A José María Cano (1959), el pasaje del libro del Éxodo en el que los israelitas aguardan cerrados en sus casas y rezando esperando que pase la plaga exterminadora en Egipto es una buena metáfora para estos días actuales, en los que el «estado de alarma» ha confinado a los españoles en sus respectivas casas. Según sus palabras, «se nos está pidiendo mucho que seamos prudentes, que nos pongamos mascarillas y nos lavemos las manos con frecuencia», recuerda, «pero pocos son los que nos invitan a rezar». «Hay que ser prudentes en la expansión del virus, pero para rezar no hay que ser prudentes», sostiene.
Por esa razón, el artista y compositor, famoso por sus éxitos con Mecano, ha reeditado un vídeo con una de sus composiciones, un Padre Nuestro que Monserrat Caballé interpretó delante de Benedicto XVI en su visita a España en 2006, con motivo del Encuentro Mundial de las Familias. En el vídeo también aparece el papa Francisco rezando esta oración en latín. Él mismo se ha encargado de escribir al Santo Padre explicándole su proyecto y cediéndole los derechos de autor para su difusión. «En apenas cinco minutos rezamos dos veces esta oración y, en estos días, es importante que podamos hacerlo todos en casa», indica desde su residencia en Londres.
Por eso, José María Cano se ha puesto en contacto con la diócesis de Burgos compartiendo este vídeo, con el deseo de que los burgaleses puedan difundirlo a través de las redes sociales. «Hay total libertad en la difusión. Lo único que deseo es que la gente pueda rezar con más intensidad durante estos días».
José María Cano se había comprometido a participar el próximo 27 de abril en una nueva edición de «Diálogos en la Catedral», en la que iba a reflexionar sobre la importancia de la belleza en el ser humano. El acto, a causa de la pandemia por Covid-19, se ha suspendido a la espera de poderse llevar a cabo en los próximos meses.
Sin duda, esta Semana Santa es atípica. Los templos sin feligreses y las calles sin procesiones ni otros actos de piedad marcan la tónica de estos días de Pasión, en los que España está sometida a un «estado de alarma» nunca antes visto. Con todo, aunque las puertas de las iglesias están cerradas al culto, sin embargo, las nuevas tecnologías posibilitan que numerosas personas se unan a las celebraciones que los sacerdotes siguen realizando durante estos días de confinamiento. También el arzobispo, don Fidel Herráez, ha abierto las puertas de su casa –al menos de forma virtual– a todos los burgaleses a través de las celebraciones que preside en el canal de YouTube de la diócesis de Burgos.
Aunque comenzó con las emisiones el pasado 19 de marzo, es hoy cuando ha presidido la primera de las celebraciones de esta Semana Santa con la eucaristía del Domingo de Ramos. En la breve reflexión que ha dirigido tras la lectura de la Pasión de San Mateo, el pastor de la diócesis ha asegurado que nuestra sociedad, «tan adelantada técnicamente», está «atemorizada y escondida», temerosa de «contagiarse y morir» por el influjo de «un virus, una molécula solo visible al microscopio». Una situación que influye también en el modo de celebrar la Semana de Pasión, y que puede ayudar a hacerlo de un modo «más auténtico y real, desde dentro».
El arzobispo ha tenido un recuerdo para esos cerca de 800 y 900 «hermanos nuestros» que agonizan y mueren cada día en los hospitales y les ha querido trasladar un mensaje de esperanza, igual que al resto de esta sociedad «que se muestra ahora tan frágil». Y es que estos días santos pueden ayudar a «celebrar y actualizar la presencia de Dios, que siendo el más grande y todopoderoso, siendo el amor sumo, se ha hecho uno de nosotros y ha asumido el dolor y la muerte para manifestarnos cuál es y dónde está la auténtica vida y felicidad humanas, aquí y más allá de aquí». Jesús ha asumido nuestra débil condición humana, apartada de él por el pecado, y enseñarnos el camino de la auténtica felicidad».
Otras celebraciones
El arzobispo también presidirá las principales celebraciones del Triduo Pascual a través del canal de YouTube de la diócesis y, en esta ocasión, a puerta cerrada desde la Catedral: el Jueves y Viernes Santo a las 17:00 horas; el Sábado Santo, vigilia pascual a las 22:00 horas; y el domingo de Pascua a las 19:00 horas.
Con el lema «Hay gente que trabajaría por 20 euros», Cáritas diocesana de Burgos ha lanzado una campaña especial de captación de socios y donantes con la que espera incrementar el número de colaboradores de la entidad, llegando a los 1.400 socios. En esta edición, los recursos se destinarán primordialmente al programa de Empleo, que atiende cada año en la provincia a más de 2.500 personas, y que, en palabras de su responsable, Silvia Escot, «ha demostrado su eficacia al lograr la inserción laboral de 741 personas en riesgo de exclusión». Facilitar el acceso al empleo es una de las claves del trabajo de Cáritas, ya que «es la principal demanda de las personas a las que atendemos. Cuando consiguen un empleo, pueden reconducir su situación. El empleo es uno de los ejes fundamentales para la integración social y el reconocimiento de una persona como miembro activo de la sociedad».
Con este fin, se han distribuido carteles y folletos animando a la ciudadanía a colaborar con Cáritas, que con su lema quiere subrayar que, desde una aportación de 20 euros mensuales, se puede contribuir a que una persona en riesgo de exclusión reciba formación y acompañamiento. Entre las actividades del programa de empleo, destaca la agencia de colocación, los itinerarios personalizados de inserción, los módulos de mejora de la empleabilidad o las iniciativas de la empresa de inserción EMBICO. Para Escot, «cada euro invertido en que las personas encuentren un empleo tiene una repercusión enorme, no solo para ellos, sino para toda la sociedad. Por eso Cáritas apuesta por la promoción personal y social y por el derecho al trabajo de las personas más desfavorecidas y excluidas del mercado laboral».
Colegios solidarios
Por otra parte, y también dentro de la campaña de Navidad, Cáritas ha lanzado otra iniciativa, con el nombre de «Vales solidarios». En este caso, se trata de que en los colegios de primaria de la capital las donaciones en especie puedan sustituirse por donaciones económicas, para adecuarlas más a las necesidades de las personas desfavorecidas. En concreto, se ofrece a los alumnos que puedan adquirir unos vales con la imagen de adornos navideños, y cuyo importe oscila entre 1 y 10 euros, en lugar de aportar alimentos o juguetes. Con esta propuesta, Cáritas busca que los más pequeños conozcan otras formas de colaborar con los necesitados. Para la coordinadora de Acción Social de la entidad, María Gutiérrez, «es un modo de mostrar que las personas no solo precisan de alimentos o ropa, sino que la exclusión abarca muchas otras facetas». En ediciones posteriores se cuenta con extender la iniciativa, bien acogida por los centros, al resto de colegios de la provincia.
El espacio religioso de la 2 de TVE, «El Día del Señor», ha ofrecido hoy desde Lerma la eucaristía dominical presidida por el arzobispo, don Fidel Herráez Vegas. El motivo de la retransmisión era la celebración, en la Villa Ducal, de la exposición «Angeli» de las Edades del Hombre, el «proyecto religioso–cultural por excelencia en la Iglesia en Castilla y León» -tal como lo ha definido el arzobispo en su homilía-. Una muestra en la «se ofrece la posibilidad de comprender en su sentido más auténtico» el rico patrimonio artístico de la región, este año teniendo como hilo argumental la presencia de los ángeles en la historia de la salvación.
Un equipo de TVE ha retransmitido en directo, para toda España, la celebración de la eucaristía desde el monasterio de San Blas, de las madres Dominicas, que han animado el canto litúrgico. Junto al arzobispo, han concelebrado el párroco de la localidad, Pedro Angulo, el delegado diocesano de Patrimonio, Juan Álvarez Quevedo, y el secretario de la fundación de las Edades del Hombre, Gonzalo Jiménez, y otros sacerdotes que ejercen o han ejercido el ministerio en la comarca del Arlanza.
Fe, esperanza y caridad
Durante su predicación, el pastor de la Iglesia en Burgos ha subrayado que la vida cristiana consiste en vivir las tres virtudes teologales -fe, esperanza y caridad- acompañadas de unos adjetivos que, lejos de «recortar» el significado del sustantivo, lo «concretan y dinamizan». Para don Fidel Herráez, la fe debe ser «viva», debe «sustentar la vida del seguidor de Jesucristo», sabedor de que él lo acompaña. Junto a la fe, una esperanza que debe ser «activa», es decir, «que nos implique a ir realizando el Reino de Dios a través del amor, hecho fraternidad, solidaridad, servicio, comunidad». Y, por último, la vida cristiana debe estar dinamizada por una «caridad concreta», esto es, «un amor de obras y de verdad; un amor que evangeliza, porque da a conocer a los demás que Dios es Amor».