En ella ofrece «una palabra de aliento y esperanza» a comienzo del nuevo curso pastoral, marcado por la epidemia de coronavirus, el desarrollo de la Asamblea Diocesana y la celebración el Año Jubilar.
Agustín Burgos Asurmendi se suma a este colegio de presbíteros como canónigo auxiliar del prefecto de liturgia y salmista.
La escultura del santo, obra de Diego de Siloé, se encuentra en uno de los retablos de la Capilla de los Condestables de la Catedral de Burgos.
Para este trimestre se proponen cuatro asignaturas: Sacramentos I, Teología Moral Fundamental, Antiguo Testamento II y Cristología. Las clases comenzarán el 16 de septiembre.
El claustro bajo de la Catedral acoge una muestra sobre el proceso de restauración de los relieves de Vigarny, uno de los conjuntos escultóricos más sobresalientes del Renacimiento hispánico.