Cáritas y el Ayuntamiento de Burgos han tomado la decisión de trasladar el albergue municipal para personas sin hogar a este espacio para atender a las nuevas necesidades creadas por el coronavirus.
Cáritas Burgos se afana estos días por dar respuesta a este colectivo, reforzando propuestas de ocio e implementando su pedagogía de la higiene y el aislamiento.
Cáritas diocesana y Pastoral Penitenciaria acompañaron el año pasado a 201 personas privadas de libertad, más de la mitad de los internos en el Centro Penitenciario de Burgos.
Solicitan también el derecho de las mujeres «a ser visibles en la estructura eclesial, a compartir espacios de formación y acción por la igualdad recibida en el bautismo».
Según el VIII Informe FOESSA, la falta de acceso a vivienda y trabajo dignos y problemas relacionados con la salud hacen que la pobreza se cronifique cada vez más entre los habitantes de la Región.