Más de un centenar de personas, guardando las debidas medidas se seguridad, se concentró de nuevo ayer en el Paseo de Atapuerca para pedir respeto por los derechos de los migrantes y refugiados.
Como cada año, la Asociación Hijos del Sol ha organizado para mañana, sábado, una eucaristía en la parroquia de La Anunciación, presidida por el sacerdote y misionero Ricardo García.
Las entidades cristianas que impulsan esta iniciativa reivindicaron ayer en un acto público trabajo digno para todos y «un nuevo sistema productivo que ponga a la persona en el centro».
El arciprestazgo tenía previsto cerrar con este acto la celebración de la Jornada del Migrante y el Refugiado este domingo. Ayer la parroquia de Santa Casilda acogió una vigilia de oración.