«Quiero poner mi vida a disposición de todos «para que tengan Vida»»

Llegó a la diócesis el 28 de noviembre de 2015 y se convirtió en el cuadragésimo noveno arzobispo de Burgos, sucediendo en la responsabilidad a Francisco Gil Hellín. Abulense de nacimiento, Fidel Herráez Vegas recibió la ordenación sacerdotal hace 48 años en Madrid, donde ha sido obispo auxiliar durante dos décadas. A su llegada a Burgos aseguró sentirse «indigno y pequeño» al asumir su responsabilidad como pastor de una diócesis de larga historia a la que quiere «amar y servir», como ha asegurado en numerosas ocasiones. Conciso en sus respuestas, repasa en esta entrevista cómo es la diócesis que se ha encontrado, los retos pastorales que quiere seguir afrontando y el talante con el que está asumiendo su misión en Burgos.

Una fiesta del Reservado con sabor a misericordia

Con esta fiesta eucarística, se recuerda la primera vez que el Santísimo Sacramento se «reservó» en el sagrario de la capilla del Seminario, hace ahora 118 años. Se trata de una cuidada celebración que llevan preparando con mimo y dedicación los propios seminaristas desde semanas atrás.

Ser «encarnación cercana y viva» de la misericordia después del Año Jubilar

El arzobispo de Burgos, don Fidel Herráez Vegas, ha presidido esta tarde en la catedral una solemne eucaristía con la que se ha dado por concluido en la diócesis el Año de la Misericordia. En su homilía, el prelado ha invitado a los burgaleses a ser «encarnación cercana y viva» de la misericordia de Dios una vez concluido Jubileo.