Los datos referidos a la asignación tributaria en el año 2018 muestran que nuestra provincia es la más solidaria de toda la comunidad. En la provincia de Burgos, el 31,59% de los contribuyentes marcan la casilla 106 (Fines sociales); el 13,26% la casilla 105 (Iglesia Católica u otras confesiones); el 32,36% ambas y el 22,79% ninguna. En términos monetarios, esos más de 45.000 contribuyentes han dejado para fines generales 811.904€, que podrían haberse aplicado en Burgos a proyectos sociales, de la Iglesia o de ambas. Hay que recordar que, cuando se señala una de las casillas, se destina el 0,7% del IRPF a ese fin y, en el caso de marcar ambas, se suman, hasta llegar al 1,4%, sin que en ningún caso eso suponga que se paguen más impuestos. Con estas casillas, el declarante pueda decidir directamente el fin al que se asignan parte de sus impuestos.
La diócesis dedicó los 2.576.910€ correspondientes a esa asignación, complementados por el reparto que hace la Conferencia Episcopal, al sostenimiento del clero, a las actividades pastorales y asistenciales y a sus centros de formación. Las entidades sociales de la provincia recibieron 3.360.920€, que contribuyeron a la sostenibilidad de los proyectos de ONG de acción social, cooperación internacional y protección del medioambiente.
Cáritas Diocesana de Burgos percibe fondos tanto por la partida de fines sociales como por la correspondiente a la Iglesia, y en 2018 esas cantidades ascendieron a 317.349,66 € y 144.406,53 € respectivamente. Estas cuantías le permitieron financiar parte de sus áreas de personas sin hogar, mujer, economatos, rural, drogodependencias, prisión y formación para el empleo, con un total de 5.017 beneficiarios.
Tanto Cáritas como la diócesis se han adherido a la campaña nacional «Mejor2», que promueve que los contribuyentes marquen ambas opciones en su declaración de la renta. Mediante la difusión de cartelería, cuñas publicitarias y mensajes en redes sociales se trata de informar a la ciudadanía de la gran repercusión que tiene un gesto tan sencillo.
La Fundación VIII Centenario de la Catedral. Burgos 2021 organiza el sábado, a las 20:15 horas, un singular concierto de música clásica y campanas por primera vez en Burgos. Trece campanarios de la ciudad acompañarán con su tañer un elenco de piezas de música clásica muy conocidas. En esta actividad participarán músicos de la Orquesta Sinfónica de Burgos (OSBu) y miembros de la Asociación de Campaneros de Burgos. La intención es unir a la sociedad burgalesa en torno a un canto a la alegría y de esperanza, que compagina cultura, historia y emoción, en un momento tan importante para todos.
El eje central de este concierto será la Catedral, y desde ahí se expandirá por la ciudad a través de otros doce campanarios repartidos por distintos barrios: San Cosme y San Damián, La Real y Antigua de Gamonal, San Lorenzo, San Pedro y San Felices, San Antonio Abad (Huelgas), Nuestra Señora del Pilar, La Anunciación, San Esteban Protomártir (Villafría), Nuestra Señora de las Nieves (Barriada de los Ríos), San Adrián Mártir (Villímar), Convento de las Trinitarias y San Pedro de la Fuente.
El concierto durará unos seis minutos y estará compuesto por fragmentos de piezas de Verdi, Beethoven, Chaikovski, Charpentier y la banda sonora de la película «La vida es bella». Entre las particularidades de este recital están que estas obras, aun siendo muy conocidas, suscitan emociones diversas en el momento presente, y que cada campana tiene su propio sonido, reconocido por los vecinos del barrio.
Este evento permitirá a los burgaleses escuchar la música y las campanas desde sus casas o mientras pasean por la ciudad. Por supuesto, esta actividad cumple todos los protocolos de seguridad sanitaria, aunque la Fundación recomienda mantener la distancia de seguridad y el empleo de mascarillas.
La diócesis de Burgos ha decidido posponer la apertura del Año Santo Jubilar con motivo del VIII Centenario de la Catedral, prevista en principio para el 20 de julio de este año, a una fecha todavía por determinar.
A falta aún de concretar cuándo sería el momento más oportuno para realizar el rito de apertura de la Puerta Santa, la diócesis ha visto conveniente aplazar el inicio del jubileo, con toda probabilidad, al último trimestre de este año. Las razones que se esgrimen para ello radican en la importancia de salvaguardar la seguridad de los visitantes que acudan a la Catedral y poder cumplir con confianza y garantías sanitarias la realización de los principales gestos jubilares (peregrinación y celebración de los sacramentos de la eucaristía y la confesión).
En las actuales circunstancias no se reúnen los requisitos para que los ritos propios del Año Jubilar se den con garantías. Por ello, se cursará aviso a la Santa Sede en los próximos días de la decisión tomada. En cualquier caso, el Año Jubilar concluirá el 7 de noviembre de 2021, coincidiendo con el día de la Iglesia Diocesana, evento que vincula la celebración del VIII Centenario con la vida de la Iglesia en Burgos.
La diócesis espera igualmente que la pandemia finalice cuanto antes y muestra su cercanía y solidaridad a todas sus víctimas, agradece el trabajo del personal sanitario y ora para que los responsables sanitarios sepan guiar la situación con prudencia y buscando siempre el bien de la entera sociedad.
La flexibilización de las medidas de confinamiento anunciadas el pasado viernes por el ministro de Sanidad, Salvador Illa, permiten desde hoy la celebración de culto público en las iglesias de la provincia (a pesar de estar aún en su inmensa mayoría en la «fase 0» del plan de desescalada). Para ello, será necesario guardar medidas de seguridad (un tercio del aforo total del templo cumpliendo distancias de seguridad, uso de mascarillas y geles de desinfección para los fieles) y cumplir con los demás protocolos marcados por la Conferencia Episcopal Española (como la omisión del habitual gesto de la paz o la recomendación de recibir la comunión en la mano).
La capilla de Santa Tecla ha acogido a las 12:00 de este mediodía la primera eucaristía con fieles en la Catedral desde que se decretara el estado de alarma. El arzobispo, don Fidel Herráez Vegas, ha sido el encargado de presidir la celebración, a la que han acudido unas quince personas y han concelebrado varios miembros del Cabildo. Esta primera misa, al igual que en todas las que se celebren a lo largo del día de hoy en la diócesis, se ha tenido un recuerdo especial por todos los difuntos que ha dejado la pandemia.
Precaución y seguridad
Además de la obligatoriedad de no superar un tercio del aforo permitido, se habrán de cumplir otras medidas, como el uso de mascarillas y guardar la distancia de seguridad entre las personas y evitar aglomeraciones a la entrada y salida de las celebraciones. También se deberá poner a disposición de los fieles dispensadores de geles desinfectantes. Por otro lado, se deberá retirar el agua bendita, se sustituirá el rito de la paz por otro gesto y se deberá tener especial cuidado con los objetos litúrgicos que se empleen en la celebración, como vasos sagrados y vestiduras litúrgicas. La distribución de la comunión se hará en silencio y preferiblemente en la mano, lavando las suyas los sacerdotes y ministros encargados de su distribución antes y después de este momento. También queda suspendida la participación de coros.
Cada parroquia será la encargada de establecer los modos en que estas medidas se lleven a cabo, bien con la participación de equipos de voluntarios, cintas de seguridad o distintos carteles informativos.
El Ministerio de Sanidad ha flexibilizado alguna de las condiciones impuestas por el decreto de alarma para las zonas que aún se encuentran en la denominada «fase 0» de la desescalada. Con ello, según informó ayer el ministro Salvador Illa, se permite a partir del lunes 18 de mayo la apertura de los templos para la celebración del culto público siempre y cuando no se sobrepase un tercio de su capacidad de aforo. De esta manera, quedarían abiertas todas las parroquias de la diócesis para el culto.
La medida, que en un primer momento estaba reservada para aquellos lugares que entraran en la «fase 1», aunque se ha producido de improviso, no ha pillado por sorpresa a numerosas parroquias, que ya estaban trabajando para habilitar sus templos y permitir la asistencia de fieles a las celebraciones. Es más, en las zonas de la provincia que ya han pasado de fase, las eucaristías con feligreses son una realidad desde el pasado lunes. Con todo, en algunos pueblos, sobre todo los más pequeños, la vuelta a la normalidad todavía deberá esperar algunas semanas.
Además de la obligatoriedad de no superar un tercio del aforo permitido, se habrán de cumplir otras medidas, como el uso de mascarillas y guardar la distancia de seguridad entre las personas y evitar aglomeraciones a la entrada y salida de las celebraciones. También se deberá poner a disposición de los fieles dispensadores de geles desinfectantes. Por otro lado, se deberá retirar el agua bendita, se sustituirá el rito de la paz por otro gesto y se deberá tener especial cuidado con los objetos litúrgicos que se empleen en la celebración. La distribución de la comunión se hará en silencio y preferiblemente en la mano y queda suspendida la participación de coros. Las medidas de flexibilización también permiten una participación de hasta un máximo de diez personas en velatorios y entierros.
Oración por los difuntos
Para el vicario general, Fernando García Cadiñanos, la propuesta lanzada ayer por el ministro supone una «enorme alegría para la diócesis». Con todo, apunta que será necesario ser «prudentes y metódicos» en el cumplimiento de la normativa y será cada parroquia quien establezca los modos de hacer efectivos los protocolos marcados con el respaldo de equipos de voluntarios y carteles informativos y pensar el momento más oportuno para flexibilizar la apertura progresiva de los templos.
Además, se propone que en la primera eucaristía con asistencia de feligreses se tenga un especial recuerdo por todos los difuntos de la pandemia. El arzobispo, don Fidel Herráez, lo hará a las 12:00 del mediodía del lunes en la capilla de Santa Tecla de la Catedral. El domingo concluirán de este modo las retransmisiones de la misa a través del canal de YouTube de la diócesis.