El arzobispo, don Mario Iceta, ha presidido la eucaristía, en la que ha recordado que «María es ejemplo de lo que esperamos»: «En Dios caben las almas y los cuerpos», ha dicho en su homilía.
La masificación y su presentación como un destino turístico ha «desvirtuado» la esencia del Camino, tanto que algunos albergues de inspiración cristiana abogan recuperar las raíces de esta ruta.
Junto a la suya, otras causas de beatificación impulsadas en Roma en los últimos años y que han sido donadas a la archidiócesis de Burgos por el historiador valenciano Vicente Cárcel Ortí.
El dinero aportado por los peregrinos que han acudido a la Catedral durante el Año Jubilar se destinará a proyectos misioneros en América Latina, África y Oceanía.
Organizado por el secretariado de Peregrinaciones y Turismo, el viaje, de ida y vuelta a Tarazona en el mismo día en autobús, tiene un precio de 40 euros con comida incluida.