Mons. Iceta participa en la misa en memoria de las víctimas de la DANA

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Los obispos españoles han celebrado este martes, 19 de noviembre, a las 19:00h, una misa en la catedral de Nuestra Señora de la Almudena de Madrid en memoria de las víctimas y de todos los afectados por la DANA que ha asolado Valencia y el sudeste español. En ella ha concelebrado el arzobispo de Burgos, Mons. Mario Iceta Gavicagogeascoa.

 

Esta celebración eucarística, presidida por Mons. Enrique Benavent, arzobispo de Valencia, y concelebrada por 107 obispos españoles, junto con el nuncio, se enmarca dentro de la 126ª Asamblea Plenaria, que se está celebrando del 18 al 22 de noviembre, en la sede de la CEE, en Madrid. En su homilía, Mons. Benavent ha asegurado que «cuando pensamos en los fallecidos y en sus familias que han quedado rotas, en las personas que han perdido sus casas, su trabajo, nuestros sentimientos son tan profundos que las palabras parecen insuficientes para decir un mensaje de esperanza. Dios no os ha abandonado».

 

La misa, preparada por el equipo de celebraciones litúrgicas de la Conferencia Episcopal Española (CEE), es lo más «radical que puede ofrecer la Iglesia, que es la esperanza en Jesucristo resucitado», como afirmó en su anuncio el presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Mons. Luis. J. Argüello. En la plegaria eucarística, junto al arzobispo de Valencia, se han acercado al altar Mons. Argüello y el cardenal José Cobo, vicepresidente de la CEE y arzobispo de Madrid.

 

Otra de las acciones que también ha convocado la Iglesia –y en la que va a participar la archidiócesis de Burgos– será una colecta, el domingo, 24 de noviembre, solemnidad de Cristo Rey, en todas las misas que se celebren en España en favor de los damnificados por esta catástrofe. Los obispos también dedicarán un tiempo durante la Plenaria a la situación generada por la DANA.

Mons. Iceta en el XXV aniversario del COF: «La familia es la gran escuela del amor»

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Este domingo, la archidiócesis de Burgos ha conmemorado el XXV aniversario del Centro de Orientación Familiar (COF) en una emotiva eucaristía presidida por Mons. Mario Iceta Gavicagogeascoa en la capilla de Santa Tecla de la catedral de Burgos. Durante la homilía, el arzobispo ha subrayado el papel central de la familia como «la gran escuela de humanidad y de socialización» y ha destacado la importancia del COF en la misión de acompañar, sanar y fortalecer a las familias.

 

Mons. Iceta ha comenzado su reflexión abordando la dimensión litúrgica del día, recordando que «todo tiene que ser recapitulado en Cristo» y que la esperanza cristiana nos invita a mirar el final de los tiempos con confianza, pues «nuestra vida solo puede descansar en Él». En este marco, ha puesto énfasis en la relevancia de la familia, que ha definido como «el icono de la Trinidad en la tierra».

 

El prelado ha destacado que la misión del COF trasciende los desafíos cotidianos, ayudando tanto a preparar a los jóvenes para el matrimonio como a acompañar a parejas en crisis y a sus hijos. «Nuestro Centro de Orientación Familiar realiza una labor excelente y discreta, salvando familias y restañando amores heridos», ha afirmado, agradeciendo la dedicación de profesionales y voluntarios.

 

«La familia es la gran escuela del amor», ha reiterado Mons. Iceta, insistiendo en que en ella se aprende no solo a convivir, sino a construir relaciones basadas en la entrega y el servicio. También ha subrayado que este aprendizaje es fundamental para afrontar los retos de la vida matrimonial y superar los egoísmos que dañan la convivencia.

 

En su mensaje, el arzobispo ha recordado la necesidad de aprender «la gramática y la lógica del amor, que es la entrega», inspirándose en Cristo, quien se dio completamente por nosotros. Ha citado a san Juan de la Cruz al señalar que «al atardecer de la vida te examinarán del amor», y añadió: «Somos lo que amamos».

 

La homilía también ha incluido una profunda reflexión sobre las diferentes pobrezas que afectan a las personas, en el domingo en el que la Iglesia celebra la Jornada Mundial de los Pobres: «Quizás somos pobres en amor, en perdón, en esperanza o en generosidad», ha señalado Mons. Iceta, recordando que cada uno puede aportar una pequeña «gota en el océano», como decía santa Teresa de Calcuta, para aliviar las carencias materiales y espirituales.

 

Finalmente, ha invitado a todos los fieles a agradecer el don de la familia y a seguir compartiendo y sirviendo como lo hace Cristo en la Eucaristía, confiando esta misión a la intercesión de la Virgen María.

La comunidad ecuatoriana en Burgos celebra a la Virgen del Quinche

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Este pasado sábado, 16 de noviembre, la comunidad ecuatoriana que habita en Burgos ha celebrado por adelantado en la parroquia de San Pablo de Gamonal la fiesta de su patrona, la Virgen del Quinche, que se celebrará el próximo jueves, 21 de noviembre.

 

Lo ha hecho con una misa seguida de una procesión con la imagen de esta advocación mariana, para concluir con una animada fiesta en la que también ha habido tiempo para el baile. La alegría de esta celebración se ha manifestado desde el primer momento en el interior del templo y, después, por las calles del centro de Gamonal.

 

Al concluir la misa, los priostes de este año han presentado a quienes harán esta tarea en 2025, que recibieron sus correspondientes bandas. El párroco de San Pablo, Pepe Pinedo, ha sido el encargado de presidir la misa y ha agradecido enormemente a la comunidad ecuatoriana la preparación de esta fiesta, pero también las misas que cada mes a lo largo de todo el año animan.

 

Sobre la Virgen del Quinche

La fiesta de la Virgen del Quinche, patrona de Ecuador, se celebra el 21 de noviembre y sus devotos la llaman cariñosamente ‘la Pequeñita’. Algunas tradiciones refieren que a fines del siglo XVI la Virgen María se apareció a unos indios en una cueva y les prometió liberarlos de los osos que devoraban a los niños. Quinche proviene del quechua “Quin” que significa sol y “Chi” que quiere decir monte.

 

Por otro lado, el artista Diego de Robles talló una hermosa escultura de madera de la Virgen María con el niño en brazos y como los que se la habían solicitado no le pagaron, decidió dársela a los indios oyacachis, a cambio de unos tablones de cedro fino para sus trabajos. Los caciques quedaron asombrados cuando vieron la imagen mariana porque reconocieron en ella los rasgos de la Señora que se les apareció en la cueva. Se cuenta que el primer milagro se le concedió al propio Diego de Robles. Él volvió a Oyacachi para comprar más madera. Antes de cerrar el trato los oyacachenses le pidieron que hiciera un nicho para la imagen. Robles se negó a hacerlo gratis y regresó a Quito.

 

Al cruzar el río Cariaco, su caballo lo tiró del puente. En la caída el escultor invoca a la Virgen su protección, al instante una rama lo sostiene. Colgado allí, tres nativos treparon al árbol para rescatarlo y lo escoltaron a Oyacachi. Poco antes de llegar los personajes desaparecieron sin dejar rastro alguno. Entendiendo su avaricia y la grandeza de la Madre construyó en agradecimiento el nicho. A partir de este hecho, la fama de la Virgen llegó a Quito, dando comienzo a una multiplicación de milagros que llegan al día de hoy.

 

La imagen mide 62 centímetros de alto y lleva hermosos ropajes. El rostro del niño Jesús evoca las facciones de los pequeños mestizos del lugar. El color de la Virgen es síntesis del alma del inca y del español. Fue coronada canónicamente en 1943 y su templo actual fue declarado Santuario Nacional en 1985.

Pedro J. Gómez da inicio a las Jornadas de Divulgación de la DSI en la Facultad

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Pedro José Gómez Serano, profesor de economía en la Universidad Complutense de Madrid, fue el encargado de abrir las XXIII Jornadas de Divulgación de la Doctrina Social de la Iglesia (DSI) en la Facultad de Teología de Burgos, que en esta edición abordan el tema de la Economía para el bien común, en consonancia con la campaña diocesana que se está desarrollando a lo largo del curso.

 

Partió en su exposición de cómo la relación entre religión y economía no debe ser ni de separación ni de unión, sino de autonomía y complementariedad, como propuso el Concilio Vaticano II, ya que la economía no es una ciencia exacta, sino que deja un amplio margen para la libertad y la responsabilidad en la toma de decisiones. Entre los hechos económicos que hoy más interpelan a la conciencia cristiana, señaló cuatro: la pobreza, la explotación a trabajadores, la desigualdad en la distribución de la riqueza y la insostenibilidad ecológica; de todos ellos fue poniendo cifras mundiales y también del contexto español.

 

Y ante esta realidad, señaló los 8 principios básicos que la Doctrina Social de la Iglesia (DSI) propone para iluminar las relaciones económicas: la dignidad del trabajo, la prioridad de la persona sobre la rentabilidad, el destino universal de los bienes, la opción preferencial por los pobres, la prioridad del bien común sobre el interés particular, la solidaridad (sin generar dominación ni dependencia), el cuidado de la casa común y el principio de subsidiariedad (que cada uno asuma su nivel de responsabilidad). Todos estos principios fueron respaldados con sus correspondientes textos bíblicos y citas del magisterio más reciente del papa Francisco. Concluyó la sesión con un breve coloquio entre el profesor y el público asistente.

 

Estas Jornadas de Divulgación de la Doctrina Social de la Iglesia (DSI) continúan el próximo jueves, 21 de noviembre con una experiencia concreta, La Economía de Francisco, que surge en 2019 como una propuesta de reflexión y acción para jóvenes economistas, empresarios y agentes de cambio. Será presentada por dos de sus impulsoras en España, las profesoras Marta Pedrajas y Yoselín Rodrigues. Forman parte estas charlas, abiertas al público en general, del curso que este año ofrece la Cátedra Francisco de Vitoria en su Aula de Doctrina Social, con la colaboración de la Vicaría de Pastoral, el Departamento para la Formación Sociopolítica, Cáritas Diocesana, la HOAC y Promoción Solidaria. La acogida ha sido positiva, con un total de 34 alumnos matriculados.

 

«La Teología tiene que reclamar su espacio en la plaza pública»

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Román Ángel Pardo, nuevo decano de la Facultad de Teología de la UPSA

Fuente: Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA).

 

El gran canciller de la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA), Mons. José Luis Retana, ha nombrado por un periodo de tres años decano de la Facultad de Teología de la UPSA al profesor Román Ángel Pardo Manrique  por un período de tres años. Pardo Manrique es sacerdote diocesano de Burgos y profesor titular de Teología Moral. Doctor en Teología Práctica por la UPSA, es licenciado en Teología Sistemática Moral-Espiritual por la Universidad de Navarra, donde también cursó el Bachiller en Filosofía. Antes de incorporarse a la Facultad de Teología de la UPSA, en el curso 2008-2009, fue profesor en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas San Jerónimo, perteneciente a la Facultad de Teología del Norte de España, sede de Burgos.

 

El nuevo decano asume el cargo con gratitud y sentido de responsabilidad. Pardo, con una trayectoria en la reflexión teológica y un profundo compromiso con el servicio a la Iglesia, expresa la importancia de la herencia recibida en esta Facultad, destacando que su historia incluye figuras ilustres como Juan Luis Ruiz de la Peña, Olegario González de Cardedal y José Román Flecha Andrés, entre otros. «Uno se siente sobrecogido al recordar a esos grandes teólogos», comenta, y añade que el hecho de que la Facultad dependa de la Conferencia Episcopal Española (CEE) le da un cariz de servicio a las necesidades teológicas de la Iglesia en España.

 

Entre los retos más importantes de su mandato como decano de la Facultad de Teología de la UPSA, Pardo Manrique subraya la necesidad de situar la Teología en el lugar que le corresponde en la sociedad actual. Para ello, recuerda la importancia de que la Teología recupere su voz en la «plaza pública», y afirma que «la Teología tiene que reclamar ese espacio», un desafío que supone tanto una reivindicación de la reflexión teológica como una llamada a comprender el cristianismo como una vía para contemplar y profundizar en realidades trascendentes que ninguna otra ciencia puede abordar. En su opinión, «la Teología siempre pone un plus más allá», y contribuye a que se llegue a una comprensión completa de lo humano, con un valor que, incluso, algunos autores no creyentes, como Jürgen Habermas, reconocen.

 

En su labor al frente de la Facultad, también destaca la misión de hacer accesibles los estudios teológicos a todos los fieles y de transmitir el mensaje de Cristo de forma cercana y adaptada a los tiempos actuales. «El reto es saber cómo transmitir el mensaje de Jesús aquí y ahora», afirma. En un contexto donde la Teología no forma parte de la educación civil en España, como sí ocurre en algunos países de Europa, considera fundamental captar el interés de los fieles por una formación teológica que dé respuesta a sus inquietudes y necesidades espirituales.

 

Además de este nombramiento como decano de la Facultad de Teología de la UPSA, Román Ángel Pardo también ha asumido recientemente el cargo de director del Secretariado de la Subcomisión Episcopal para la Acción Caritativa y Social de la Conferencia Episcopal Española (CEE). En este nuevo rol, está llamado a poner en práctica la Teología en el servicio social, una labor que él mismo define como «un desafío sorprendente» y en el que está en contacto con «la vulnerabilidad del ser humano». Pardo observa en este servicio una de las áreas donde la Iglesia actúa con mayor cercanía, siendo la «niña bonita» de la CEE. Explica que, a través de esta Subcomisión, la Iglesia acompaña a los sectores más desfavorecidos, como las personas privadas de libertad, los enfermos y los trabajadores en situaciones de conflicto, ofreciendo consuelo y apoyo espiritual.

 

La misión de Román Ángel Pardo Manrique, tanto en el ámbito académico como en el social, busca reafirmar el papel de la teología como una disciplina capaz de dialogar con la realidad contemporánea y aportar una perspectiva trascendente que responda a las necesidades profundas de la sociedad actual.