Trabajo digno para una vida digna

Con motivo del día del Trabajador, varias organizaciones eclesiales se unen en una convocatoria que tratará de dar visibilidad el compromiso social de la Iglesia con el mundo obrero.
Sagrario Villanueva es la delegada diocesana de Pastoral Obrera.

Sagrario Villanueva es la delegada diocesana de Pastoral Obrera.

 

Nuestra Iglesia está comprometida con el mundo del trabajo, principalmente, a través de la delegación de Pastoral Obrera, cuyo cometido es «tender puentes y ser portadora de la Buena Noticia a una realidad que hoy existe con más presión, deshumanización, pérdida de derechos y empobrecimiento como tal vez no haya habido nunca», explica la delegada diocesana, Sagrario Villanueva. Fundamentalmente, esta presencia se realiza a través de los equipos de Pastoral Obrera de las parroquias, de los movimientos de Acción Católica especializada como son la Hermandad Obrera de Acción Católica y Juventud Obrera Cristiana y Comunidad Obrera. «Laicos, religiosos y consiliarios convencidos de lo que en el pontificado del papa Francisco está siendo una prioridad: el trabajo digno, para una vida digna».

 

En nuestra diócesis, desde 2014, Cáritas, Promoción Solidaria, Acción Católica General, Justicia y Paz, CONFER, JOC y HOAC están adheridas a la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente. Este año celebrarán conjuntamente la fiesta de San José Obrero y el Día Internacional de los Trabajadores con la difusión de un manifiesto elaborado a nivel nacional que recogerá la situación del trabajo decente y las principales reivindicaciones en torno a situaciones como la calidad del empleo, los niveles de desempleo, la pobreza laboral, las redes de protección social, los salarios, la seguridad y la salud laboral, la participación de los trabajadores y las trabajadoras en la empresas, el descanso, etc. «Esta iniciativa prioriza cuatro ejes de intervención, reforzando que el concepto de trabajo decente se extienda «hacia el interior de nuestras organizaciones, hacia la Iglesia en general y hacia la sociedad», explica Sagrario.

 

«Toda la Iglesia está llamada a contemplar, orar, sentir, acompañar la vida de las personas, a provocar un cambio de mentalidad, a ofrecer alternativas desde el evangelio, la Doctrina Social de la Iglesia y nuestro estilo de vida, en nuestras parroquias, movimientos, organizaciones; a denunciar, la “normalidad” con la que se vive hoy la precarización en el trabajo y sus consecuencias, y donde el primer valor “sagrado”, debe ser la persona», insiste la delegada.

 

«En todas estas acciones también hay un reto a la propia coherencia eclesial. Si alguien va a ir generando posibilidades de trabajo decente serán quienes creamos de verdad en él. En la Iglesia estamos llamados a testimoniar con nuestras prácticas, con nuestras relaciones laborales y económicas, que en el seno de sus organizaciones, empresas dirigidas por cristianos y contratación de servicios en nuestras propias casas, no puede haber otro tipo de trabajo que no sea trabajo decente. La campaña lo que nos plantea a la Iglesia, en primer lugar, es la propia conversión hacia unas prácticas de trabajo decente, acordes a la justicia y a la misericordia del Reino. Y en esa dirección hemos de ir dando pasos de forma decidida, adecuando las condiciones laborales de los trabajadores y trabajadoras a su dignidad de hijos e hijas de Dios», concluye Villanueva.

 

Las actividades organizadas para este año en torno al 1 de mayo comenzarán esta tarde con un acto público en la plaza de San Pablo, a las 20:00 horas, con motivo del Día internacional de la Salud y Seguridad en el Trabajo. A este gesto seguirá una vigilia de oración, a las 20:30 horas en la parroquia de San Pablo, preparada por los equipos de Pastoral Obrera de Gamonal.

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