En el arciprestazgo de Miranda de Ebro ha tenido lugar, en los pasados días, la trigésimo primera edición del ciclo de charlas sobre «La Iglesia en el mundo actual». En esta ocasión, el foco estuvo puesto en la precariedad laboral, planteado como un auténtico reto para toda la Iglesia.
La primera charla corrió a cargo de Maite Valdivieso Peña, directora del secretariado para el laicado y responsable de la Pastoral Obrera de Bilbao, y versó sobre las repercursiones personales, familiares, sociales y culturales del trabajo precario. Comenzó trazando un panorama de la situación actual, por lo que se refiere al mundo del trabajo. Seguidamente, profundizó en el tema de la precariedad, que para ella es algo más que una realidad laboral, puesto que la precariedad destruye a la persona. Y en tercer lugar invitó al auditorio a pensar en el futuro, teniendo en cuenta la centralidad de la persona y el binomio trabajo digno y sociedad decente.
Por su parte, Francisco Porcar Rebollar, historiador y experto en Doctrina Social de la Iglesia, habló de la necesidad de sentirnos afectados por la realidad de la precariedad laboral. En su opinión, urge recuperar el sentido humano que tiene el trabajo, así como considerar que todos necesitamos trabajar para desarrollar todo nuestra persona, aunque matizó: «Necesitamos trabajar, pero no tener un empleo». Además, resaltó que el objetivo no es que todos tengamos más, sino que nadie carezca de aquello que hace falta para vivir la vida con dignidad.
Y el miércoles tuvo lugar una mesa redonda con representantes de distintos sectores (sindicales, sociales y eclesiales) para completar la reflexión propuesta en las dos jornadas precedentes. En este sentido, Soraya Saiz Antón, responsable arciprestal del programa de empleo de Cáritas, presentó los diversos campos en los que, desde su institución, se trabaja denodadamente para erradicar la precariedad laboral. Francisco González Rojas, representante sindical de CC.OO., puso el acento en la parcialidad de los contratos, las empresas multiservicios y la subida del salario mínimo interprofesional. También hizo referencia a la precariedad de las pensiones. Finalmente, Mariano López Melero, militante de la HOAC, recordó que lo primero es atender a las personas y, junto a ellos, buscar las soluciones oportunas. Resaltó también los aspectos relativos a la renta básica y presentó algunas iniciativas (como la de los lunes al sol o la plataforma de desahucios) con las que su movimiento eclesial trata de luchar contra la precariedad laboral.
Santiago del Cura, en un curso sobre teología del sacerdocio en la Facultad.
La Facultad de Teología celebrará desde ayer una nueva edición del Simposio Internacional de Teología del Sacerdocio, en torno a «La vocación sacerdotal a la luz de la Ratio fundamentalis». En total se presentarán diez ponencias en las que se profundizará sobre la formación sacerdotal en sus diferentes dimensiones a raíz de este documento de la Congregación para el Clero de la Santa Sede.
El simposio comenzó ayer con un saludo de bienvenida a cargo del arzobispo y gran canciller de la Facultad, don Fidel Herráez Vegas. Las ponencias de ayer corrieron a cargo del obispo de Canarias y miembro de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades,Francisco Cases Andreu, yel profesor de la facultad de Teología de Burgos, Agustín Sánchez Manzanares.
En las ponencias de hoy participan el delegado de formación de la diócesis de Ciudad Real, Lorenzo Trujillo Díaz;Santiago del Cura Elena, profesor de la Facultad teológica burgalesa, y el director de la Cátedra de Teología Espiritual San Juan de Ávila de Alicante, Pedro Luis Vives Pérez. Cerrará el programa del hoy José San José Prisco, rector del Pontificio Colegio Español de Roma y profesor de la Pontificia Universidad Gregoriana.
El Simposio concluirá mañana viernes con otras ponencias centradas en el tema de la formación de los candidatos al ministerio sacerdotal [ver programa completo].
El Simposio Internacional de Teología del Sacerdocio cumple ya su XXXV edición, como uno de los actos internacionales que organiza cada año la Facultad y por el que han pasado cientos de alumnos, profesores y expertos en diferentes aspectos de la vocación sacerdotal.
Los días 2 y 4 de marzo, la parroquia de San Lesmes Abad recibió la visita pastoral del arzobispo, don Fidel Herráez Vegas. Los actos de la visita comenzaron en la capilla que la parroquia tiene en la calle Calzadas, donde el arzobispo presidió una eucaristía con especial asistencia de enfermos y ancianos. En la homilía, el pastor de la diócesis invitó a los presentes a vivir la Cuaresma con la mirada en la Pascua: «Cada Cuaresma es diferente, puesto que siempre estamos necesitados de convertirnos al amor de Dios que nos precede».
Tras la misa, el arzobispo llevó la comunión a dos hogares de la parroquia en los que hay enfermos y a los que habitualmente se lleva la eucaristía. Les saludó afectuosamente y animó a rezar por él y por la tarea pastoral de la iglesia.
Ya en la parroquia, don Fidel se reunió con los miembros del Consejo Pastoral Parroquial y representantes de grupos y actividades pastorales. Se presentaron los representantes de los diversos grupos y se llevó a cabo un diálogo enriquecedor entre el arzobispo y los presentes. Respondió a las preguntas del Consejo y animó a todos a mirar hacia el futuro con esperanza, subrayando que «si nosotros no proyectamos el futuro, otros lo proyectarán por nosotros».
A continuación se dirigió a la casa de la Puebla, para encontrarse con el grupo de jóvenes, a los que saludó cordialmente y animó a ser testigos de Jesús con su vida y su palabra en los ambientes en los que se desenvuelven. Les dijo que los grupos de jóvenes son «un bien escaso» y por eso han de cuidar su vida cristiana y su compromiso en medio del mundo. Le presentaron las actividades, formación y compromiso que llevan a cabo, sobre todo los viernes por la noche que es cuando se reúnen.
Un domingo en la parroquia
La visita pastoral prosiguió el domingo 4 de marzo. El primer acto programado fue un encuentro con los chavales de la catequesis de confirmación, acompañados por sus catequistas y sacerdotes de la parroquia, Alfonso Sáez y Carlos Navarro. El arzobispo se reunió igualmente con los padres de los niños que acuden a la catequesis, animándoles a acompañar a sus en esta etapa tan importante de su madurez cristiana. «Es importante, les dijo don Fidel, entender la catequesis no únicamente como una preparación inmediata para un sacramento, sino sobre todo una ocasión privilegiada para abundar en amor a Jesucristo y en el gozo de pertenecer a la Iglesia, por lo cual la catequesis es un proceso que ha de durar toda la vida y no sólo es cosa de niños».
El acto central de la jornada fue la celebración de la misa estacional, tras la que el arzobispo despidió a los presentes saludándoles a la puerta del templo.
La jornada concluyó con una reunión con los catequistas, que presentaron al pastor de la diócesis sus gozos, esperanzas y proyectos. El arzobispo respondió a sus preguntas y subrayó el agradecimiento por esta labor tan importante para la parroquia y para la Iglesia en este momento.
La proyección del documental «La sal de la tierra» y posterior coloquio pone hoy punto final a la Semana Arciprestal de Gamonal, que ha vivido su XVIII edición dedicada a la llamada ecología integral, con el lema «El grito de la Tierra es el grito de los pobres». El cinefórum comenzará a las 19 horas en el salón de actos del colegio Sagrada Familia.
A lo largo de la semana, las parroquias del arciprestazgo han reflexionado, en sintonía con la encíclica Laudato si del papa Francisco, sobre la vinculación entre el drama del deterioro ecológico y las desigualdades sociales. Y lo han hecho a través de la proyección de documentales, (Esta tierra se muere y Discurso del Papa en la Asamblea de la ONU), una charla coloquio a cargo del jesuita Félix Revilla Grande, director de INEA (Escuela Universitaria de Ingeniería Agrícola) y una mesa redonda en la que han participado representantes de Promoción Solidaria, Fundación Oxígeno y Ecologistas en Acción. Ayer, decenas de personas participaron en una marcha desde la parroquia de El Salvador hasta la de Santo Domingo de Guzmán, donde se puso broche al gesto público con una oración.
«Hemos vuelto a vivir una importante experiencia eclesial, intentando escuchar uno de los signos de los tiempos de hoy como es el deterioro mediambiental unido a la suerte de los más desfavorecidos del planeta. Sin lugar a dudas que las charlas, la mesa redonda, los documentales, han despertado de nuevo esta sensibilidad en nosotros para crecer en una mayor conciencia que nos ayude a derivar en estilos de vida más responsables, más solidarios, en nuestro consumo, en nuestra decisiones sociales y políticas», valora el arcipreste, Francisco Javier García Cadiñanos.
La parroquia de San Fernando acogerá este sábado, 3 de marzo, la entrega de premios del concurso que convoca anualmente la delegación de Pastoral de Migraciones en torno a la Jornada Mundial del Migrante y el Refugiado. En esta IX edición el certamen se ha desarrollado sobre el lema «Acoger, proteger, promover, integrar».
La participación de los escolares ha aumentado con respecto al año anterior, hasta alcanzar la cifra de 1.741 trabajos presentados (en la última edición fueron 1.544), 1.418 de ellos de Burgos capital, 221 de la Ribera del Duero, 81 de Miranda de Ebro y 21 de otras localidades de la provincia. Diez de los 18 colegios participantes son de Burgos ciudad, dos de Miranda, y el resto de Aranda, Huerta de Rey, Roa, Peñaranda y Vilviestre del Pinar. El centro que ha registrado mayor participación ha sido Blanca de Castilla, con 590 trabajos.
La entrega de los galardones y diplomas tendrá lugar en el marco de una convivencia donde no faltarán juegos, música, aperitivo y la exposición de los trabajos. Será a partir de las 17,30 horas.