La pasión de una villa
Lerma se prepara para vivir un año más su Pasión viviente, una representación de los últimos momentos de la vida de Cristo en la que participan 500 personas y que atrae cada año a una media de 4.000 espectadores.
Lerma se prepara para vivir un año más su Pasión viviente, una representación de los últimos momentos de la vida de Cristo en la que participan 500 personas y que atrae cada año a una media de 4.000 espectadores.
La decisión supone un «duro golpe» para la cofradía que carecerá de uno de los motivos esenciales de su procesión del Sábado Santo.
Esta tarde tendrá lugar por el Barrio de Vega el tradicional Rosario penitencial Obrero, en el que podrán contemplarse el paso de de Jesús atado a la columna y el Santo Sudario.
Está en Briviesca y desde hace 350 años se encarga de organizar todos los desfiles procesionales. La cofradía de la Vera Cruz cuenta con más de 17 pasos, algunos con siglos de historia.
Las parroquias del arciprestazgo procesionaron con palmas hasta la plaza de Santiago, donde tuvo lugar la celebración de la eucaristía. Una tradicional jornada que llevan varios años celebrando.