Las entidades cristianas que impulsan esta iniciativa reivindicaron ayer en un acto público trabajo digno para todos y «un nuevo sistema productivo que ponga a la persona en el centro».
En el curso, que será impartido por el director del Instituto da Familia y del Centro de Acompañamiento Edith Stein, se descubrirán herramientas para mejorar el acompañamiento a parejas y familias.
Aún sin haber concluido el «estado de alarma», Esperanza y Jaime decidieron casarse el pasado 20 de junio: «Teníamos claro que no lo íbamos a posponer más».
27 de ellas han seguido los cauces habituales que maneja este servicio diocesano, mientras que otras 24 han recurrido al servicio psicológico telefónico habilitado durante el estado de alarma.
A través de un manifiesto, reclaman medidas para «superar planteamientos individualistas y comprometernos solidariamente con la comunidad y el bien común».