La Catedral se ha sumado al «maratón de oraciones» convocado por el papa Francisco para implorar el fin de la crisis sanitaria y ha acogido esta mañana un «Rosario de la Aurora» sin procesión.
El arzobispo pide a los sacerdotes vivir con «humildad» su ministerio, sabedores de que «ni la gracia, ni los sacramentos, ni los pobres, ni los jóvenes ni los niños son nuestros, sino de Dios».
El arzobispo presidió la celebración, centrada en los afectados por la pandemia de Covid, en los profesionales sanitarios y personas que las acogen, cuidan y acompañan.