Resti, hermano sacerdote, amigo. Una vez más me has sorprendido. La noticia de tu muerte me ha llegado cuando estaba preparando una excursión a los Alpes que, luego, como sabes, pensaba contarte. Tu muerte ha roto mis cálculos de volver a encontrarnos y poder narrarte mis andanzas por estas tierras de Baviera. Nunca pensé que
Nos acompaña en esta celebración D. Francisco, nuestro Arzobispo. Ayer, por teléfono me pedía os trasmitiera su unión el dolor y su palabra de consuelo y esperanza. A la vez, que ofrecía su oración por José Luis. José Luis Ramos ha muerto. En Septiembre de 2011 ingresaba en el Hospital Los Santos Reyes de Aranda.
Cuando esta tarde, me comunicaban la muerte de D. Jenaro, me vino al pensamiento esta idea: un hombre de bien, un briviescano de pro, un sacerdote auténtico ha pasado a la historia. Un hombre de bien. Me lo decía un compañero suyo, Jenaro es bueno, bueno por naturaleza, y lo he experimentado personalmente. Atento siempre,
Ha muerto D. Vicente Proaño Gil, sacerdote. Sirvió a la Iglesia como Profesor, Vicario General, Deán de la Catedral. Sobre él recayeron grandes responsabilidades en un tiempo de fuertes, profundos y acelerados cambios sociales, políticos y eclesiales. Hubo de tomar decisiones, urgidas por el devenir histórico, muy importantes, arriesgadas, controvertidas, audaces. Fiel, leal y estrecho