La parroquia del Buen Pastor, en Miranda de Ebro, acogió el pasado lunes una eucaristía con la que miembros del movimiento Vida Ascendente honraron la memoria de sus patronos, Simeón y Ana, protagonistas del evangelio de la Presentación de Jesús en el Templo, cuya fiesta litúrgica se celebró el domingo 2 de febrero. El párroco, Jesús María Calvo, fue el encargado de presidir la celebración, a la que acudieron miembros del movimiento en la ciudad del Ebro y que, tras la eucaristía, compartieron mesa de hermandad. Una intensa jornada de convivencia que concluyó con una oración mariana.
En Burgos, por su parte, la parroquia de San Lesmes fue el lugar escogido para celebrar ayer miércoles esta celebración.
Vida Ascendente es un movimiento de apostolado seglar de personas jubiladas y mayores, reconocido y aprobado por la Conferencia Episcopal Española. Su finalidad es llevar el mensaje evangélico a los mayores y jubilados, para que aporten a a sociedad y a la Iglesia su fe, su experiencia y su tiempo disponible.
La Fundación VIII Centenario de la Catedral. Burgos 2021, RTVE y el Ayuntamiento de Burgos han firmado esta mañana un convenio de colaboración para la retransmisión de la Semana Santa burgalesa en 2020, dentro de los actos de conmemoración de los 800 años que la Seo castellana cumplirá en 2021.
Corporación de Radio y Televisión Española producirá y emitirá en directo las procesiones del Encuentro y del Santo Entierro, además de otros actos y desfiles procesionales los días de Jueves Santo y Viernes Santo (9 y 10 de abril). Así, la radio-televisión pública difundirá la Semana Santa burgalesa a través de su canal de televisión La 2, el Canal Internacional, en streaming por la web www.rtve.es y en las aplicaciones para móviles y para Smart TV (Botón Rojo), así como a través de Radio Nacional.
En el acto de rúbrica del convenio, celebrado en la capilla de los Condestables de la Catedral de Burgos, han participado David Valcarce, director de TVE; Daniel de la Rosa, alcalde de Burgos; Fidel Herráez, presidente de la Fundación VIII Centenario de la Catedral. Burgos 2021 y arzobispo de la diócesis; Pablo González Cámara, deán de la Catedral; Lorenzo Rodríguez, vicepresidente de la Diputación Provincial; y Roberto Saiz, delegado territorial de la Junta de Castilla y León.
RTVE, en el ejercicio de su función de servicio público, tiene encomendado promover el conocimiento de la cultura a la sociedad, prestando para ello adecuada atención a la presencia de contenidos religiosos dentro de su programación. Por su parte, la Fundación VIII Centenario de la Catedral. Burgos 2021 se compromete a hacerse cargo de un máximo de 25.000 euros y el Ayuntamiento de Burgos, 15.000 euros.
RTVE es la gran empresa pública española de medios de comunicación de ámbito estatal. La integran TVE, con siete canales de televisión; RNE, con seis cadenas de radio; la web RTVE.es, el Instituto RTVE y la Orquesta y Coro. En abril de 2018, el ente público rubricó con la Fundación VIII Centenario un convenio de colaboración para la difusión de actos de carácter cultural con motivo del aniversario del primer templo de la diócesis.
«Os voy a hacer una declaración de amor: os quiero mucho, sois un don preciosísimo para la Iglesia». Han sido las palabras con las que el arzobispo, don Fidel Herráez Vegas, se ha dirigido a las religiosas y religiosos congregados en la Catedral para celebrar la Jornada de la Vida Consagrada, coincidiendo con la fiesta de la Presentación del Señor. Sin menospreciar a las diversas vocaciones «que tienen su raíz común en el mismo bautismo» –«el amor de Dios es tan desbordante que hay para todos», ha dicho–, el arzobispo ha querido trasladar a la vida consagrada de la diócesis su «más hondo y sincero agradecimiento» por la «riqueza inmensa» que suponen para toda la Iglesia.
Para el pastor de la Iglesia en Burgos, «la esencia de la vida consagrada solo se puede percibir desde el amor». De ahí que haya pedido a los religiosos «saborear el amor predilecto de Dios» que ha llegado «hasta sus corazones» y a «ponerlo a punto cada día», pues, de lo contrario, «el amor puede convertirse en una rutina o, incluso, en una esclavitud», ha revelado.
El arzobispo ha elogiado en varias ocasiones a la vida consagrada, a la que ha calificado como «un tesoro que vale más que todas las riquezas del mundo» y ha animado a los religiosos y religiosas presentes en la celebración a «concretar ese amor de Dios en el amor a los hermanos» en la variedad de los carismas que el Espíritu ha suscitado en las diferentes congregaciones a las que pertenecen.
Tras la homilía, los religiosos presentes en al celebración han renovado los compromisos de pobreza, castidad y obediencia que profesaron el día de su consagración. Ha sido el punto culminante de una eucaristía que comenzaba con la tradicional bendición de las candelas y procesión por las naves del templo catedralicio. Junto al arzobispo han concelebrado sacerdotes de algunas congregaciones religiosas de la ciudad, así como el presidente de la Confederación de Religiosos, el carmelita Ezequiel García Rojo, y el vicario episcopal para la vida consagrada, el salesiano Amadeo Alonso.
Ayer sábado tuvo lugar la tradicional cita del Encuentro diocesano de Pastoral Obrera, que cumplió su vigésimo octava edición. Cerca de 40 militantes y simpatizantes de esta pastoral, provenientes de movimientos, equipos y parroquias, se dieron cita en la parroquia de Santo Domingo, en la capital burgalesa, para reflexionar sobre la aportación que la Pastoral Obrera puede y debe hacer al conjunto de la Iglesia en este momento de Asamblea Diocesana. Así lo expresaba el lema de la jornada: Caminemos alegres con Jesús en el mundo obrero. El arzobispo, don Fidel Herráez, participó en el encuentro y animó la tarea muchas veces callada y oculta, en la vida del día a día, como los 30 años de Jesús en su pueblo de Nazaret.
Tras la oración inicial, compartiendo algunas experiencias de vida y situaciones del mundo del trabajo, se dio paso a un primer panel de testimonios sobre el encuentro con Jesús a través del compromiso militante, completado posteriormente con otras experiencias de los allí presentes. En el diálogo surgieron reiteradamente algunas constantes como la encarnación, el perder tiempo con los demás, el situarse ante la otra persona como lo haría Jesús, la motivación del amor por encima de todo… Después de un breve descanso, una ponencia situó cuál puede ser la aportación de la Pastoral Obrera a la Asamblea diocesana, desde el recuerdo del importante documento episcopal «La Pastoral Obrera de toda la Iglesia». Gregorio Burgos, militante y consiliario de HOAC, habló de pasión por la justicia, de sumar fuerzas, de aportar la Doctrina Social de la Iglesia para que el cristianismo sea integral…
En la recta final del Encuentro, de nuevo un panel con cuatro experiencias (en el asociacionismo vecinal, en la Plataforma de refugiados, en la presencia pública de la JOC y en la asociación de pensionistas): se compartieron las motivaciones para el compromiso, la experiencia de relación con otras personas y ámbitos no eclesiales, la imagen de Iglesia que se ofrece y lo que al conjunto de la Iglesia se le pide… A modo de síntesis, se concluyó con un decálogo de aportaciones posibles a la Asamblea diocesana, partiendo de su necesidad y oportunidad. Hay que llevar al resto de los cristianos el análisis de la realidad, la importancia de vivir la fe en pequeños grupos, la pasión por la justicia desde el amor y la encarnación, los valores de la Doctrina Social de la Iglesia. Y esto, en un equilibrio entre aportar lo propio y sumar fuerzas con otros, quitando miedos y prejuicios, aportando la escucha a la sociedad, y con el convencimiento de que se puede contribuir a hacer una Iglesia más en salida, más misionera, más encarnada en la vida social y en el mundo obrero.
Una comida de hermandad puso el broche final a una intensa jornada de reflexión, convivencia y compromiso evangelizador desde la Iglesia y en medio de la realidad laboral que tanto influye y condiciona la vida habitual de las personas.
«El teólogo debe recuperar la ‘teología de la pregunta’ como previo a cualquier Teología». Este fue uno de tantos aforismos rescatados por el profesor mallorquín Francis Ramis en la celebración de la fiesta de los teólogos o de santo Tomás de Aquino en la Facultad de Teología. El acto vespertino, clásico de finales de enero, contó con la celebración de la eucaristía, presidida por don Fidel Herráez, arzobispo y gran Canciller, y concelebrada por el claustro de profesores y un nutrido grupo de estudiantes sacerdotes. En su homilía, el arzobipo destacó la dilatada actividad de santo Tomás y la sabiduría acumulada por él en tan sólo 49 años: «Santo Tomás de Aquino es un referente en la manera de saborear la cultura y la fe para hacerla cercana de forma rigurosa al hombre del momento. Santo Tomás brilló con luz propia en la Universidad de París del siglo XIII y no fue ajeno a pocas críticas, incluso condenas eclesiales, por su acercamiento a la filosofía y política de Aristóteles».
Tras la eucaristía, acompañada por la coral de alumnos de la Facultad, tuvo lugar el acto académico. El profesor Francis Ramis, biólogo de formación y teólogo de profesión, presentó la novedad de mensaje de Jesucristo en el siglo I, tan marcado por la idolatría. El mensaje de Jesús ofrecía ser «un hombre nuevo», lejos de tantas ataduras de cultos y de culturas. Esta novedad se basaba en un mensaje centrado en el gozo, en la cercanía al necesitado y en la profundización comunitaria de un nuevo sentido de la vida. Su disertación fue acompañada por numerosas alusiones a actualidad eclesial. La Iglesia actual tiene que asumir su condición de «resto, no de residuo». «’Resto’ alude a lo pequeño en número, pero con toda la plenitud de germinar en cualquier momento. Si las comunidades se identifican con ser ‘residuo’, ya han firmado su sentencia de muerte», afirmó el profesor.
Sociedad narcotizada
El ponente destacó numerosas alusiones al contexto insular de procedencia: «La comunidad de Baleares es la comunidad de España donde se consumen más fármacos para problemas psicológicos. Por otra parte, es la parte de la sociedad que ve con más agrado la eutanasia activa. Vivo en una sociedad narcotizada que tiene como esperanza una muerte dulce. Esto es una provocación para el teólogo y para el cristiano. El hombre nuevo, la mujer nueva, deben recuperar la teología de la pregunta si quieren pasar a anunciar el gozo de su fe. En esta capacidad de recuperar la pregunta por el sentido de la vida es donde aparece la capacidad de ser resto, no residuo de esta misma mentalidad». Finalmente, la fiesta de los teólogos concluyó con una cena para todo el claustro de profesores.