Durante tres semanas, los religiosos han participado en el monasterio burgalés en el llamado curso PREM, de formación filosófica y teológica, que realizan a lo largo del noviciado.
Por tercer año consecutivo, la abadía benedictina pone en marcha este retiro de discernimiento con el que se pretende orientar vocacionalmente a quienes se sientan llamados.
El pasado viernes, don Fidel Herráez presidió la fiesta del patrono de las religiosas y compartió con las religiosas la comida y una distendida tertulia.
La plataforma salesiana celebrará la próxima semana la XXIV edición de estas jornadas, sobre «Educar en la interioridad», dirigidas a padres, profesores y otros agentes de educación integral.
Los religiosos constataron que el envejecimiento de las comunidades es uno de sus mayores retos y pidieron más presencia de la vida consagrada en los planes pastorales diocesanos.