La Facultad de Teología emprende un plan de mejora de la calidad educativa

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Profesores y alumnos de la Facultad de Teología, acompañados de antiguos estudiantes y profesorado emérito, han mantenido hoy una «jornada de planificación estratégica» con el fin de implementar un proyecto de mejora de la calidad educativa durante el próximo lustro. Un plan estratégico que se pone en marcha por mandato de AVEPRO, la Agencia para la Valoración y la Promoción de la Calidad de las Universidades y Facultades Eclesiásticas de la Santa Sede, que el pasado mes de octubre recomendó durante una visita al centro de estudios –al igual que hiciera con el resto de facultades eclesiásticas del país– elaborar un plan de acción para mejorar la calidad de la enseñanza teológica hasta el año 2024.

 

La de hoy ha sido, por tanto, «una jornada de máximo interés». Así al menos la ha calificado el gran canciller del centro de estudios, don Fidel Herráez Vegas. Para el arzobispo, «no se trata de cambiar lo que hacemos, sino el cómo lo hacemos y el por qué lo hacemos. Se renueva, por tanto, el concepto de calidad, nuestro servicio a la sociedad de la que también formamos parte». Según el decano, José Luis Cabria, la Facultad de Teología, que el año pasado cumplió medio siglo de vida, comienza a caminar «con la mirada amplia y el paso corto pero firme» en la proyección hacia el futuro de la  que fue la primera universidad de la provincia de Burgos.

 

Evaluación y mejora

 

La planificación estratégica que emprende la Facultad de Teología debe pasar por redefinir su identidad misionera y el retorno al kerygma, así como propiciar una cultura del encuentro con otras instituciones y organizaciones de la sociedad civil, sin olvidar la creación de redes de trabajo y la multidisciplinariedad de sus acciones. Para lograrlo, el claustro de profesores y alumnos –actuales y eméritos– han mantenido varias reuniones para analizar la situación actual de la Facultad, sus fortalezas, amenazas y debilidades, con el fin de implementar y mejorar en aspectos esenciales a conseguir de aquí a 2024.

Voluntarios de pastoral de la salud: el rostro de la Iglesia en el ámbito del dolor

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La Capilla de Santa Tecla acogió ayer la celebración de una eucaristía con motivo de la Pascua del Enfermo, con la que se pone punto final a la campaña de este año, iniciada en el mes de febrero con la Jornada del Enfermo, y en la que este año ha detenido la mirada en el voluntariado. La misa, en la que participaron alrededor de 250 personas, estuvo presidida por el arzobispo, don Fidel Herráez Vegas, cuyas palabras fueron de ánimo, motivación y agradecimiento, y también de valor, coraje y entereza.

 

«La enfermedad», dijo, «es una realidad que acompaña a la existencia del hombre, y los voluntarios que compartís las diversas situaciones de limitación, debilidad y sufrimiento sois las piedras vivas que hacéis presente el rostro de la Iglesia en el ámbito del dolor y que dais un valor muy especial a la actividad de la Iglesia». El pastor de la diócesis les alentó a vivir la grandeza del don: «La vida es un don que se nos ha regalado y por lo tanto debemos darlo, ofrecerla a los demás, en este caso a los enfermos, acompañándoles y compartiendo su existencia a veces difícil y dolorosa». «Ánimo, voluntarios», insistió, «Cristo es nuestra fortaleza en la salud y en la enfermedad, en la alegría y en la tristeza, en las situaciones positivas o negativas. Nos tenemos que abrir al Señor para que él esté en nuestra vida, para que él esté a nuestro lado cualquiera que sea la situación en la que nos encontremos. Abrirnos a su gracia y nos dará fuerzas para darle a conocer con palabras y obras».

 

Cimentando el voluntariado en las lecturas de la Sagrada Escritura propias del día, don Fidel precisó que el voluntariado cristiano no se distingue únicamente por su gratuidad y buen hacer, lo que de verdad le sostiene es Jesucristo. «El Espíritu que alentó a los discípulos y les dio valentía es el que da hoy coherencia a nuestra vida».

Diputación y Arzobispado destinan al «convenio de las goteras» 1.400.000 euros

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La Diputación Provincial y la Diócesis de Burgos destinarán durante los años 2019 y 2020 un total de 1.400.000 euros a la reparación de iglesias y ermitas de la provincia en virtud del conocido como «Convenio de las Goteras», que ha sido rubricado esta mañana por el presidente de la entidad provincial, César Rico Ruiz, y el arzobispo de Burgos, don Fidel Herráez Vegas. En la presente convocatoria, que ha pasado a ser bienal, la Diputación ha incrementado su aportación hasta alcanzar el millón de euros (anteriormente aportaba 400.000 euros cada año). El Arzobispado mantiene la misma aportación que venía haciendo años atrás, 200.000 euros anuales, por lo que en este nuevo convenio será de 400.000 euros.

 

Con el incremento de la cuantía, ha señalado Rico, se espera poder realizar el doble de intervenciones, que en anteriores convocatorias se situaban en torno a treinta. Ha recordado que, gracias a este convenio entre ambas instituciones, desde 1993 se han invertido veinte millones y medio de euros en la conservación y reparación de iglesias y ermitas en la provincia, y se han realizado 1.300 actuaciones. Asimismo, el presidente ha anunciado que está previsto ampliar el plazo de solicitudes para acceder a las ayudas hasta el 30 de junio, con el fin de dar más tiempo para cumplir los trámites requeridos a las nuevas corporaciones locales que se constituyan tras las elecciones.

 

Por su parte, el arzobispo ha informado de que a lo largo de 2018 se ha invertido en el patrimonio diocesano la cantidad de 2.738.787 euros, parte en obras en bienes inmuebles, otras en bienes muebles y otras en casas parroquiales. En total se ha intervenido en más de 105 edificios. Así se han destinado a casas parroquiales 582.138,91 euros, pagados íntegramente por la diócesis, 178.379,59 euros en la Catedral, sufragados por el Cabildo, y 1.555.539,79 euros en bienes inmuebles, de los cuales 600.000 provenían del convenio con la Diputación, 136.126 fueron aportados por la Junta de Castilla y León para la conservación o restauración de edificios declarados BIC, 403.700 euros por los ayuntamientos y el resto, unos 415.713, son lo que la diócesis y las parroquias invirtieron en el arreglo de iglesias y ermitas. Además, se destinaron a bienes muebles 422.728,71 euros, sufragados por las propias parroquias, ayudadas en muchas ocasiones por los Fondos Europeos y por los ayuntamientos, y algunas aportaciones del Arzobispado.

 

Don Fidel Herráez ha recordado que en la diócesis de Burgos existen 1.003 parroquias (lo que la convierte en la segunda diócesis española en número de parroquias), el mismo número de casas parroquiales, así como un millar de ermitas y otros tantos templos no parroquiales. El pastor ha insistido una vez más en que la conservación de este vasto patrimonio es obligación de todos, para que se beneficie el mayor número de personas posible y «para que futuras generaciones puedan recibir todo el mensaje que encierra dicho patrimonio, cuyo origen es la fe de un pueblo, una fe que se ha hecho cultura».

De El Salvador a Burgos: la huida de un país donde la vida vale poco

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Un grupo de personas de la parroquia de La Antigua y miembros del equipo de pastoral con latinoamericanos mantuvieron el pasado sábado un encuentro con cuatro jóvenes de El Salvador, solicitantes de asilo, llegados hace pocos meses a Burgos, para comprender un poco mejor qué es lo que está ocurriendo en los países de Centroamérica y de qué huyen. Se eligió esta parroquia porque muy cerca de ella hay dos hostales que que son utilizados por el Estado para albergar provisionalmente a solicitantes de asilo, hasta que les encuentren plaza en otro lugar más adecuado. Ahora mismo estos establecimientos alojan a más de 30 personas.

 

Cada uno de los jóvenes salvadoreños fue relatando sus experiencias, terribles, de amenazas de muerte por parte de pandillas. Uno de ellos era militar. A otro, taxista, le robaron el taxi y, cuando se lo fueron a devolver tras pagar el rescate, prendieron fuego al vehículo con él joven dentro y sufrió quemaduras por todo el cuerpo. Todos coincidieron en señalar la enorme corrupción de los gobiernos y de la Policía, el poder real que tienen las pandillas o maras y la extorsión a la que someten a los ciudadanos, y lo poco que vale la vida en El Salvador, el país más pequeño de Centroamérica, que cuenta con seis millones de habitantes y tres millones de emigrados. Una situación semejante se vive en Guatemala y en Honduras y, en parte, en Nicaragua.

 

Esas circunstancias, para las que no se ven soluciones a corto ni medio plazo, son las que han obligado a estos jóvenes a venir a España, en general ellos solos, dejando allí el resto de la familia, y solicitar asilo. La mayoría de los centroamericanos emigran hacia Estados Unidos, algo que en teoría les resulta más fácil por la cercanía, pero en el camino también algunos encuentran la muerte.

El Museo de la Colegiata de Covarrubias reabre sus puertas al público tras su remodelación

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El Museo de la Colegiata de Covarrubias ha reabierto sus puertas tras los trabajos de renovación llevados a cabo bajo la dirección de la Fundación Las Edades del Hombre y con la financiación de la Archidiócesis, que ha aportado 250.000 euros, y el gobierno regional, que ha subvencionado la intervención con 200.000. De esta manera, el templo se erige de nuevo como un foco de atracción cultural, turística y de la fe en la comarca del Arlanza.

 

El acto de presentación ha tenido lugar en la nave central del templo, con la asistencia del arzobispo, don Fidel Herráez Vegas, el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, la consejera de Cultura, Josefa García Cirac, y el secretario general de Las Edades del Hombre, Gonzalo Jiménez, además de una buena representación política, social, cultural y religiosa de la provincia de Burgos, así como numerosos vecinos de la comarca que han querido conocer los detalles de los trabajos. A continuación, el párroco de la localidad, Juan Manuel Valderrama, ha encabezado con sus explicaciones la comitiva por el nuevo itinerario expositivo.

 

Los trabajos de remodelación

 

El trabajo  llevado a cabo por la Fundación Las Edades del Hombre ha pasado por la realización de un análisis preliminar con el objetivo de comprender y respetar el origen e historia del templo y de esta manera saber interpretar las obras de arte que se han depositado en él en orden a la evangelización para poner en orden la cultura, la fe y de la identidad de un pueblo.

 

A raíz de este estudio se ha elaborado un nuevo discurso expositivo, adaptando el espacio y conformando nuevos bloques temáticos. Para ello, se ha dotado a la colección de un nuevo mobiliario con diseños y montajes adaptados y apropiados, notables mejoras en el sistema de iluminación y un sistema de seguridad acorde a las necesidades actuales.

 

En la actualidad, el remodelado museo de la Colegiata de San Cosme y San Damián alberga alrededor de 150 piezas, entre las que destacan el tríptico tardogótico de La Adoración, del Maestro de Covarrubias, la tabla de Cristo Resucitado entre dos ángeles, de Diego de la Cruz, o una nutrida colección de vestimentas litúrgicas. La colección de obras se compone de piezas del propio templo, de la iglesia parroquial de Santo Tomás y del monasterio de San Pedro de Arlanza y ermitas y otras localidades del entorno.

 

Una actuación necesaria

 

En su intervención, el arzobispo ha reconocido que cuando conoció el museo durante su visita pastoral, le pareció «un conjunto de piezas preciosas pero amontonadas». En su opinión, «era necesario que esas piezas tan incontables y tan importantes fueran expuestas dentro de un itinerario que permitiera interpretarlas adecuadamente y que ayudaran a la finalidad evangelizadora que debe tener un museo parroquial. El nuevo guion museístico que se ha diseñado, con la garantía que ofrece siempre el trabajo realizado por la Fundación Las Edades del Hombre, nos ayudará a conocer mejor y más didácticamente todo este vasto patrimonio que es el legado de nuestros mayores. Con esta actuación importante la Iglesia de Burgos, que ama y se encarna en este pueblo, contribuye eficazmente también al desarrollo social y humano de este triángulo privilegiado que constituyen Silos, Lerma y Covarrubias».

 

Don Fidel se ha congratulado de los acontecimientos que está viviendo la diócesis en las últimas semanas protagonizados por el arte y el patrimonio: la inauguración de la exposición de Las Edades del Hombre «Angeli» en Lerma, la del pintor Antonio López en Silos, la ampliación del Museo del Retablo en Burgos y hoy la de la remodelación del Museo de la Colegiata rachela. «Nuestra diócesis de Burgos esta primavera está de enhorabuena. Hoy podemos decir en cierta manera que la Pascua se hace presente en los acontecimientos de los que hemos sido testigos con enorme alegría. En todos ellos se vislumbra la esperanza, la alegría, la vida, el nacimiento, la resurrección, la belleza, la ilusión».

 

«Nuestro pueblo castellano, y más lo podemos decir en estas tierras del Arlanza, que vieron nacer a Castilla, puede ser interpretado a la luz de su arte y patrimonio. En él se recoge el alma de este pueblo, que ha tenido la fe cristiana como su seña de identidad. Por eso la fe es el alma que le vio nacer y la que permite interpretar autorizadamente todo este rico patrimonio», ha subrayado el pastor de la diócesis.

 

Angeli y la comarca del Arlanza

 

Con esta apertura, queda completada la propuesta en el entorno por la XXIV edición de Las Edades del Hombre que hasta el mes de noviembre se celebra en Lerma. Partiendo desde la muestra dedicada a los ángeles en la ermita de La Piedad, la iglesia de San Pedro y el monasterio de la Ascensión, las rutas «A orillas del Arlanza» invitan a recorrer iglesias emblemáticas de la zona con proyectos tan atractivos como este nuevo museo en Covarrubias o la exposición de Antonio López, dedicada a las flores y la infancia, en el emblemático Monasterio de Santo Domingo de Silos. De esta manera, se cumple uno de los objetivos significativos de Las Edades: que el ámbito de acción y repercusión de cada edición pueda extenderse desde su núcleo de celebración hacia otras localidades y haga trascender sus beneficios turísticos, económicos, culturales y religiosos.

 

Más: galería fotográfica del acto de inauguración