“El belén nos recuerda que Dios vino al mundo para quedarse con nosotros”

María del Carmen y Andrés son unos grandes apasionados de los belenes, tanto, que cuentan con una de las colecciones más grandes del mundo, con ejemplares procedentes de diversos países y realizados en diferentes materiales. Una colección que puede visitarse en la parroquia de San Nicolás de Burgos estos días, y que ayuda a los visitantes a centrar la celebración de la Navidad en el nacimiento de Jesús.

«Quiero poner mi vida a disposición de todos «para que tengan Vida»»

Llegó a la diócesis el 28 de noviembre de 2015 y se convirtió en el cuadragésimo noveno arzobispo de Burgos, sucediendo en la responsabilidad a Francisco Gil Hellín. Abulense de nacimiento, Fidel Herráez Vegas recibió la ordenación sacerdotal hace 48 años en Madrid, donde ha sido obispo auxiliar durante dos décadas. A su llegada a Burgos aseguró sentirse «indigno y pequeño» al asumir su responsabilidad como pastor de una diócesis de larga historia a la que quiere «amar y servir», como ha asegurado en numerosas ocasiones. Conciso en sus respuestas, repasa en esta entrevista cómo es la diócesis que se ha encontrado, los retos pastorales que quiere seguir afrontando y el talante con el que está asumiendo su misión en Burgos.

Fernando García Cadiñanos: «Estoy al servicio de todos»

Desde el pasado mes de junio, Fernando García Cadiñanos es el vicario general de la diócesis de Burgos. Este burgalés del barrio de Santa Águeda, ha sido uno de tantos curas rurales de la diócesis, aunque recientemente ha trabajado en una parroquia de la ciudad, Nuestra Señora de las Nieves. Entre la parroquia, las clases de Doctrina Social de la Iglesia que imparte en la Facultad de Teología y su nombramiento como delegado de Cáritas el arzobispo le eligió como vicario general. Tanto trabajo le deja poco tiempo libre para dedicarse “a sus cosas”, que básicamente se resumen en estar con la familia cuando consigue sacar un hueco en su apretada agenda. Hoy nos cuenta cómo afronta su nueva misión.

Una familia de misión en Hungría

Chema Palacios y Amaya Francés son un matrimonio con seis hijos que han decidido dar un paso delante de entrega a Dios a través de la evangelización. Toda la familia, que residía en Burgos, se traslada a vivir a Hungría, a la localidad de Miskolc, de 160.000 habitantes, para un proyecto de evangelización que no tiene fecha de regreso.