Tras haber celebrado sus bodas de oro sacerdotales, don Fidel Herráez administró el sacramento a varios adultos que, por distintas circunstancias, no lo hicieron durante su adolescencia o juventud.
En el evento se destacó la importancia de incentivar en las parroquias la acción de los laicos desde sus habilidades y su vocación, velando por los intereses de los más necesitados.
Varios obispos, sacerdotes, familiares y amigos han acompañado al arzobispo en una solemne celebración eucarística de acción de gracias por sus bodas de oro sacerdotales.
La imagen se ha despedido hoy de la diócesis con una eucaristía en la parroquia de Roa de Duero. En los últimos días ha visitado varias parroquias de Burgos y provincia.
Pequeños Adoradores es una actividad que tiene lugar todos los meses y está pensada para que los niños aprendan a rezar y a expresarse ante Dios.