Un Corpus Christi sin procesión en las calles

por redaccion,

corpus christi burgos_34

 

La pandemia provocada a causa de coronavirus y las medidas sanitarias impuestas para evitar su transmisión imposibilitan que, este año, la procesión del Corpus Christi recorra las calles de la ciudad. Aún así, el arzobispo, don Fidel Herráez Vegas, presidirá en la Catedral una solemne eucaristía a la que seguirá, por las naves del templo gótico, una procesión con el Santísimo Sacramento.

 

La misa, que comenzará a las 12:00 del mediodía, podrá contar únicamente con la participación de la mitad del aforo total permitido (192 personas en cumplimiento con las medidas impuestas para la «fase 2» del desconfinamiento) y guardando siempre la distancia de seguridad de, al menos 1,5 metros. Para ello, se habilitarán invitaciones que podrán recogerse en la Casa de la Iglesia a partir del martes día 9 en horario de 09:00 a 14:00 horas.

 

Durante la procesión, desde el interior de las puertas de Santa María y el Sarmental el arzobispo impartirá la bendición con el Santísimo Sacramento a toda la ciudad. En cumplimiento de las medidas de seguridad, el Cabildo ruega encarecidamente a los burgaleses no congregarse en los exteriores del templo. Está previsto que en el acto, que se retransmitirá en directo desde el canal de YouTube de la diócesis, participen los danzantes de la ciudad.

 

Parroquias

 

Dada la excepcionalidad de este año, serán las parroquias de la ciudad las que podrán organizar en sus respectivos templos otras celebraciones de devoción eucarística, cumpliendo siempre con las normas exigidas, pudiéndose impartir la bendición con el Santísimo desde la puerta. Idéntica medida se sigue para todos los pueblos de la diócesis.

 

Ese día, además, Cáritas celebra su día, con una llamada a los fieles a vivir la caridad que brota de la eucaristía y desarrollando distintas acciones de difusión de su actividad y de sensibilización a la sociedad en general.

Cáritas ha atendido a 400 familias en el entorno rural desde el inicio de la pandemia

por redaccion,

caritas rural

La parroquia de Espinosa de los Monteros no ha cesado de atender a los vecinos más vulnerables de la zona.

 

Cáritas diocesana de Burgos desarrolla desde hace algunos años un intenso programa de acompañamiento a las personas que sufren dificultad en el mundo rural. Cuatro técnicos dedican actualmente sus esfuerzos a la animación comunitaria y a la atención de las necesidades más fundamentales en las zonas más despobladas de la provincia. Entre sus quehaceres destaca el trabajo con las familias más desfavorecidas a través de sus programas de acogida; la atención a la población migrante apoyando su integración y adaptación; el cuidado de la soledad y el aislamiento de los mayores y el acompañamiento a niños y jóvenes dotándoles de igualdad de oportunidades en la educación y el ocio. También se ha fortalecido el voluntariado como eje vertebrador de todos los proyectos y se han multiplicado las experiencias de espacios y tiendas solidarias y fomentado el comercio justo, sin olvidar la colaboración con distintas instituciones y asociaciones.

 

Durante la crisis sanitaria, Cáritas rural también se ha tenido que reinventar como lo ha hecho el resto de proyectos y programas. Su presencia física quizás no ha estado en los despachos o en las reuniones pero su quehacer ha sido muy importante para ayudar y dar esperanza en estos momentos tan duros para muchas personas.

 

En muchos lugares, han proseguido con el reparto de alimentos, que en algunas ocasiones se ha intensificado y se ha personalizado. También se han intensificado los trabajos de acompañamiento a las personas, llamando a las que estaban solas, especialmente a las más mayores y atendiendo las necesidades básicas cuando ha sido necesario. En ese sentido, también han cubierto sus necesidades de medicinas y farmacia. Los diferentes equipos de Cáritas rural han atendido desde el inicio de la pandemia a 376 familias, 727 personas en total. Incluso algún equipo de Cáritas rural se ha dedicado a hacer mascarillas y acercarlas a los lugares donde se precisaban.

 

Desde Cáritas diocesana de Burgos sostienen que todo este trabajo «hace que nuestra gente siga confiando en Cáritas porque se presenta siempre como una respuesta útil, eficaz, generadora de oportunidades, vinculada a la comunidad cristiana y que de modo sencillo hace realidad, en lo concreto, hace vida el mensaje del evangelio».

La vida en la prisión: cuando el confinamiento es una constante todo el año

por redaccion,

cárcel prisión

 

Cáritas diocesana de Burgos y la delegación de Pastoral Penitenciaria no han dejado de acompañar durante las semanas de estado de alarma a las personas privadas de libertad en la provincia en un programa –«Volver a empezar»– que se sostiene gracias al dinero obtenido por la casilla de «fines sociales» del IRPF y que permitió el año pasado acompañar a más de 200 personas. La cárcel es uno de esos lugares donde todo el año se vive el confinamiento y donde las personas que allí residen y sus familias deben afrontar duros y complicados problemas que no han desaparecido con la irrupción de la pandemia.

 

Fermín González, el capellán del centro penitenciario, no ha dejado de estar en contacto con los internos de la prisión. A través de una ventanilla, este sacerdote ha seguido realizando su trabajo de acompañamiento y escucha, «buscando complicidad con ellos, que se sientan capaces de participar en la realidad social, donde nunca han tenido su espacio».

 

Por otro lado, Cáritas ha mantenido llamadas semanales tanto con el capellán como con los trabajadores sociales, educadores de módulos y el equipo directivo para continuar con los seguimientos habituales y las coordinaciones pertinentes en cada caso. También se ha llevado a cabo un proceso de acompañamiento a las familias de las personas privadas de libertad tanto para orientación e información como con ayuda de alimentos o ayudas económicas.

 

Durante estas semanas, se ha mantenido el pago de peculios como ayudas económicas con las personas de prisión que no tienen ningún tipo de ingresos y están en una situación de mayor vulnerabilidad dentro del centro penitenciario y se han logrado algunas mejoras en los derechos de las personas privadas de libertad, como el desarrollo de video conferencias con sus familiares. También han estado en contacto directo y casi diario con los internos que están en sección abierta, y que en estos meses su situación de semi-libertad que tanto ansiaban se ha visto abocada, de nuevo, a la frustración de volver a perder esos pocos alientos de libertad. Desde Cáritas sostienen que se ha mantenido igualmente el contacto con las personas que han salido de prisión este año y que esta situación de paralización de prestaciones ha dejado «semi-desnudos», en una libertad diferente a la que esperaban.

 

Asimismo, se ha acogido en el Seminario de San José y realizado un acompañamiento directo a cinco personas que, en este periodo, han salido de prisión y se les ha dado cobertura ante esta situación delicada en la que se encuentran.

Una lectura creyente del fenómeno de la pandemia

por redaccion,

lectura creyente coronavirus

 

«¿Crees que (con la irrupción de la pandemia) se abren campos nuevos para la evangelización, que los desafíos deben ser una oportunidad para la conversión y el testimonio?» «¿Cuáles son las prioridades que debe asumir la pastoral diocesana?» Son algunas de las preguntas a las que se invita a responder a los 300 grupos de Asamblea constituidos en la diócesis con el fin de ayudar a hacer una «lectura creyente de la realidad» en la que estamos inmersos a causa de la crisis sanitaria provocada por el Covid-19.

 

El material, preparado como un subsidio para retomar las reuniones después de los meses de confinamiento, pretende ayudar a las 3.000 personas implicadas en el proceso sinodal a «dar aliento» a una Iglesia, que, como ha ocurrido a lo largo de los siglos, ha tenido que atravesar experiencias duras y terribles (persecuciones, guerras, pestes, herejías y fracturas…) y «siempre ha salido adelante volviendo a las fuentes genuinas de la fe y reafirmando la misión que el mismo Jesús le ha encomendado».

 

En efecto, «la pandemia ha introducido perspectivas con las que no contábamos», como la «relación con la naturaleza y con la explotación a la que la sometemos con nuestro estilo de vida consumista» o el «modelo socio-económico devastador que deja por el camino a los más débiles y vulnerables…». También desde el punto de vista eclesial, la crisis sanitaria ha supuesto una inflexión, al privarse de celebraciones comunitarias y encuentros presenciales y redescubriendo la «Iglesia doméstica», «menos clerical y presente en muchos profesionales y voluntarios a través de su trabajo y de su servicio social».

 

Por todo ello, «nuestra Iglesia en Asamblea debe ofrecer una respuesta a las consecuencias de la crisis social, laboral, económica, espiritual…» derivadas de la pandemia. «Debemos vivir encarnados en nuestra sociedad, actuando como “hospital de campaña” y con la voluntad de integrar a quienes pueden quedar descartados y abatidos», prosigue el documento.

 

Por eso, y dado que el calendario macado para la Asamblea Diocesana ha debido modificarse, se plantea a los grupos abordar una reunión que ayude a la «reflexión personal» y suscite la misma «transformación» que Jesús resucitado provocó en los discípulos de Emaús.

Cáritas reabre sus tiendas de «Arrropa»

por redaccion,

arrropa burgos

 

Tras adoptar todas las medidas de seguridad necesarias, «Arrropa» reabrirá sus tiendas de Aranda de Duero y Miranda de Ebro, y la situada en la calle Salamanca de la capital burgalesa. Para poder dar este paso, una vez alcanzada la «fase 1 de la desescalada», el equipo técnico y los voluntarios de Cáritas han establecido un protocolo para proteger tanto a los clientes como a los trabajadores. Además de la desinfección frecuente del local y las superficies, las prendas también serán sometidas al mismo proceso. Previamente, y como se venía haciendo hasta ahora, la ropa es higienizada en la nave industrial antes de ponerse a la venta al público.

 

Por otra parte, los contenedores también se desprecintaron hace días, para que los ciudadanos que lo deseen puedan depositar sus prendas con toda garantía.

 

Hasta nuevo aviso, el horario de apertura de las tiendas será el siguiente: De lunes a viernes, de 11:00 a 14:00 horas, y los miércoles, además, de 18:00 a 20:00 horas.