanta pena, tanto sufrimiento y tanto dolor.

 

Que este Día Mundial del Refugiado, en el que la tierra y el mar se tiñen de sangre inocente, nos recuerde que, de la manera que tratamos al hermano refugiado, así tratamos al mismo Señor que nos dice, “cada vez que lo hicisteis con uno de estos mis pequeños hermanos, conmigo lo hicisteis” (Mt 25, 31-46).

 

Con gran afecto, recibid la bendición de Dios.

 

+ Mario Iceta Gavicagogeascoa

Arzobispo de Burgos