Cáritas lanza una web para recaudar donativos online

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donativos coronavirus

 

Aunque aún no se han consolidado todos los datos, desde Cáritas se prevé un aumento significativo en el número de personas que deberán acudir a sus recursos a partir de las próximas semanas. El rápido incremento del desempleo, que ha afectado especialmente a los sectores más vulnerables, puede ahondar más en la desigualdad social, sobre todo teniendo en cuenta que algunos de los efectos de la crisis económica que comenzó en 2008 aún perduran, según el VIII Informe FOESSA publicado el pasado año.

 

Desde el comienzo del estado de alarma, Cáritas diocesana ha adaptado sus recursos a la nueva situación, manteniendo algunos de sus programas de forma presencial, como en el caso de los economatos, o prestando atención y apoyo a sus usuarios de forma telemática. En otras áreas, como en la de personas sin hogar, ha puesto en marcha medidas más urgentes, como el traslado del albergue municipal al Seminario de San José. El lanzamiento de la página web www.caritasburgos.es/socios, por su parte, está pensado para atajar la dificultad de desplazarse a la sede diocesana, a las parroquias  o a las sucursales bancarias para ingresar donativos. Esta fuente de financiación, que junto con las aportaciones de los socios y las de otros organismos de la Iglesia supone más del 45% de los ingresos de Cáritas, es imprescindible para mantener la actividad de la institución. Con este motivo, a partir de este mes ya pueden realizarse aportaciones económicas a través de internet, mediante tarjeta de crédito y con un sistema seguro similar al empleado por cualquier comercio o servicio online.

 

Esta iniciativa forma parte de la campaña a nivel nacional «Cada gesto cuenta», de la que participan las más de 70 Cáritas diocesanas de España, y con la que se trata de amortiguar los efectos de la emergencia por el coronavirus para casi 2 millones de personas, mediante la cobertura de necesidades básicas, el apoyo escolar a menores o la entrega de alimentos y medicinas a domicilio para los más mayores. En Burgos también se han puesto en marcha diversas campañas de recaudación de fondos destinados a Cáritas desde la sociedad civil, por parte de particulares, empresas, entidades financieras o asociaciones, entre otras.

Los sacerdotes celebran a San Juan de Ávila a través de la pantalla

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videoconferencia

 

Coronavirus, confinamiento y videollamada se han convertido, prácticamente, en vocablos sinónimos desde el inicio del confinamiento. Las pantallas de los ordenadores, tabletas y móviles llenas de rostros (no sin dificultades de conexión) serán, sin duda, una de las imágenes que la pandemia deje para la posteridad.

 

También los sacerdotes de la diócesis se han subido al carro de las videoconferencias y han usado este medio para desarrollar durante la crisis sanitaria sus sesiones de formación. A través de la plataforma Cisco Weber, cada semana han mantenido distintas reuniones virtuales con algunos teólogos y filósofos de la diócesis. Eloy Bueno de la Fuente y Fernando Susaeta Montoya impartieron dos sesiones sobre los presupuestos teológicos y filosóficos de la pandemia y las respuestas pastorales y sociales que la Iglesia debería afrontar para paliar las consecuencias de la pandemia. Ayer Saturnino López Santidrián desarrolló, por su parte, otra charla sobre san Juan de Ávila, en el marco de la fiesta del patrono de los sacerdotes seculares españoles, celebrada el pasado domingo.

 

Aniversarios

 

En efecto, la fiesta de San Juan de Ávila es un día clave para el presbiterio diocesano, que tradicionalmente se reúne en el Seminario para rendir homenaje a los sacerdotes que cumplen distintos aniversarios de su ordenación. Este año, ante la imposibilidad de celebrar la fiesta a causa del estado de alarma, la vicaría para el Clero ha elaborado unos vídeos de homenaje a los sacerdotes que este año cumplen sus bodas de oro jubilares, bien el 70 aniversario (Ricardo Gómez), 60 aniversario (José Antonio Abad, Rodrigo Aguilera, Santos Aparicio, Marcelo Arroyo, José Antonio Calleja, Blas Frías, Daniel Gómez, Gregorio de las Heras, Esteban Munguía y Ángel Sáiz), 50 aniversario (Fermín Baldazo, Domingo Contreras, José Antonio Cuesta, Pablo González, Agustín Heras, José Luis López y Ernesto Pérez) y, por último, las bodas de plata (Juan Carlos Argüeso, José Antonio Maeso, Ángel Olalla, Carlos Ruiz, Daniel Sanz y Ramón Delgado).

«Salir de nosotros mismos para acompañar a los que sufren la pandemia»

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Coincidiendo con el domingo VI de Pascua, la Iglesia en España celebra el próximo 17 de mayo la Pascua del Enfermo, con la que concluye la campaña que arrancaba el pasado 11 de febrero, fiesta de la Virgen de Lourdes, con el lema «Acompañar en la soledad». Durante estos meses, todo el país y medio mundo han debido afrontar una crisis sanitaria sin precedentes, haciendo que la campaña de este año adquiera un nuevo relieve: «Debemos acudir a Cristo en busca de esperanza, consuelo y alivio, profundizar en el misterio de su persona y participar en su Pascua, de su muerte y resurrección», aseguran los obispos españoles en el mensaje para la jornada del domingo.

 

«En estos días –continúan los obispos– hemos sido testigos de la necesidad que tenemos todos de ser cuidados, de la mutua dependencia, de la necesidad de ser acompañados y consolados». Aseguran que, durante estos meses se han hecho visibles muchos «buenos samaritanos» y que serán necesarios también en el futuro para seguir paliando la soledad que nos deje no solo la enfermedad sino las consecuencias económicas derivadas de la misma. «Hemos de salir de nosotros mismos para acompañar a tantos como están sufriendo las consecuencias de esta pandemia. Tanto a los enfermos como a cuantos nos cuidan en estos momentos de especial dificultad. Nos impulsan a reencontrar la vida que nos espera, a mirar a aquellos que nos reclaman, a potenciar, reconocer e incentivar la gracia que nos habita».

 

En Burgos

 

La delegación diocesana de Pastoral de la Salud invita a los burgaleses a orar en este domingo de forma especial por todos los enfermos y los que sufren, por sus familias y por los que cuidan de ellos, profesionales o no. También agradece el trabajo de numerosos voluntarios que, desde sus parroquias, movimientos o comunidades, ejercen un trabajo de consuelo y acompañamiento a enfermos, ancianos y personas impedidas. El arzobispo, don Fidel Herráez Vegas, por su parte, celebrará la eucaristía de este domingo desde la capilla de la Casa de la Iglesia en el canal de YouTube de la diócesis teniendo una oración especial por todos los que sufren.

Fallece el sacerdote Alejandro García González

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Alejandro García González

 

En la tarde de ayer lunes, fallecía en la Casa Sacerdotal el sacerdote Alejandro García González. Nació en Los Ausines el 7 de julio de 1934 y fue ordenado sacerdote el día 19 de diciembre del año 1959.

 

Ejerció el ministerio presbiteral como párroco de Huérmeces. Más tarde partió como misionero a Chillán (Chile) y de regreso a España fue nombrado delegado diocesano de Misiones y Ecumenismo y párroco de Valles de Palenzuela y servicios. Su cuerpo recibirá cristiana sepultura en el día de hoy en el cementerio municipal de San José.

 

El Señor, que comenzó en Alejandro la obra buena y le llamó a ser misionero ad gentes, Él mismo la lleve a feliz término. Ponemos su vida en las manos del Padre Dios, quien en esta tierra le amó y protegió. Y con nuestra oración nos unimos a sus sobrinos. Descanse en paz.

La «primera comunión» desde el estado de alarma

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La primera eucaristía en Canicosa de la Sierra, al pasar a la «fase 1» de la desescalada.

La primera eucaristía en Canicosa de la Sierra, al pasar a la «fase 1» de la desescalada.

 

Juan Mariano de Lucio, párroco de Santa Eulalia, en Palacios de la Sierra, cuenta que la de hoy ha sido como la misa de un domingo en los meses más duros del invierno, cuando al templo acude, aproximadamente, medio centenar de vecinos. Hoy, a pesar de ser lunes de una avanzada primavera, 40 feligreses, ataviados con mascarillas y guardando la distancia de seguridad, han acudido a la primera misa pública tras el estado de alarma en la localidad, que ha pasado a la «fase 1» de la desescalada. El templo, que tienen una capacidad para 250 personas, había sido acotado para guardar las medidas, entre las que se encuentra administración de gel hidroalcohólico y una alfombrilla de desinfección. «Se notaba que había ganas», comenta sorprendido el sacerdote, que no esperaba tanta afluencia a su primera misa con fieles y que ha oficiado por los difuntos que ha dejado la pandemia en la provincia, secundando así la petición del arzobispo.

 

Para Juan Mariano ha sido una «auténtica alegría» haber celebrado la eucaristía con los vecinos del municipio, pues «nos hemos hecho curas para estar con el Señor y el Pueblo de Dios y es siempre una alegría celebrar comunitariamente la fe, no solo a nivel personal». Además, cuenta que han sido varias las personas que han solicitado la confesión sacramental después de casi dos meses de aislamiento en sus hogares.

 

Una de las personas que ha pasado la cuarentena sin salir de casa es Nieves Fernández. A sus 74 años, esta gallega casada con un serrano ha seguido las celebraciones de la eucaristía durante la cuarentena a través de la televisión, pero ya tenía ganas de volver a la iglesia «porque no es lo mismo». «Ha sido, dice, como volver a hacer la primera comunión, he sentido mucha alegría y me ha emocionado ver la iglesia con tanta gente», sostiene. Con todo, asegura que «el miedo sigue estando ahí» y que, «por prudencia, por nosotros y los demás», es bueno acudir al templo con guantes y mascarillas, «como si aún estamos de carnaval», bromea.

 

De nuevo, el sonido de la campana

 

Pocos kilómetros más al este, en Canicosa de la Sierra, Tomás Campo, uno de los hombres que colabora con la parroquia de la localidad, ha vuelto esta tarde a tocar de nuevo las campanas llamando a misa, porque, a pesar de que el párroco ha oficiado la eucaristía todos los días a través de internet, «algunos quizás no se habrían enterado que se podía volver a la iglesia». Pero, después de casi dos meses sin culto público, la llamada ha sido todo un éxito, pues al templo han acudido quince personas. Y es que, como relata este sacristán, «mucha gente tiene ganas de salir a la calle y venir también a la iglesia», aunque reconoce que «todavía existe algo de miedo» y otros muchos aún no se atreven a salir de casa.

 

Con todo, garantiza que la iglesia es un «lugar seguro». Él mismo ha colaborado en las tareas de limpieza del templo, en la que han colocado cintas de seguridad anulando algunos espacios, colocando marcas indicando dónde se puede sentar la gente y desinfectado suelos y bancos.

 

«A mí se me hace un poco raro ver a la gente con la mascarilla en la iglesia», comenta el párroco, Isaac Hernando, «pero tendré que acostumbrarme». A pesar de lo extraño de la situación y que a muchos de los feligreses les ha costado «abandonar su sitio de siempre», ha sido una celebración emotiva, en la que también se ha tenido un recuerdo especial por los difuntos: «Aunque yo tenga solo 29 años, ellos son mis hijos, y me ha hecho enorme alegría que la comunidad dispersa se haya vuelto a reunir a celebrar la fe».