El equipo, dependiente de la delegación diocesana de migraciones, convoca esta celebración por los difuntos y en recuerdo de los emigrantes y refugiados que mueren frente a las costas de Europa.
Es la fiesta religiosa más popular de Perú y congrega cada año a millones de personas en Lima. También los peruanos residentes en Burgos quisieron celebrar esta fiesta en honor de la venerada imagen.
El Paseo Sierra de Atapuerca fue ayer punto de encuentro del Círculo de Silencio nº 44, convocado por la delegación diocesana de Pastoral de Migraciones.
Nuestra provincia cuenta con una importante colonia procedente de ese país. A principios de año eran 177 las personas empadronadas con nacionalidad peruana. Otras muchas poseen doble nacionalidad.