«El diaconado es el ministerio de la cotidianidad, del servicio las 24 horas del día»

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DAVID JIMENEZ 1

 

David Jiménez Chaves nació en Sevilla en 1975 aunque vive desde hace 12 años en Burgos, donde llegó por motivos laborales a Orbaneja Río Pico, localidad situada a 12 kilómetros de la capital. Está casado y tiene dos hijos, niño y niña, de 4 y 6 años de edad. Es ingeniero técnico agrícola de profesión y trabaja en el Centro Especial de Empleo de Aspanias. El 27 de junio de 2015 el arzobispo de entonces Francisco Gil Hellín le admitió al diaconado permanente y es uno de los dos con que actualmente cuenta la diócesis de Burgos. Sus primeros dos años estuvo en la parroquia de San Pedro y San Felices y desde septiembre de este año desarrolla sus funciones en la parroquia Real y Antigua de Gamonal.

 

El diácono es un ministro de la Iglesia que ha recibido el grado inferior del sacramento del Orden. Se trata de un ministerio muy antiguo de la Iglesia, que ya aparece en el libro de los Hechos de los Apóstoles. En los primeros siglos tuvo una gran importancia, aunque después se quedó como un paso en el camino hacia el sacerdocio. El Concilio Vaticano II restauró el diaconado y ofreció la posibilidad de adquirirlo tanto a célibes como a casados, ya que anteriormente se había restringido y solo se aceptaba a los célibes.

 

David destaca que «lo fundamental en un diácono es ser siervo, ser imagen del Cristo siervo, en todos los aspectos de su vida: en su trabajo, con su familia y su ministerio pastoral. El diaconado es el ministerio de la cotidianidad, del servicio las 24 horas del día. El diácono puede administrar el bautismo, presidir la celebración del matrimonio, las exequias, las exposiciones del Santísimo y repartir la comunión. También puede leer el Evangelio en la misa y bendecir imágenes o el agua. Tiene muchas funciones parecidas al sacerdote pero no puede consagrar ni confesar. En el diaconado es mucho más importante el ser que el hacer, lo que representas está por encima de lo que puedas hacer. No se nos debe ver con un prisma meramente utilitarista».

 

En Burgos no estamos muy familiarizados con esta figura, ya  que en toda la diócesis solo son dos, David y Enrique Díez. Tampoco es muy elevado el número en España, unos 415 en total, pero hay países donde es muy habitual, como Estados Unidos, donde la Iglesia cuenta con 18.000 diáconos, o en Italia donde hay 3.000. Se calcula que en el mundo son unos 45.000.

 

Una vocación exigente y compartida

 

Ser diácono es, por supuesto, una vocación, asegura David. «Una vocación ser imagen de Cristo siervo, que dedica toda su vida al Señor. Es una vocación reconocida por la Iglesia y cuando llega a cada persona, percibe que su vida cambia, se transforma para hacerse siervo con Cristo al servicio de los demás». Para él, el proceso llevó mucho tiempo: «Sentí la llamada del Señor un año antes de casarme, en Sevilla, porque allí la figura del diácono es más habitual, en casi todas las parroquias había uno, y en la mía, también. Me gustaba cómo era, lo que hacía y sentí esa llamada interior. Después hice un proceso de discernimiento nada fácil. Yo tenía novia y se lo consulté porque la vocación de diácono debe ser compartida con quienes van a vivir a nuestro lado, porque el diaconado no solo es para los célibes».

 

El apoyo de su esposa fue determinante y es que «en realidad la tarea de consagrar la vida a Dios es de todos, en la familia todos lo compartimos. Debemos hacer compatible la vida familiar con el servicio a Cristo y a los demás. El diaconado es una vocación exigente y necesitas el apoyo total de tu familia, porque no se trata de aceptarlo a regañadientes, esto no es un capricho para un día o una temporada, es una forma de vida para siempre, por eso la mujer debe estar muy predispuesta para compartir la vida con un diácono», explica.

 

Hay quien puede pensar que el diaconado podría ser una solución a la carencia de sacerdotes, pero no es así en opinión de David. «Creo que no, de ninguna manera, porque la vocación de sacerdote y la de diácono son diferentes, son carismas distintos. Los diáconos podemos ayudar en tareas diversas en una parroquia, pero el sacerdote es insustituible, en ningún caso los diáconos pretendemos ni podemos sustituirle, somos sus ayudantes, pero el sacerdote es totalmente imprescindible».

 

Otra cosa es que la presencia y participación de diáconos en la vida de la Iglesia no sea enriquecedora: «La diversidad de carismas es lo importante. Está claro que las vocaciones del diaconado suponen una gran riqueza para la Iglesia. Además, para una diócesis puede ser importante contar con un buen número de diáconos, porque su ejemplo constituye el fermento que los laicos necesitan para ampliar su compromiso y su trabajo en las parroquias».

El belén de la catedral inaugura una nueva edición

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Esta mañana se ha inaugurado el belén de la catedral de Burgos, instalado por Regimiento de Transmisiones número 22 y que es conocido por ser uno de los belenes interiores  más grandes del mundo. Esta edición además tiene un carácter especial, ya que cumple 25 años y ha contado con la presentación del libro «El gran belén del Ejército, ejemplo de solidaridad y virtudes castrenses», escrito por Juan Carlos Llorente, uno de los responsables de la instalación junto con Enrique Menayo. Dicha obra recoge la historia de este monumental belén, que ha ido creciendo cada año y en la actualidad es toda una clase de catequesis e historia bíblica, ya que abarca la narración de la Biblia desde el Génesis hasta el Apocalipsis.

 

A la presentación han asistido autoridades civiles, eclesiásticas y militares, y ha sido el periodista Fernando González Urbanejo quién ha tomado la palabra como ponente para introducir a los asistentes en la obra escrita por Llorente, de quien ha valorado «su esfuerzo, trabajo y sacrificio, que se reflejan en estas páginas». Urbanejo ha resaltado el «deber de transmitir a las generaciones posteriores la tradición de poner un belén en el hogar» y aprovechó para lanzar la propuesta de mantener esta enorme instalación todo el año en algún recinto preparado para ello, dado el gran valor que tiene «como narración de la historia de la Salvación». Tras presentarse el cupón de la ONCE que pertenecerá a este belén y realizar una visita al mismo, el evento ha concluido con la intervención de un coro compuesto por la Hermandad de Veteranos, que ha cantado varios villancicos para celebrar la inminente llegada de la Navidad.

 

Finaliza el curso de educación afectivo sexual «Aprendamos a amar»

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El pasado sábado culminó el curso «Aprendamos a Amar» que se ha venido desarrollando desde el mes de octubre en la Facultad de Teología. Este proyecto de educación afectivo sexual ha contado con una asistencia numerosa y plural: matrimonios, jóvenes, educadores, catequistas y sacerdotes que han profundizado en el conocimiento de la afectividad y la sexualidad y su desarrollo desde la infancia hasta la madurez. Además del contenido teórico para el educador, en el curso se han proporcionado materiales y didácticas para facilitar el acompañamiento de niños, jóvenes y familias de forma abierta y flexible.

 

El curso, reconocido como Título Propio de la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid, ha estado organizado por la la Delegación de Familia y Vida, la Delegación de Juventud, Voluntared, el Centro de Orientación Familiar y la Facultad de Teología, y ha constado de 30 horas de formación, impartidas por la Fundación Desarrollo y Persona, que trabaja con más de 10.000 adolescentes y 5.000 educadores al año, tanto en España como en América Latina. Algunos de los participantes en esta convocatoria seguirán profundizando en este campo para que en nuestra diócesis se pueda contar con un equipo de monitores de educación afectivo sexual.

Oratorio de Adviento en San Cosme y San Damián

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concierto

 

La parroquia de San Cosme y San Damián organiza mañana, sábado 2 de diciembre a las 20:30 horas, un concierto en el que participarán los componentes de la Orquesta de Cámara Santa Cecilia. Esta iniciativa, destinada tanto a creyentes como no creyentes, tiene como objetivo acercar a los presentes a la espiritualidad cristiana a través de la vida del beato Valentín Palencia, autor además del texto que se seguirá a lo largo del acto.

 

El concierto, que tendrá una hora de duración y cuya entrada es libre, no solo busca crear un momento para disfrutar con la música, sino que también propiciará un ambiente de oración con la vista puesta en el Adviento.

 

Formación en Miranda para ser catequistas «en salida»

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A lo largo de esta semana, los catequistas del arciprestazgo de Miranda de Ebro han tenido sus jornadas arciprestales de formación. Este año ha consistido en dos charlas, organizadas en sintonía con el plan formativo para toda la diócesis.

 

Rafael Casado, delegado de catequesis, fue el encargado de impartir el taller «Me en-canta el Catecismo», que aportó a los asistentes numerosos recursos didácticos, especialmente musicales, para dinamizar la catequesis. Por su parte, Enrique Ybáñez, delegado de pastoral vocacional, disertó sobre cómo suscitar el interrogante vocacional entre los catecúmenos. Animó a los allí presentes a no descuidar la labor vocacional tan importante que los catequistas tienen entre manos, si saben ganarse la amistad de sus catequizandos.

 

Dos jornadas que han servido para profundizar en la pedagogía de la catequesis y en su importancia para ser en una auténtica «Iglesia en salida».