El VIII Centenario de la Catedral lanza un concurso internacional de pintura infantil

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La Fundación VIII Centenario de la Catedral. Burgos 2021 y la Pinacoteca Infantil Reina Sofía de la Fundación Gabarrón organizan el Concurso Internacional de Pintura Infantil ‘Pinta la Catedral de Burgos’. El objetivo es sensibilizar a los pequeños y a sus familias sobre la importancia patrimonial y la belleza artística que atesora la Seo burgalesa, declarada Patrimonio de la Humanidad.

 

El certamen comienza ya para los niños de todo el mundo, de modo que los participantes puedan crear sus obras en sus casas durante estos días. No obstante, la recepción de originales se extenderá durante más de un año, hasta el 10 de abril de 2021. El tema del concurso es ‘La Catedral de Burgos, a través de los ojos de los niños’ (‘Burgos Cathedral, through children’s eyes’). Hay tres categorías: benjamín, entre 3 y 5 años; infantil, entre 6 y 9 años; y juvenil, entre 10 y 14 años.

 

El concurso cuenta con una página web propia, en la que se pueden encontrar las bases, y con el hashtag #pintacatedral2021 para las redes sociales. Tanto las inscripciones como los envíos se harán a través de este enlace. Para su difusión internacional la Fundación Gabarrón empleará su red de contactos con embajadas, museos, centros educativos, universidades o instituciones sin ánimo de lucro.

 

La selección y el fallo del jurado tendrá lugar en junio de 2021. Posteriormente, se realizará la gala de entrega de premios y se inaugurará una exposición con los dibujos ganadores. Además, se editará un catálogo de las obras seleccionadas. Después, la muestra podrá viajar a otros templos, fundaciones o museos.

Un ‘challenge’ juvenil durante el confinamiento

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«La Luz del mundo», de William Holman Hunt (Catedral de San Pablo – Londres), ha sido la solución al primero de los retos.

 

La delegación diocesana de Infancia y Juventud propone un servicio de apoyo y acompañamiento a jóvenes y adolescentes durante estos días de confinamiento en los hogares con motivo del coronavirus. Se trata de una iniciativa que, con el hashtag #delejuburgoschallenge, promoverá en las redes sociales un reto semanal que relaciona el pasaje evangélico de la misa dominical con distintas obras de arte.

 

Cada semana, en los perfiles de Facebook e Instagram de la delegación de Juventud, se publicarán como pistas una imagen y un pequeño texto. Los usuarios deberán responder a estos post con una foto, dibujo o texto, indicando qué les sugieren las imágenes propuestas y usando como etiqueta #delejuburgoschallenge.

 

A continuación, la delegación les propondrá como nueva pista un fragmento de una obra de arte que los usuarios deberán adivinar, indicando el nombre de la misma, su autor y el lugar en que se ubica, con el enlace de una dirección de internet que ratifique el espacio donde se exhibe la obra de arte en cuestión.

 

La solución a cada reto se publicará los domingos con una pequeña reflexión para «seguir viviendo al lado de Jesús este domingo», según detallan los organizadores de la propuesta, que se prolongará hasta Pascua. Desde la delegación de Juventud quieren hacer partícipes de la iniciativa a jóvenes y adolescentes de grupos parroquiales y de movimientos laicales, con el objetivo de inundar las redes sociales con el hashtag #delejuburgoschallenge para, «entre todos, poder iluminar nuestro mundo».

Cuando el Covid-19 hace más duro el adiós a los difuntos

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Las medidas impuestas por la Junta de Castilla y León ante el «estado de alarma» ha obligado modificar las habituales despedidas a los difuntos. Ahora, para prevenir contagios, no se celebran ni velatorios ni funerales ni exequias, con lo que las familias deben sepelir o incinerar a sus muertos de una manera «mucho más dramática y complicada», en la más estricta intimidad y sin poderse consolar con un abrazo o un apretón de manos.

 

El coordinador del trabajo pastoral en los tanatorios de la ciudad, el sacerdote Rafael Cubillo, asegura que es una situación «excepcional» en la que él se ve «muy limitado e incapacitado, impotente por no poder hacer más» en el acompañamiento a las familias que lloran la pérdida de un ser querido. «Es muy desagradable ver que no pueden despedirse de ellos, ni siquiera velar al cadáver», pues los trabajadores tienen restringido cualquier contacto directo con los finados, como vestirlos o maquillarlos, hayan fallecido o no a causa del coronavirus. Además, las distancias de seguridad impuestas impiden tener abiertas las salas velatorias y se han suprimido los funerales, los cortejos fúnebres y otros ritos de exequias.

 

«Ahora, simplemente rezamos un breve responso, bien en la sala crematoria, bien al pie de la tumba donde van a ser enterrados, pero nada más», sostiene Cubillo a la vez que asegura que esta situación añade más dramatismo al dolor de las familias. «Ahora tenemos que rezar más y desear que pase esta situación cuanto antes, porque está siendo muy duro», mientras prevé que los difuntos a causa del Covid-19 se multipliquen en las próximas semanas.

 

Solidaridad y cercanía

 

Estos días, para evitar que los capellanes del cementerio de San José (de avanzada edad) puedan también caer enfermos, los sacerdotes de la ciudad han creado una «bolsa de solidaridad» para turnarse a la hora de enterrar a los muertos. En total, trece sacerdotes de mediana edad se han distribuido en turnos de mañana y tarde durante toda la semana para que los difuntos puedan ser sepultados, aunque sea, con un sencillo responso.

 

«Es tristísimo, muy duro, tremendo», asegura Fernando García Cadiñanos, vicario general de la diócesis y coordinador de esta «bolsa de curas». «Esta situación complica mucho a las familias a hacer un duelo más sosegado» e impide el acompañamiento pastoral que muchas familias requieren en estos momentos. Por eso, desde la vicaría general, en coordinación con el Centro de Orientación Familiar, se trabaja ya en habilitar un teléfono de contacto con un psicólogo para ayudar a las familias a hacer más llevadero este momento de la separación. Estará listo en los próximos días.

«Ora et labora»: los consejos de una monja de clausura para vivir la cuarentena

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Madre Pilar es la maestra de novicias en el Monasterio de las Huelgas. Dice que lleva 26 años de «encierro» en el real sitio, una «cuarentena bien asumida» por la que se decantó al descubrir «el gran tesoro que había allí dentro». Desde su amplia experiencia monástica y su trabajo formativo con las aspirantes a cistercienses, así como su trayectoria como escritora de libros de espiritualidad, nos da una serie de pautas para vivir estos días de confinamiento en casa.

 

1. Buscar el equilibrio

 

Para esta religiosa, es vital «buscar el equilibrio en todo». Por eso, asegura que es importante conjugar momentos de trabajo y silencio con otros de ocio y diálogo, pues eso permite tener «ordenada la mente y el corazón». En su vida monástica están acostumbradas a alternar oración y trabajo sin descuidar la vida en comunidad, elementos que, según sus palabras, pueden ser buenos aliados para estos días de cuarentena.

 

Esta religiosa propone buscar en casa momentos para el diálogo con la familia de un modo «ordenado y establecido», en los que alguien se encargue de moderar la conversación o de encauzarla cuando se va por otros derroteros. También asegura que es necesario «cultivar el buen humor, contar algún chiste, contagiar alegría». Aparte de estos momentos de encuentro «organizado» es importante tener detalles con las personas de la casa las 24 horas del día y, muy importante, «no desligarse del exterior: vivir encerrados pero no aislados».

 

En este sentido, la religiosa propone rezar en familia «por cuestiones concretas, bien que hemos visto en la televisión o leído en los periódicos» y alternar estos momentos de oración con trabajos manuales («hay que moverse limpiando rincones de la casa que habitualmente no podemos ordenar») e intelectuales (como leer y estudiar), siguiendo la norma benedictina del «ora et labora».

 

2. Hábitos y rutinas

 

Pilar asegura que una de las cosas que descubrió cuando entró en el monasterio es la importancia de mantener una rutina diaria: «Tener un horario fijo rebaja mucho la tensión y libera la mente porque no hay que pensar en qué tengo que ocupar el tiempo». Ha de ser un horario no impuesto, sino consensuado, donde todo esté pautado y no haya que buscar modos de «matar el tiempo». En este sentido, asegura que es importante desarrollar una rutina en la que haya espacio para todo, también para realizar «una tabla de gimnasia o limpiar el polvo a los libros». E incluso, momentos programados de tiempo libre: «No es necesario rellenar todo el horario diario, pues el tiempo lleno no llena». En este sentido indica que también es importante organizar ratos libres a lo largo del día para hacer lo que uno quiera: leer, descansar, moverse…

 

Además, también recomienda tener contacto con la música: «Nosotras todos los días tenemos una hora de ensayo y la música siempre tiene algo que entusiasma: crear un himno o una antífona nueva… La música alegra el corazón», sostiene.

 

3. Perdón y ternura

 

La regla benedictina sostiene que es de vital importancia en la vida comunitaria «que no caiga el sol sin haber hecho las paces». Por eso, en estos días en que la convivencia se intensifica en casa, madre Pilar recomienda revisar la vida, pedir perdón y tener gestos de detalles con los demás. «No necesariamente tiene que ser al final del día ni de una manera formal. También puede ser mientras leemos un cuento o a través de pequeños detalles, como preparar una comida especial y decirle al otro: «mira, te lo he hecho porque te quiero, porque deseaba pedirte perdón…»». «Pero hay que contar a los otros por qué les hemos hecho estos pequeños regalos» recalca.

 

4. Descubrir la riqueza

 

Por último, madre Pilar sostiene que este tipo de vida ha supuesto para ella una «riqueza» y que estos días de confinamiento pueden ayudar a todos los españoles a «descubrir el tesoro de otras cosas que quizás no habíamos descubierto: el regazo de mi madre que habitualmente no puedo disfrutar porque hay que ir corriendo al trabajo, descubrir la importancia y la necesidad de estudiar ahora que no tenemos cole…»

 

Y concluye: «Que encontremos que hay un tesoro en estar encerrados; que asumamos estos días de confinamiento no como una imposición, sino que lo acojamos libremente, como un modo para descubrir nuevos tesoros en nuestro día a día».

El arzobispo retransmitirá la eucaristía diaria vía streaming

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Desde mañana jueves 19 de marzo, coincidiendo con la festividad de San José, el arzobispo de la diócesis, don Fidel Herráez Vegas, retransmitirá en directo vía streaming la eucaristía desde su capilla privada mientras dure el actual «estado de alarma» y la gente continúe confinada en sus casas. Es el modo con el que el arzobispo desea hacerse cercano a toda la diócesis en estos momentos de dificultad, ofreciendo la posibilidad de unirse a la celebración de la santa misa.

 

La celebración de la eucaristía tendrá lugar a las 19:00 horas todos los días, también los domingos y festivos, y podrá verse en directo a través del canal de YouTube de la diócesis de Burgos.