Con la celebración del Domingo de Ramos y la liturgia de la Pasión del Señor entramos de lleno en una Semana Santa que desde hace casi cinco años es de Interés Turístico Nacional.
Miembros de las cofradías y hermandades penitenciales participarán esta noche en la que es una de las procesiones más antiguas de la ciudad, recuperada hace solo dos años.
Después de tres años sin escenificar la Pasión de Cristo, este Viernes Santo, a las 20, 30 h., la localidad retomará esta tradición cuando justamente se cumplen 45 años de la primera representación.
El periodista Faustino Catalina auguró ayer un buen futuro a la Semana Santa burgalesa siempre que no se pierda su razón de ser y no se caiga en el error de compararse con las de otras ciudades.
La Hermandad de la Sangre del Cristo de Burgos y Nuestra Señora de los Dolores organiza por primera la Procesión del Amor y de la Esperanza, en la que los propios niños actuarán como costaleros.