Tras las huellas del padre Manjón en Sargentes de la Lora

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La delegación diocesana de Enseñanza viajó la pasada semana hasta Sargentes de la Lora. Los profesores de Religión católica en las escuelas públicas de la provincia se acercaron de esta manera a la pedagogía de uno de sus más ilustres vecinos, el sacerdote Andrés Manjón, coincidiendo con el centésimo aniversario de su fallecimiento.

 

A su llegada al pueblo fueron recibidos por el alcalde de la localidad, quien, tras la bienvenida, acompañó a los profesores en el recorrido de los principales edificios con huella manjoniana, explicando su historia y finalidad. Visitaron la primera de las Escuelas del Ave María y descubrieron algunos de los recursos educativos del pedagogo. Tras el recorrido, los profesores se reunieron en la Iglesia del pueblo para celebrar la eucaristía del nuevo curso.

 

Tras la comida, dos aspirantes a educadoras manjonianas, miembros del grupo Be free, explicaron con el alma y las metodologías de la enseñanza manjoniana, enmarcándolas en su momento histórico. La jornada concluyó con una visita al Museo del Petróleo.

 

La jornada resultó, en opinión de todos los asistentes, muy eficaz en lo que respecta al descubrimiento del buen hacer del padre Manjón como enseñante y muy rica en relación a la convivencia entre los docentes.

Peregrinar a Lourdes: «He aprendido mucho de los enfermos»

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El arzobispo, don Mario Iceta, ha presidido, del 31 de agosto al 3 de septiembre, la última peregrinación a Lourdes, organizada por la Hospitalidad Diocesana. 150 personas, entre enfermos, familiares, acompañantes y voluntarios, han participado en esta expedición, en la que no han faltado los tradicionales actos que cumplen los peregrinos que acuden al santuario mariano. La lluvia, intermitente durante todo el fin de semana, no ha impedido la celebración de la eucaristía en la gruta, la procesión con el Santísimo Sacramento, la popular procesión de las antorchas, la misa internacional o el tradicional viacrucis. También hubo tiempo, incluso, para celebrar un día de convivencia con todos los peregrinos en torno a una paella y otros productos burgaleses. 

 

«Ha habido muy buen ambiente», sobre todo, «entre los jóvenes voluntarios», que han realizado un «gran esfuerzo» y «han aprendido estos días a tratar con ancianos y enfermos y descubrir las dificultades de la vida», tal como señala Andrés Picón, consiliario de la Hospitalidad Diocesana de Nuestra Señora de Lourdes, y que ha acompañado la expedición. 

 

La misma impresión tiene Leyre Alonso de Linaje, de 17 años, que ha acudido como voluntaria, acompañada en esta ocasión por su hermana y otros dieciocho jóvenes, con los que se ha generado un buen ambiente: «En pocos días hemos creado una buena amistad entre los jóvenes», explica. «He aprendido mucho de los enfermos y me ha marcado mucho la experiencia», cuenta.

 

Desde pequeña acompañó a su abuelo al santuario, hasta que decidió enrolarse el año pasado como voluntaria para acompañar a los enfermos en todo lo que hiciera falta. «Las personas mayores nos han querido, nos han hecho reír contándonos sus experiencias y testimonios y eso te reconforta. Siempre te dan las gracias por todo lo que haces y eso te anima a seguir y colaborar de nuevo».

El encuentro Multi-Festival Silos mira a sus orígenes gracias a la Semana de Misionología

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Los ‘Encuentros Silos’ surgieron en 1975 gracias a dos grandes de la animación misionera: La hermana Hija de la Caridad Carmela Suances y el padre José Valdavida. Eran años de gran pujanza del Seminario Español de Misiones Extranjeras y de la creación del IMAM (Instituto de Misiones y Animación Misionera), fundado en el año 1974 en la Facultad de Teología de Burgos. A la par, los monjes de Silos cedían un terreno para una acampada misionera fomentando convivencia, formación y animación misionera. Jóvenes Sin Fronteras (Zamora 1971) se transformó en Cristianos Sin Fronteras, asociación pública de fieles y gigante de la animación misionera de los jóvenes, con presencia en la mayor parte del territorio español y con Silos como talismán.

 

Los ‘Encuentro Silos’ llegaron a acoger durante los meses de julio y agosto varios miles de personas a través de ‘encuentros de animación misionera’ de niños, jóvenes y familias: Famisión, Misioneros Mundo Nuevo, Futuro sin Fronteras o Sanidad y Misión. Entrado el siglo XXI hubo cambio de nombres, pero no de esencia: Encuentros Misioneros Silos de 0 a 100, Operación Futuro (encuentro para jóvenes con campamento itinerante) y Multi-Festival (cultura, arte y música).  El pasado 28 de agosto clausuraron la edición de este año marcado por el recuerdo de los orígenes: «Hemos viajado hasta nuestros orígenes gracias a la exposición de la 75 Semana Española de Misionología». Así lo expresaba la actual presidenta de Cristianos Sin Fronteras, la zamorana Irene Martín Ureste.

 

El Encuentro Misionero Silos 2023 comenzó el 21 de julio con la presencia de 60 personas bajo el lema Dios te quiere feliz. El 26 de julio se añadieron 100 jóvenes que iban camino de la JMJ. Días de formación intensa con Francisco García Martínez, decano de la Facultad de Teología de Salamanca.

 

Tras la JMJ, un nutrido grupo de jóvenes y familias celebraron desde el 25 al 28 de agosto el VII Multi-Encuentro Festival Silos con el lema Te quiero feliz y compartiendo belleza. Destacan los talleres de creación musical con Marcelo Olima, cantautor argentino fundador del Festival Laudato Sii, y el cantautor venezolano, afincado en Ávila, Gerson Daniel Pérez. Del panorama musical español contaron con la presencia de Migueli, ‘ciudadano del mundo’ con corazón en Badajoz y alma sonora en Roma. Los tres ayudaron a comprender la capacidad de la música para aunar belleza y alegría, ingredientes de todo misionero. Junto a la música exterior, incluido el taller de gregoriano con el monje y párroco del pueblo, el padre Ángel Abarca, la belleza de descubrir la música interior que conduce y anima a todo cristiano: el silencio. El padre Jose Antonio Martínez, monje de Silos, orientó sobre su búsqueda y necesidad. También participaron en sendos talleres el padre Moisés Salgado y el padre Luis Javier García-Lomas, monjes de Silos.

 

En VII Encuentro tuvo como lugar de referencia la exposición interactiva de fotos y la recientemente inaugurada 75 años de la Semana Española de Misionología, que durante el pasado mes de julio se presentó en la sala Beato Valentín Palencia de la Catedral y contó con de más de 2.000 visitantes. Esta exposición fue organizada por la Semana Española de Misionología, siendo su secretario, Carlos Izquierdo, el comisario de la misma.

La «Iglesia que acompaña desde las periferias del mundo del trabajo»

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Un mensaje permitió al papa Francisco expresar su «profundo reconocimiento» por la «valiosa entrega y compromiso» de la HOAC «en seguir siendo Iglesia que camina en el mundo del trabajo». La Hermandad Obrera de Acción Católica ha celebrado días atrás en Segovia su Asamblea General, en la que han participado 800 militantes, entre ellos 17 burgaleses. El mensaje del Santo Padre resonó en medio de sus trabajos sobre «la necesidad de ser una Iglesia que acompaña desde las periferias del mundo del trabajo». «Nuestro compromiso no puede limitarse a discursos o acciones aisladas, sino que debe ser un testimonio constante de solidaridad y apoyo hacia aquellos que se encuentran en situaciones de vulnerabilidad laboral y social», les escribió Francisco.

 

A lo largo de tres días, la HOAC ha analizado su situación actual y planteado las líneas de acción de cara a los próximos seis años. Ha habido tiempo para trabajar en grupos, escuchar distintas ponencias y participar en diferentes mesas de testimonios. Tampoco han faltado las celebraciones litúrgicas y los gestos públicos de denuncia a pie de calle. En su mensaje final, subrayan que «el actual modelo económico y cultural descarta a la persona e idolatra el dinero» y «devasta las relaciones sociales y la tierra que habitamos», y convirtiendo las crecientes «desigualdades económicas, sociales y ambientales» en «el reto más grande» de la sociedad actual.

 

Tras sus trabajos, la HOAC reclama una política de la fraternidad, la defensa de los servicios públicos o la igualdad ante la feminización de la pobreza. Sus militantes seguirán ofreciéndose «en la construcción del Reino de Dios y en el empeño sinodal de hacer de la Iglesia la casa de todos los hijos e hijas de Dios», sintiéndose llamados y enviados a seguir «tendiendo puentes y derribando muros».

 

Participación burgalesa

 

A la ciudad del acueducto han acudido 16 militantes burgaleses. Durante la asamblea, han sido testigos del relevo de tres de los miembros de la comisión permanente, entre los que se encontraba Angelines Bayo, que regresará a su tierra de la Ribera del Duero.

 

El presidente de HOAC en Burgos, José Andrés Pérez, califica esta asamblea como «excelente», tanto por el diálogo generado, el amplio consenso asumido en las propuestas a implementar y los lazos de comunidad creados a través del encuentro. «Hemos vuelto a Burgos con una gran sensación de felicidad. Creo que hemos dado firmes pasos para consolidad el proyecto evangelizador de la HOAC en la vida de la Iglesia y en la realidad del mundo obrero», explica. A pesar del descenso en el número de militantes, sostiene que de este encuentro han salido «reforzados», y con compromiso de «poner nuestra vida al servicio de los más empobrecidos del mundo obrero y el deseo de seguir ofreciendo a la Iglesia nuestra responsabilidad evangelizadora» en este ámbito.

Burgaleses «incombustibles» que regresan de la JMJ con «nuevos retos para su vida cristiana»

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Ningún evento internacional es capaz de reunir durante varios días seguidos a cientos de miles de jóvenes. En la última semana, las calles de Lisboa se han inundado con banderas, cantos y alegría de jóvenes católicos de todo el mundo, que han secundado la llamada del papa Francisco para participar en la última Jornada Mundial de la Juventud. Entre la riada de personas, 300 burgaleses de 19 realidades eclesiales diferentes que, coordinados por la delegación diocesana de Infancia y Juventud, han participado en los innumerables actos organizados –como conciertos, catequesis, celebraciones o exposiciones– y entre los que sobresalen los encuentros junto al Santo Padre, como el acto de bienvenida, la celebración de un Via Crucis y la gran vigilia de oración y la misa de clausura de estas jornadas, que ha reunido a más de un millón y medio de personas junto a la desembocadura del Tajo.

 

Para los burgaleses, participar en esta experiencia les ha ayudado a «aclarar dudas», «tener tiempo para reflexionar, madurar en la fe y conocer gente de todo el mundo» y tener «esperanza en la juventud cristiana», como algunos de ellos compartían en las redes sociales tras doce días intensos de viaje. Para el delegado de Infancia y Juventud, Óscar Moriana, esta JMJ ha calado de diferentes maneras entre los jóvenes burgaleses: «Algunos se habrán quedado sólo en aspectos periféricos, mientras que otros lo han vivido con intensidad y ha reforzado su vida creyente y encontrado nuevas metas y retos para su vida cristiana». Para Moriana, el Papa ha sido muy accesible a los jóvenes y su mensaje «transparentaba a Cristo».

 

También para el arzobispo estas jornadas han sido una «experiencia profunda de fe, encuentro, alegría y entusiasmo evangelizador». Don Mario Iceta ha descubierto que los jóvenes son «incombustibles» y valora positivamente «su seriedad en las celebraciones y el respeto con el que tratan a todo el mundo»: «Parece que por ahí no ha pasado tanta gente porque son personas de orden, respeto y cuidado». Para el pastor de la archidiócesis, se trata de una jornada «católica, universal y de comunión», donde se dan la mano «la convivencia y el conocimiento de otras realidades» y que supone un «espaldarazo a la pastoral juvenil y un envío a la misión en los lugares donde se encuentran y habitan los jóvenes».

 

Intenso programa

 

Los 300 burgaleses se sumaron a la expedición coordinada por la Conferencia Episcopal Española, encargada de la logística de la peregrinación nacional, que han secundado 80.000 jóvenes. Todos ellos se han alojado en distintos emplazamientos en Cascais y Estoril, donde el pasado martes se dieron cita para celebrar la eucaristía y mantener una jornada festiva. Allí también han mantenido encuentros junto a obispos y jóvenes de las demás diócesis de Castilla y León.

 

Aunque, sin duda alguna, el recuerdo que más ha marcado a los jóvenes ha sido la experiencia vivida durante la primera semana del viaje, donde disfrutaron de la acogida brindada por familias católicas de la diócesis de Aveiro, que abrieron sus puertas y les ofrecieron un nutrido programa de actividades.

 

La JMJ ha sido para ellos tan enriquecedora que ya piensan en las próximas citas a las que el Papa les emplaza: Roma, en 2025, y Seúl, en 2027. El delegado diocesano de Juventud así lo respalda: «Merece la pena apostar por los jóvenes y hacerlo en red, coordinando equipos en parroquias, colegios, asociaciones…» «En el fondo es seguir manteniendo esta dinámica e invitar a los jóvenes a vivir su fe en sus grupos y juntarnos y hacer familia universal en estos encuentros, que siempre son un revulsivo personal y colectivo».