Una Semana Santa con mucha cantera

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Lejos de languidecer, la Semana Santa burgalesa tiene mucho futuro por delante. Hermandades y cofradías de la ciudad se afanan cada día por transmitir a los más pequeños el entusiasmo por las tradiciones de la Semana de Pasión y hoy ha quedado más que demostrado en la procesión infantil del Amor y la Esperanza. Congregados por la Real Hermandad de la Sangre del Cristo de Burgos y Nuestra Señora de los Dolores, numerosos niños de varias cofradías y agrupaciones católicas de la ciudad se han dado cita esta mañana para participar en la que es «su procesión».

 

Con mucha profesionalidad, como si de adultos se tratara, niños y niñas han portado a hombros la imagen de la Virgen del Socorro, una talla del siglo XVI, al ritmo que marcaban los tambores de una banda infantil y la atenta mirada de sus padres y abuelos, que han abarrotado las calles aledañas a la parroquia de San Gil, desde donde ha partido el desfile. Tras una breve liturgia de la palabra presidida por el delegado diocesano de Infancia y Juventud, Óscar Moriana, los niños han portado la imagen de la Virgen por las calles de San Gil, Avellanos, Laín Calvo y Arco del Pilar para volver a su lugar de salida pasando de nuevo por las calles de San Gil y de San Francisco.

 

Fue el año pasado cuando la Real Hermandad de la Sangre del Cristo de Burgos y Nuestra Señora de los Dolores decidiera organizar esta procesión, si bien la lluvia hiciera acto de presencia impidiendo el desarrollo de la misma. Desde hace años, esta cofradía trabaja por crear cantera entre sus filas, entre los que hay muchos matrimonios jóvenes con hijos. De ahí que decidieran hace casi una década crear una banda infantil –la única de esas características en la ciudad– con el objetivo de incentivar el relevo generacional en la Semana Santa burgalesa. Ahora, con el desarrollo de esta procesión de niños y para niños, seguro que el futuro está garantizado.

 

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Voto de silencio al comenzar la Semana de Pasión

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Se puede escuchar a la perfección. Así es el silencio que invade la noche del Viernes de Dolores las calles del barrio de Vega y las inmediaciones de la Catedral. Un año más, algunos miembros de las cofradías y hermandades penitenciales de la ciudad han cambiado su habitual atuendo por el hábito franciscano y, bajo juramento de silencio, han acompañado la imagen del Cristo de la Salud en la que es, sin duda, la procesión más sobria y austera de la Semana Santa burgalesa.

 

La procesión, recuperada en el año 2016 por la Ilustre Archicofradía del Santísimo Sacramento y Jesús con la Cruz a Cuestas, con sede en la parroquia de San Cosme y San Damián, tiene un sentido puramente penitencial. Antes de procesionar la talla por las calles, los cofrades han participado en una liturgia penitencial y, algunos de ellos, han recibido la absolución de sus pecados en el sacramento de la confesión. Antes de sacar a la calle la recia imagen –una escultura en madera de la escuela castellana de mitad del siglo XVI– los penitentes han realizado su solemne voto de silencio. «Si guardáis silencio, Dios Padre, que es todo amor, os lo premie. Y si no es así, el Señor, que es todo misericordia, os lo perdone», rezaba el juramento. A partir de ahí, un simple golpe de bombo y ciertos toques de campana imploraban a los despistados transeúntes que a media noche recorrían la ciudad silencio y respeto ante la talla del Cristo muerto en la cruz.

 

Una vez a los pies de la Catedral, los participantes en la procesión han rezado un requiem en recuerdo de todos los cofrades burgaleses difuntos y han calcinado algunos de sus nombres en una fogata que ha ardido durante todo el recorrido quemando el perfume del incienso.

 

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La reina Letizia inaugura la exposición de las Edades del Hombre de Lerma

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Probablemente, desde que Francisco de Sandoval y Rojas no paseaba por sus bellas calles, Lerma no había vivido tanta expectación. Pero, dado que no hay duque –por importante que sea– que haga sombra a un monarca, la visita de la reina Letizia a la Villa Ducal ha sido todo un espectáculo para los lermeños. Numerosas personas han salido a la calle para acompañar a la Reina durante su visita a la localidad, a la que se ha desplazado para inaugurar «Angeli», la última exposición de Las Edades del Hombre que podrá visitarse en la ermita de la Piedad, la colegiata de San Pedro y el monasterio de la Ascensión hasta el próximo mes de noviembre.

 

Doña Letizia ha estado acompañada por las máximas autoridades de la localidad, la provincia y la región, así como del arzobispo, don Fidel Herráez Vegas, que ha sido el encargado de pronunciar el discurso de inauguración de la muestra, en el que ha agradecido el respaldo de la Casa Real a los proyectos de la fundación de Las Edades del Hombre: «Deseo que, con su presencia, –ha dicho– el éxito de este evento redunde en beneficio de todos». En su alocución, el pastor de la Iglesia burgalesa ha asegurado que «Angeli» se convierte en «un espacio de contemplación y apertura a la belleza, que es la antesala del encuentro con Dios», en el que ha calificado como «el proyecto más importante que realiza la Iglesia española en el campo de la cultura».

 

Protagonismo angelical

 

La muestra, que se compone de cinco capítulos que la Reina ha visitado en compañía del comisario, Juan Álvarez Quevedo, pretende mostrar los ángeles como protagonistas de la historia de la Salvación. Para el arzobispo, «no son realidades simbólicas, fantásticas o infantiles», sino que «su existencia y presencia han sido revelados por Dios», que los ha mostrado «como seres que adoran al Dios del universo, como custodios individuales de los seres humanos y como mensajeros de las buenas noticias de Dios a los hombres».

 

Toda una exposición compuesta por numerosas piezas de arte salidas de «las más pequeñas y recónditas iglesias de la España vaciada» y que constituyen todo un «relato catequético» que pone al visitante ante la «dimensión evangelizadora del arte cristiano».

 

«Angeli» se convierte en la vigésimo cuarta exposición de Las Edades del Hombre y la cuarta que se desarrolla en la diócesis después de las llevadas a cabo en la Catedral (1990), Oña (2012) y Aranda de Duero (2014). Sus cinco capítulos explicarán el significado teológico de los ángeles, desde su presencia en la Sagrada Escritura y su acompañamiento en la vida de la Iglesia. Además, habrá también un capítulo dedicado a los demonios o «ángeles caídos», así como la existencia de los seres alados en la «Jerusalén celestial». Por otro lado, se han proyectado dos rutas turísticas a orillas del Arlanza para hacer que el influjo de la exposición abarque a mayor parte de la comarca. Una, denominada «Ruta del silencio», aprovechará la paz de los monasterios de Santo Domingo de Silos y Villamayor de los Montes, así como la colegiata de Covarrubias o el extinto cenobio de San Pedro de Arlanza. La otra ruta –«Campo de catedrales»– pretende sorprender al turista con las iglesias de Villahoz, Mahamud, Santa María del Campo y Pampliega.

 

Más: galería fotográfica de la inauguración

Pensamiento crítico para desmontar rumores, estereotipos y prejuicios

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La Sala Polisón ha acogido los dos últimos días la undécima edición de las Jornadas de diálogo cristiano-musulmán, organizadas por el Grupo de conocimiento y diálogo dependiente de la Delegación de Migraciones, con el apoyo en esta ocasión de las Comunidades islámicas Attaqwa y Sunna, y centradas en la reflexión en torno al tema de los prejuicios frente a las migraciones y en concreto sobre el Islam.

 

El martes, intervino Paco Aperador, miembro del Equipo de Migraciones de Cáritas Española. Con el título «Claves para comprender y desactivar los rumores que nos enredan», comenzó haciendo una afirmación fuerte: «nos estamos envenenando sin darnos cuenta». A los rumores les encanta esconderse y pasar desapercibidos, y en tiempos de escasez se hacen grandes. Se difunden sin comprobar su veracidad. Así, desde los estereotipos (esquemas mentales) se va pasando a los prejuicios (sentimientos negativos) y se termina en discriminaciones (actuaciones concretas que hacen daño). El círculo perverso concluye con la legitimación social de los rumores e incluso a veces con regulaciones legislativas injustas. Ante ello, hay que empezar por buscar información, cuidar la comunicación, no confrontarse directamente sino haciendo preguntas, no negar la parte de verdad que puedan tener, sintonizar con el corazón, contar historias positivas, buscar metas comunes, trabajar codo con codo…

 

Ayer, Beatriz de la Fuente, técnica del programa «Inmigracionalismo» de la Red Acoge, planteó el «Periodismo como arma antirracista». Desde el análisis de las noticias publicadas en España dedujo la mayor concentración de los prejuicios ante la inmigración contra el colectivo islámico: criminalización, asociación con el terrorismo, estereotipos sobre la mujer… La sociedad debe tener un pensamiento crítico y debe reclamar de los medios de comunicación una información veraz y objetiva, sin morbo, sin sensacionalismo. Por su parte, José Ángel Calatayud, periodista musulmán especializado en Oriente Medio y Norte de África, con el título «Esto se dice… ¿cómo actuar?», abordó dos de los principales prejuicios: la confusión entre musulmán, islamista, yihadista y terrorista, y la idea de que el Islam oprime a la mujer. Desde los propios datos racionales y estadísticos y desde las fuentes del Islam (Corán y Sunna) fue tratando de desmontar las imágenes que circulan habitualmente.

 

Por parte de todos los ponentes y del público asistente se agradeció la existencia de estos foros de encuentro, que en el caso concreto de Burgos son un referente para otros lugares. Concluyó las jornadas Hilda Vizarro, delegada de Pastoral de Migraciones, sintetizando la reflexión en varios verbos, todos ellos necesarios ante los prejuicios: documentarnos, conocer, sensibilizar, encontrarnos.

La parroquia de San Nicolás de Bari de Miranda estrena capilla

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Tras varios meses de trabajo y con una inversión cercana a los 200.000 euros, la parroquia de San Nicolás de Bari de Miranda de Ebro ya tiene nueva capilla. Se trata de un espacio destinado al culto de los días de diario así como para celebraciones familiares (como bodas de oro y plata y bautizos) y que ocupa lo que con anterioridad fue una pequeña capilla que albergaba la pila bautismal, así como un porche que servía de atrio a una de las puertas laterales del templo. En el presupuesto de la obra se incluye, además, una rampa de acceso al templo por su entrada principal así como unas escaleras que permiten acceder al nuevo espacio sagrado directamente desde la calle.

 

La capilla fue bendecida el pasado lunes por el arzobispo, don Fidel Herráez Vegas, quien visitó también la comunidad de religiosas de la Sagrada Familia, que han donado a la parroquia el altar y el sagrario que lucen en la capilla. Al acto asistieron también la regidora de la ciudad de Miranda, y otras autoridades civiles y militares.

 

El nuevo espacio destinado al culto está adornada por un Calvario –un conjunto escultórico que presidió la capilla del antiguo hospital General Yagüe– y es un anhelo por el que respiraba el templo desde hacía años. Ahora, el nuevo espacio sagrado permitirá un importante ahorro energético y de calefacción y permitirá el desarrollo de otras celebraciones a lo largo del año.