Los obispos de la provincia eclesiástica de Burgos han mantenido hoy en la Casa de la Iglesia una de sus reuniones habituales. El encuentro han participado los obispos de las diócesis de Vitoria, don Juan Carlos Elizalde, Bilbao, don Mario Iceta, Palencia, don Manuel Herrero, Osma-Soria, don Abilio Fernández, y el arzobispo metropolitano de Burgos, don Fidel Herráez Vegas.
Durante la reunión, los obispos han abordado varios temas pastorales comunes a las diócesis de la provincia eclesiástica.
El Código de Derecho Canónico establece que «para promover una acción pastoral común en varias diócesis vecinas y para que se fomenten de manera más adecuada las recíprocas relaciones entre los obispos diocesanos, las Iglesias particulares se agruparán en provincias eclesiásticas delimitadas territorialmente». Así, en el caso de Burgos, son varias las diócesis que conforman una única provincia, siendo la burgalesa su diócesis metropolitana. De ahí que posea el título de «archidiócesis» y que el pastor que la preside sea «arzobispo». Burgos fue elevada a la categoría de archidiócesis el año 1574.
Era la primera vez que el pastor de la Iglesia de Soria, don Abilio Fernández, acudía a Burgos a estas reuniones, que mantienen tres veces al año, alternando Burgos con las otras diócesis.
Desde hace varios años, la delegación diocesana de Pastoral Vocacional organiza durante el primer trimestre del curso una excursión a un parque de atracciones. Si el año pasado viajaron al parque Warner y hace dos lo hicieron a Disney Land Paris, el destino escogido para esta ocasión ha sido el parque temático de Futuroscope, en Poitiers, Francia.
Y parece que esa elección por los parques temáticos y las atracciones son un buen imán con el que contactar con chicos de varias parroquias de la diócesis. Durante el último fin de semana, 64 personas, entre seminaristas, formadores, monaguillos y adolescentes han disfrutado de unas jornadas de convivencia. Además, han podido visitar también las localidades de Rochelle y Bourdeaux.
Es el arranque de las actividades que cada año organiza la delegación de Pastoral Vocacional con el fin de ayudar al discernimiento vocacional de niños, adolescentes y jóvenes de la diócesis. Entre ellas figuran el Preseminario, los encuentros mensuales y anuales de monaguillos o el festival de las vocaciones. Durante el curso, esta delegación también imparte charlas vocacionales en colegios y parroquias, organiza un campeonato de fútbol y lleva a cabo su fin de semana de «experimenta», que acompaña a las niñas y adolescentes en su discernimiento vocacional. Entre las novedades de este año, han puesto en marcha las «comunidades llamando», con las que que pretenden que parroquias, monasterios y colegios recen por las vocaciones y promuevan la cultura vocacional.
Bajo el lema «Contigo, sin miedo», la parroquia del Hermano San Rafael de Burgos acogió en la noche de ayer la quinta edición del «sábado alternativo». Se trata de una jornada festiva en la que adolescentes que han recibido el sacramento de la confirmación en las parroquias de la ciudad conviven, mantienen un breve rato de formación y oración y comparten juntos su ser cristianos.
Jóvenes de las parroquias de La Ventilla, Castañares, San Julián, San Pedro y San Felices, La Inmaculada, Santo Domingo y la anfitriona, el Hermano San Rafael, han reflexionado acerca de las situaciones que les producen miedo, inquietud o vergüenza. A través de juegos, diversas dinámicas y un breve momento de reflexión en grupos, han descubierto que Jesús es el amigo capaz de ayudarles a superar todas sus perplejidades.
Tras la oración, una animada velada de baile y juegos ha puesto fin a una jornada que se desarrolla desde hace cinco años al amparo de la delegación de Infancia y Juventud.
El sábado alternativo es una de las propuestas que llevan a cabo las distinta parroquias que trabajan de forma conjunta la pastoral de adolescentes bajo el paraguas de esta delegación diocesana. El equipo se reúne una vez al mes para compartir inquietudes, mantener sesiones de formación sobre acompañamiento a adolescentes y jóvenes y planean actividades conjuntas.
La parroquia de San Martín de Porres de Burgos acogió ayer la tradicional vigilia de oración que la Adoración Nocturna burgalesa organiza cada año la víspera de la conmemoración de todos los fieles difuntos.
Tras el rezo del Rosario y la lectura de los que han partido de este mundo en el último año, tuvo lugar la celebración de la eucaristía presidida por el párroco, Jesús Ibáñez, y concelebrada por los directores espirituales de la Asociación y otros sacerdotes.
Orar por los difuntos
Noviembre es un mes especial en el que los cristianos rezan de forma especial por sus seres queridos ya fallecidos. Ayer el arzobispo de la diócesis, don Fidel Herráez Vegas, presidió una eucaristía en la capilla del cementerio municipal de San José. Hoy hará lo propio por los fallecidos en la diócesis en el último año a las 19:30 horas en la catedral.
De otro lado, la capilla de Santa Tecla de la catedral acogerá mañana viernes una eucaristía, también presidida por el arzobispo, en sufragio por los obispos y sacerdotes difuntos de la diócesis. La celebración comenzará a las 13:00 horas.
La fiesta religiosa más popular de Perú y una de las más secundadas en el planeta, la del Señor de los Milagros, se celebra en Burgos desde hace años. Sin embargo, no fue hasta ayer cuando el cuadro con la venerada imagen también procesión por las calles de la ciudad. Organizada por la asociación «Hijos del Sol» en Burgos, numerosos peruanos residentes en la ciudad, así como un nutrido grupo de burgaleses participaron en la festividad que tuvo como epicentro la parroquia de La Anunciación, lugar que alberga el cuadro con la imagen del Cristo durante todo el año.
Tras la procesión llegó el turno de la eucaristía, que fue presidida por Fermín Baldazo, sacerdocte burgalés recientemente llegado de Perú, donde ha sido misionero. A la celebración siguió un aperitivo que favoreció el diálogo distendido entre todos los asistentes.
El Señor de los Milagros, Cristo de Pachacamilla, Cristo Morado, Cristo de las Maravillas, Cristo Moreno o Señor de los Temblores es una imagen de Jesús pintada en una pared de adobe ubicada en el altar mayor del santuario peruano de Las Nazarenas de Lima. A mediados del siglo XVII, se creó la cofradía de Pachacamilla y se levantó una edificación en donde se pintó en la pared la preciosa imagen de Cristo.
El 13 de noviembre de 1655 un fuerte terremoto sacudió a Lima derribando edificios y causando miles de muertos. Pero el muro de adobe con la imagen del Cristo permaneció en pie, lo que fue considerado un verdadero milagro.
Cada año aumentó la fe al que llamaron Señor de los Milagros y en la actualidad su procesión por las calles de Lima en el mes de octubre (llamado también «mes morado») congrega a millones de personas de diferentes partes del mundo.