El cuidado del patrimonio eclesial en Vadocondes ha sido uno de los empeños que ha unido a sus vecinos en el último lustro. Este esfuerzo, que a través de campañas de micromecenazgo ha logrado impulsar la restauración del retablo mayor y del órgano barroco de su iglesia, acaba de recibir también el reconocimiento institucional de la Red de Conjuntos Históricos de Castilla y León. Esta asociación de ayuntamientos ha concedido un accésit de sus premios «Asómate a nuestra vida» a la Junta parroquial de Vadocondes, como cabeza visible de las iniciativas con las que se está impulsando la recuperación de su patrimonio eclesial.
El impulso de recuperación de su legado histórico y cultural comenzó con la restauración de la talla de la Virgen. Después, la Junta parroquial se animó a abordar un reto más ambicioso: el arreglo del retablo mayor. En verano de 2019, lanzaron la primera campaña de micromecenazgo con el apoyo de la plataforma Hispania Nostra, que logró una recaudación superior a los 45.000 euros. Se atajaron deficiencias y patologías que estaban causando un deterioro que corría el riesgo de ser irreversible.
A esta intervención le siguieron otras dos: la del retablo del Cristo y la del retablo del Niño Jesús, que en este último caso asumió íntegramente una familia del pueblo. En 2022, la Junta parroquial puso su foco en el órgano barroco, sumido en un silencio de décadas provocado por su deterioro. Una nueva campaña de micromecenazgo volvió a encontrar el respaldo ciudadano, logrando casi 37.000 euros. Y sumando, porque la recaudación final ha llegado a los 60.000 euros gracias a la aportación de particulares y de iniciativas culturales impulsadas por artistas y creadores locales.
El comienzo de los trabajos de restauración del órgano es inminente. Correrá a cargo de la empresa Órganos del Moncayo, que se ha propuesto devolver a la vida este instrumento y recuperar su bello exterior, para que vuelva a sonar en el momento de su 200 cumpleaños, en el año 2026. Y aquí no acaba la historia, porque Vadocondes ya tiene otro reto en el horizonte: restaurar el retablo de Santa Bárbara.
La Red de Conjuntos Históricos de Castilla y León concede a la Junta parroquial de Vadocondes el accésit de sus premio «Asómate a nuestra vida» en la categoría de asociaciones y colectivos, el mismo reconocimiento que también ha recibido la asociación El Cronicón de Oña por la recreación histórica que lleva a cabo cada verano. El premio principal en esta categoría se ha concedido a la Asociación Española contra el Cáncer de Medina de Rioseco «por su incansable y solidaria lucha» contra esta enfermedad.
El acuerdo entre el Arzobispado de Burgos y la Diputación Provincial para restaurar templos en riesgo de ruina -conocido popularmente como «convenio de las goteras»- alcanza este año a 52 iglesias de la provincia. En ellas se van a invertir 2,6 millones de euros entre los dos próximos años, de los que la archidiócesis pondrá 600.000. A eso hay que sumar el desembolso que hacen los ayuntamientos y, especialmente, las parroquias. Y es que el convenio de las goteras solo cubre el 80 % de los proyectos de restauración, corriendo a cargo de los consistorios y las comunidades parroquiales el 20 % restante.
La resolución del convenio ha llegado ahora, aunque la convocatoria para recibir esta subvención se cerró en septiembre de 2023, con 168 candidaturas de iglesias que necesitan recibir fondos para su restauración. No ha sido fácil seleccionar qué templos si reciben el dinero y cuáles no, aunque los criterios están claros: se opta a la subvención en un régimen de concurrencia competitiva, con una serie de puntuaciones que valoran la necesidad o urgencia de la obra, el valor histórico-artístico del templo, la implicación de la localidad y el uso social del inmueble.
Entre los templos que recibirán esta ayuda se encuentran, entre otros, el de Sedano, con un proyecto de 153.333,33 euros, de los que 92.000 serán de subvención (la cuantía máxima que ofrece el convenio), o los de Castrillo de Murcia, Hermosilla, Bezana, Penches, Pino de Bureba, Bárcenas, Quintana del Pidio y Villambistia, que también recibirán una subvención de 92.000 euros sobre un presupuesto de 115.000.
Precisamente, el caso de la iglesia de Hermosilla es el ejemplo ideal de la utilidad de este convenio. Desde 2021, este templo románico dedicado a santa Cecilia se encuentra cerrado al público y al culto por riesgo de derrumbe. Un riesgo debido a las grietas surgidas en los muros y los daños en las bóvedas interiores, que amenazan con desprendimiento de piedras. Ahora con la subvención del convenio de las goteras, el templo podrá tener una nueva vida.
Consulta aquí la relación completa de localidades beneficiadas por el Convenio.
Además de su tradicional Operación Bocata –que ha cumplido ya 25 ediciones– y las habituales colectas que se han realizado días atrás en las parroquias de toda la archidiócesis, Manos Unidas pone en marcha un año más su popular mercadillo solidario. Abrirá sus puertas el próximo viernes día 15 y se prolongará hasta el 24 de marzo. Se ubicará en la sala de exposiciones del monasterio de San Juan de la capital burgalesa en horario de 11:30 a 13:30 por las mañanas y de 17:30 a 20:30 por las tardes. Los domingos abrirá sólo de 11:30 a 13:30 y cerrará los lunes.
Como explica Cristina Romano, responsable de esta ONG católica en Burgos, el objetivo de este mercadillo es recaudar fondos con los que construir un proyecto solidario en Tanzania. Se pretende mejorar el acceso al agua potable, principalmente en épocas de sequía, recogiendo agua de lluvia, almacenándola en depósitos especiales y derivándola con bombas y canalizaciones hacia zonas de consumo humano.
Este mercadillo se basa en el reciclaje y la reutilización. «Muchos de los artículos que se venden son donados y así tienen la posibilidad de una segunda vida útil», explica Romano. Con este gesto, queda patente el lema de la campaña de Manos Unidas para este año 2024, «el efecto ser humano», pues es el único «capaz de cambiar el planeta con sus acciones», para bien o para mal.
En los puestos de este popular mercadillo solidario se venderán pastas artesanas además de otros alimentos, ropa, complementos, libros, regalos y juguetes. También se habilitará una sección con obras donadas por distintos artistas burgaleses. «Agradecemos a todas las personas que hacen posible este mercado y ayudan a financiar nuestros proyectos», que siempre buscan la mejora de las condiciones de vida en países en vías de desarrollo, donde las comunidades locales se implican en la consecución de los mismos, concluye Romano.
El sacerdote diocesano Andrés Villar Pérez ha fallecido a los 84 años de edad. Natural de Ibrillos, al este de la provincia de Burgos, fue el primer decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Burgos, durante el curso 1985-1986, y vicario judicial de la diócesis de Santander.
El primer encargo pastoral que recibió, en 1963, fue el de coadjutor de Villarcayo y capellán de la colonia de la C.A.M. de Bilbao, así como profesor del Liceo. Posteriormente, en 1965, fue nombrado prefecto de Disciplina y profesor del Seminario Menor de San José. En 1969, se trasladó a Pamplona para cursar estudios en la Universidad de Navarra.
Vuelve a Burgos en 1974 y es nombrado profesor de Derecho Canónico en la Facultad de Teología del Norte de España, sede de Burgos. En septiembre de ese mismo año, el arzobispo le nombra superior del Seminario Mayor y profesor de Religión del colegio del Niño Jesús, cargo que dejaría un año después.
Precisamente, en 1975 fue nombrado notario eclesiástico del Arzobispado y, un año después, viceprovisor de la archidiócesis y juez actal de la Sede Metropolitana. Tres años después, en 1979, fue nombrado viceprovisor y encargado del Tribunal N.º 2. En esos años también comenzó a dar clase en el Colegio Universitario Adscrito (CUA) y, cuando se creó la Facultad de Derecho, fue su primer decano, en el año 1985-1986. Allí impartía clases de Derecho Matrimonial y Derecho Canónico hasta el curso 2004-2005.
En la archidiócesis de Burgos ejerció hasta 2008 como juez diocesano, aunque desde el año 1997 era vicario judicial de la diócesis de Santander. Un oficio que mantuvo hasta su jubilación en 2016.
Pasó sus últimos días en Logroño, ciudad en la que se va a celebrar la misa exequial por su eterno descanso. Será en la parroquia del Inmaculado Corazón de María (calle de la Duquesa de la Victoria, 67 – 26004 Logroño) mañana, viernes, 8 de marzo, a las 17:00h. Descanse en paz.
Este miércoles, 6 de marzo, se ha reunido en Aranda de Duero la Comisión Mixta del Museo Sacro de San Juan, formada por el Ayuntamiento de la ciudad ribereña y el Arzobispado de Burgos. Durante la reunión se han tratado asuntos como el funcionamiento de Museo, su situación y posibles mejoras, así como la posibilidad de renovar el proyecto expositivo e incluir la posibilidad de organizar actividades que dinamicen las visitas al espacio.
Por parte del Ayuntamiento han participado en la reunión el alcalde de Aranda, Antonio Linaje; el concejal de Turismo, Juan Manuel Martín; y el técnico de Turismo, Alberto Bravo; mientras que por parte del Arzobispado han acudido el delegado de Patrimonio, Juan Álvarez Quevedo; el director del Museo Diocesano, Antonio García Ibeas; y el párroco de Santa María de Aranda, Francisco Javier Valdivieso.
Sobre la mesa ha quedado la renovación integral del proyecto expositivo del Museo, con iniciativas como la sustitución de los paneles de información de forma que generen una unidad de imagen e identidad con el Museo del Retablo, el lanzamiento de un nuevo folleto en papel a disposición de los visitantes, para que puedan consultarlo durante su visita -y que, por primera vez, estará disponible en dos idiomas (castellano e inglés)-, o la actualización de la página web que tiene el Museo actualmente, para generar también una unidad de imagen con la del Museo del Retablo y hacerla mucho más visual y atractiva al visitante.
Además, a todo ello se suma la intención de convertir el Museo Sacro de San Juan en un polo cultural de primera categoría, que pueda acoger eventos culturales y artísticos de primer orden como conferencias, conciertos o diálogos sin afectar a la exposición que se exhibe de forma permanente en el templo. En ese sentido, la renovación de los paneles, que actualmente son fijos, y su sustitución por unos móviles, que permitan liberar la nave central para la celebración de esta clase de actos, va a resultar fundamental.