El arzobispo de Burgos, don Fidel Herráez Vegas, ha presidido esta tarde en la catedral una solemne eucaristía con la que se ha dado por concluido en la diócesis el Año de la Misericordia. En su homilía, el prelado ha invitado a los burgaleses a ser «encarnación cercana y viva» de la misericordia de Dios una vez concluido Jubileo.
Burgos ha acogido en la jornada de hoy el IX Encuentro diocesano de Pastoral, un evento que se ha celebrado por tres motivos: concluye el Año de la Misericordia, la celebración del día de la Iglesia Diocesana y el estreno del nuevo plan Pastoral. La mañana ha contado con varios actos, como la visita a los lugares donde la Iglesia pone en práctica la misericordia y el conocimiento de varias experiencias orientadas también en este sentido.
En el encuentro, los jóvenes militantes de este movimiento expusieron al pastor de la diócesis la realidad juvenil actual y cómo intentar dar respuesta a sus inquietudes «a la luz del evangelio y poniendo en el centro a la persona».
Gratitud y una llamada a continuar apoyando la labor de la Iglesia diocesana. Este es el mensaje que se ha transmitido en la presentación de las cifras de la diócesis de Burgos, donde se ha desgranado la actividad de la misma y las cantidades económicas destinadas a los diversos ámbitos de actuación.
Mensaje del arzobispo de Burgos, don Fidel Herráez Vegas, para el domingo 6 de noviembre de 2016.