Hace ocho años que la cofradía de la Sangre del Cristo de Burgos y Nuestra Señora de los Dolores de la parroquia de San Gil puso en marcha su «banda infantil» como enganche para nuevos cofrades.
Miembros de las cofradías y hermandades penitenciales participarán esta noche en la que es una de las procesiones más antiguas de la ciudad, recuperada hace solo dos años.
La Fundación VIII Centenario trabaja en un nutrido programa de eventos que arrancarán el próximo mes de julio. El Patronato concluye su constitución con la incorporación de nuevos miembros.
Más de 400 alumnos de toda la Diócesis han participando en el certamen, organizado por FERE Burgos, colegios diocesanos, Cáritas, Confer, Justicia y Paz, Redes y Manos Unidas.
Casi todas las cofradías cuentan con niños en sus filas y todas ellas estudian el modo de salvaguardar la tradición para el futuro. Las bandas y otras iniciativas buscan renovar la cantera.