El arzobispo, don Mario Iceta, ha presidido la eucaristía, en la que ha recordado que «María es ejemplo de lo que esperamos»: «En Dios caben las almas y los cuerpos», ha dicho en su homilía.
El dinero aportado por los peregrinos que han acudido a la Catedral durante el Año Jubilar se destinará a proyectos misioneros en América Latina, África y Oceanía.