Aunque por ser un tópico, no deja de ser un acto entrañable y lleno de significado, cantar un villancico siempre es motivo de alegría y hasta cierto «jolgorio». Pero este domingo, la familia del Seminario diocesano de San José ha querido hacerlo de la manera más bellas gracias a las voces de la coral de cámara «San Esteban» y de la orquesta de cámara «Santa Cecilia». Un concierto llevado a cabo en la tarde de ayer y que tuvo, además, un toque solidario, destinando la recaudación de las entradas a un proyecto sanitario de la fundación «Hospital Mayo Rey» en Camerún.
La jornada de ayer comenzó con un breve retiro dirigido a los padres de los preseminaristas y seminaristas. A continuación se celebró la eucaristía del domingo «Gaudete» que concluyó con cantos de villancicos en torno al belén. La mañana se cerró con una comida de hermandad, a la que siguió, ya por la tarde, el magno concierto.
La iglesia parroquial de Arraya de Oca sufrió en la noche de ayer un incendio que arrasó la cubierta del templo. El fuego, iniciado en torno a las 21:00 horas, ha destruido las vigas que sustentaban el tejado de la iglesia, que se han desplomado sobre sus bóvedas y que, por fortuna, han soportado el peso de las mismas. Además, hay desperfectos en parte de la torre y en un edificio anexo al templo, cedido desde 2003 a una asociación de la localidad, y que ha quedado prácticamente destruido.
Los vecinos del pueblo, ante la imposibilidad de sofocar el incendio, llamaron a los bomberos del Belorado, que tuvieron que ser respaldados a su vez por una dotación procedente de Burgos. Los mismos bomberos han retirado las vigas que suponían mayor peligro, principalmente las que se han desplomado sobre la sacristía, y se ha procedido al cierre y precinto del templo.
El delegado de Patrimonio, Juan Álvarez Quevedo, y el aparejador de la diócesis, Miguel Ángel Ortega, se han desplazado hasta la localidad para analizar los desperfectos. Han estado acompañados por el párroco, Isaac Ayala, quien lamenta especialmente lo ocurrido. La policía judicial de la Guardia Civil investiga ahora el origen del fuego y las causas que han podido ocasionarlo.
La comisión de Patrimonio de la diócesis se reunirá este mismo viernes para analizar la situación, tomar medidas para asegurar el templo y establecer el calendario de actuación para rehabilitar el edificio, cuyas bóvedas y sistema eléctrico habían sido restaurados hace ocho años. Será la diócesis la encargada de iniciar los trámites para llevar a cabo los primeros trabajos en el templo.
El arzobispo de la diócesis, don Fidel Herráez Vegas, realizó este sábado una visita pastoral a la zona de Salas, donde la jornada comenzó en esta localidad con una visita a la casa y la comunidad de Hermanas del Niño Jesús Pobre, para a continuación dirigirse a la residencia de mayores Río Arlanza donde pudo saludar a los residentes y a un grupo de Aspanias. Posteriormente, el arzobispo se desplazó hasta las localidades de Arroyo de Salas, Hoyuelos de la Sierra, Terrazas, Monasterio de la Sierra y Castrovido. Allí ha tenido un encuentro con los vecinos y ha visitado los templos.
Por la tarde, don Fidel volvió de nuevo a Salas, donde visitó la residencia «Santa María la Mayor» saludando a todos; seguidamente se reunió con el consejo pastoral y económico de la parroquia. A continuación se organizó una asamblea parroquial, donde se pudieron intercambiar impresiones y plantear a don Fidel diversas cuestiones. La visita pastoral concluyó con la misa estacional en la iglesia de Santa María, finalizando con un ágape fraterno en los salones parroquiales.
Tres seminaristas del Seminario diocesano misionero Redemptoris Mater, Stefano Malerba, Isac Godinho de Asís y Aaron de Jesús Marchelli, y otro del Seminario de San José, Pablo Dorado Pardo, han dado esta tarde un paso más en su camino hacia el sacerdocio. Con el rito de admisión al diaconado y presbiterado, estos cuatro jóvenes han confirmado delante del arzobispo, don Fidel Herráez Vegas, que han sentido en sus vidas la vocación a la vida sacerdotal y se han comprometido a formarse diligentemente para recibir en el futuro la ordenación. Por su parte, la Iglesia burgalesa se responsabiliza de su acompañamiento, ofreciéndoles los medios adecuados para lograr su objetivo.
La ceremonia se ha desarrollado en la capilla del Seminario de San José en el marco de una celebración eucarística a la que han acudido amigos y familiares de estos cuatro jóvenes. En su homilía, el pastor de la diócesis les ha recordado que «vosotros fuisteis creados por amor de Dios para ser imágenes vivas de su Hijo. Dios os quiere y os ha llamado para que hagáis visible a los demás el amor que nos tiene».
Según el arzobispo, estos tres jóvenes «no renuncian al amor», sino que «se abren a uno más grande, al amor que da sentido al amor humano». Con el paso que han dado esta tarde, «responden a Dios, y su respuesta es para su gloria y para las miles de personas que no conocéis y para las que vais a ser mediadores del amor de Dios».
«Un bien escaso»
«Ninguno de nosotros es fruto de la casualidad», les ha recordado el arzobispo. Al igual que María, cuya solemnidad de la Inmaculada celebra hoy la Iglesia, estos jóvenes han sido creados «por el amor de Dios». «Y Dios os llama desde el amor y para el amor», es decir, «para que seáis mediadores de ese amor para los demás».
En este sentido, el arzobispo se ha felicitado por la entrega generosa de estos cuatro jóvenes seminaristas, a los que ha calificado como «un bien escaso» que hay que cuidar. «Y no es que Dios quiera esa escasez, sino que nosotros no le ponemos las cosas fáciles con nuestra falta de respuesta» y una decreciente natalidad. Con el rito de admisión, estos cuatro jóvenes están cada vez más cerca de recibir la ordenación sacerdotal.
Sencillez y servicio han sido dos de las cualidades que el arzobispo, don Fidel Herráez Vegas, ha destacado de la Virgen María. La Vigilia de la Inmaculada ha servido al pastor de la diócesis para señalar que en ella «resplandece el amor de Dios». Un amor que se trasluce en su respuesta al plan salvador de Señor, su «bellísima e inigualable sencillez» y su «entrega generosa a los demás». «María podría haberse quedado saboreando el don especial que Dios hizo en ella y, sin embargo, se puso a prisa en camino para servir a su prima Isabel».
El servicio es una de las virtudes que el arzobispo ha implorado a la Madre de Jesús para todos los presentes y, de modo particular, para los diáconos permanentes. Mientras celebran su encuentro nacional en Burgos, don Fidel Herráez, ha dicho que ellos son «el servicio de Dios hecho sacramento» y les ha pedido imitar en sus vidas el ejemplo de entrega de la Virgen.
La vigilia ha contado con el testimonio de uno de ellos, venido de Santander, y una joven burgalesa. La oración ha concluido con la exposición del Santísimo Sacramento y posterior bendición solemne. Mañana, el arzobispo presidirá una eucaristía, en la que también participarán los diáconos del país, a las 12:00 del mediodía en la catedral.