Las bandas calientan motores para la Semana Santa

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Después de dos años en vacío, sin procesiones ni redobles de tambores o los desgarradores quejidos de las cornetas inundando las calles a causa de la pandemia, había ganas. Así al menos lo expresó el numeroso público que se concitó en la tarde de ayer en torno a las iglesias de San Lorenzo el Real y de San Gil Abad, que ante la fusión de ambas parroquias en una unidad de atención pastoral en el centro de la ciudad, convocaron un concierto con las bandas de las cofradías de sus respectivas parroquias.

 

La banda de cornetas y tambores de la Coronación de Espinas y Cristo Rey y la banda de cornetas y tambores de la Sangre del Cristo de Burgos y su banda infantil participaron en un concierto al que titularon «Sones Cofrades». La jornada comenzó en la iglesia de San Lorenzo el Real, donde las tres bandas interpretaron varias piezas musicales e, incluso, dos piezas conjuntas entre las agrupaciones de adultos y que obligó a ambas entidades a realizar varios ensayos las semanas previas. Un pasacalles por el centro histórico de la ciudad condujo después a las bandas hasta la iglesia de San Gil, donde se repitió un segundo concierto.

 

Según destacan los organizadores, fue una velada «emocionante», donde se palparon «las ganas por volver a la normalidad» también en las tradiciones de la Semana Santa burgalesa.

 

Las cofradías y hermandades que integran la Junta de la Semana Santa de Burgos trabajan ya en las procesiones y actos de piedad en la próxima Semana de Pasión. Entre las novedades programadas para este año figuran un nuevo itinerario en las procesiones de la Borriquilla y del Santo Entierro, esta última con salida de todas las cofradías y sus pasos desde la Catedral, y una procesión de la Luz la noche del Sábado Santo por el barrio de Vega. Televisión Española, además, retransmitirá en directo para toda España las procesiones del Encuentro y la general del Viernes Santo.

Futuros sacerdotes, jóvenes que responden al sueño de Dios

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Aunque ingresaron en el Seminario hace ya algunos años, no ha sido hasta hoy cuando la Iglesia los ha reconocido como candidatos a recibir la ordenación como diáconos y sacerdotes. Con el rito de admisión, celebrado esta tarde en una abarrotada capilla en el Seminario de San José, el arzobispo, don Mario Iceta, ha admitido a las sagradas órdenes a los seminaristas Abner MuñozJesús Daniel RieraEgide Ndayikengurukiye, Nepomuscène Ndihokubwayo, Ismael SáezAlejandro Sánchez, quienes por su parte se comprometen a proseguir con su formación académica y pastoral.

 

Estos seis jóvenes, pertenecientes a los Seminarios burgaleses Redemptoris Mater y San José y al seminario diocesano de Gitega (en Burundi) responden así a los planes de Dios: «Hoy celebramos vuestra respuesta de fe» –ha dicho el arzobispo en su homilía–. «Le habéis percibido en los sueños de vuestra vida y habéis descubierto que os llama a pesar de los temores y vuestra pequeñez». «No os preocupéis, el amor vence el temor» y «él os va a hacer dignos por su gracia; él es quien os sostiene en vuestra respuesta de fe».

 

El rito de admisión se ha celebrado como uno de los puntos centrales del Día del Seminario en torno a la fiesta de San José. De hecho, la figura del santo ha servido al arzobispo para señalar algunas de las cualidades que estos jóvenes deberán reflejar en un futuro cada vez más cercano, cuando ya sean sacerdotes. Como san José, «tendréis que ser justos y santos y esposaros, como él hizo con María, con la Iglesia», pues –ha indicado– «no somos solterones, tenemos que vivir siempre volcados hacia nuestra esposa la Iglesia». También les ha invitado a ser «servidores fieles y prudentes» y desgastarse en el servicio a los demás, pues «amar es servir».

 

Día del Seminario

 

El día del Seminario se celebra este fin de semana con el lema «Sacerdotes al servicio de una Iglesia en camino» y se completará, además, con la habitual colecta en las parroquias de toda la archidiócesis mañana domingo.

 

Este curso, en el Seminario Mayor de San José se forman ocho seminaristas, (uno es ya diácono y otro cursa el año «propedéutico»). Junto a ellos, viven dos seminaristas de La Rioja, tres de Osma-Soria y dos de Burundi. En el Seminario Menor participa una quincena de chicos en el Preseminario, además de cuatro seminaristas internos. Por su parte, el Seminario Misionero Redemptoris Mater cuenta con otros diez alumnos procedentes del Camino Neocatecumenal.

Refugiados ucranianos rezan ante Santa María la Mayor

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Miguel María Ruiz de Zárate es el párroco de San José María Rubio, una parroquia de reciente creación en el mardileño barrio de El Cañaveral y que, a falta aún de un templo propio, celebra sus eucaristías en los bajos de un moderno edificio. Allí lidera una joven comunidad comprometida en la evangelización del distrito de Vicálvaro y en la que no falta el compromiso cristiano en favor de los más necesitados. De hecho, tras la invasión de Ucrania por parte de las tropas rusas, surgió una iniciativa entre sus feligreses: viajar hasta la frontera polaca para traer a España algunos refugiados ucranianos que huyen de la guerra y acogerlos en sus propias casas.

 

De esta manera, una decena de vehículos ha traído recientemente a varias personas y ahora una nueva expedición de cuatro furgonetas y tres coches liderada por el propio sacerdote espera llegar a Madrid esta misma tarde después de recorrer 3.000 kilómetros. En total, han viajado cuarenta personas entre chóferes y refugiados, mujeres y niños en su mayoría, a excepción de varios jóvenes menores de edad y algunos hombres con alguna discapacidad.

 

Todos ellos fueron recogidos en un antiguo centro comercial en la frontera polaca, donde tras la debida identificación por parte de las autoridades, los refugiados se distribuyen entre las personas e instituciones que les ofrecen asilo. Tras pasar la última noche en Burdeos (Francia), de camino a Boadilla han recalado esta mañana en el Seminario de San José, donde se les ha brindado acogida y proporcionado comida. Además, acompañados del delegado diocesano de Patrimonio, Juan Álvarez Quevedo, han realizado una breve visita a la Catedral para rezar ante Santa María la Mayor y el Santo Cristo de Burgos.

 

«No es tiempo para hacer turismo», relata Javier Valdivieso, el rector del Seminario y quien también los ha acompañado durante su breve parada en Burgos. «Las lágrimas que durante la sobremesa afloran en los ojos de las mujeres, que entretienen como pueden a sus hijos, revelan que se trata tan solo de una etapa más en busca de una vida nueva, aún incierta, y en la que han dejado atrás muchos afectos y personas».

Una nueva imagen de marca engloba a todas las instituciones del Círculo Católico

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Finales del siglo XIX. Los conflictos de la floreciente clase obrera llegaron a oídos de la misma jerarquía católica, quien comenzó a poner en marcha diferentes iniciativas para acompañar a los trabajadores y sus familias en sus dificultades. La encíclica Rerum Novarum del papa León XIII supuso un antes y un después en el compromiso social de la Iglesia con el mundo obrero. Fue así como en 1883, 794 personas se aunaron en Burgos en un proyecto común al que denominaron Círculo Católico de Obreros. Contaron para ello con el respaldo del reverendo Ángel Sedano, beneficiado de la Catedral, y de modestos industriales de la ciudad, que conformaron la primera junta directiva de la entidad.

 

Aquella asociación pública de fieles, respaldada por la jerarquía católica y en la que los arzobispos de Burgos son «presidentes honorarios», se debilitó hasta su refundación en 1902 de manos de Petronila Casado y el jesuita José María Salaverri. Desde entonces, han sido numerosos los proyectos emprendidos en pro de sus socios y la entera sociedad burgalesa. Entre ellos destacan la puesta en marcha de la «Schola Cantorum», la Caja de Ahorros y Monte de Piedad, su constructora benéfica (con un parque social actual de más de 900 viviendas y nuevos proyectos en desarrollo), la orquesta de cámara Santa Cecilia, la cofradía de la Santa Columna, el club deportivo Juventud, el grupo de danzas Tierras del Cid, el colegio del Círculo, un sindicato obrero o la Fundación hoy llamada Círculo Burgos. Todo ello sin olvidar numerosas acciones formativas y culturales que planifican a lo largo del año en numerosos espacios y diversas ocasiones.

 

Una ingente arquitectura social reflejo de «una asociación cristiana al servicio de la Iglesia y de Burgos», como ha subrayado el vicepresidente del Círculo Católico, Vicente Ruiz de Mencía, y que en pleno siglo XXI desea «reafirmar y renovar» los objetivos que la vieron nacer hace casi siglo y medio. «Estamos trabajando en una puesta al día, con una revisión profunda que mantiene las más puras esencias fundacionales en sus estatutos, con una reorganización interna y una proyección exterior renovada y actualizada de acuerdo con la Doctrina Social de la Iglesia», ha subrayado.

 

Imagen moderna

 

De este modo, las instituciones del Círculo Católico han sido agrupadas bajo una nueva imagen corporativa. «ElCírculo» se abre de este modo a la sociedad, a fin de que «identifique claramente» las organizaciones de una marca común a la que la población burgalesa «no lograba identificar» tras más de 140 años de historia, como ha indicado Emilio de Domingo, presidente de la Fundación Círculo.

 

Un nuevo logotipo, marcas y submarcas, una tipografía uniforme y colores corporativos servirán para englobar «en un paraguas común» «a un cuerpo con muchos miembros, cada uno con sus funciones y sus fines», ha indicado De Domingo. Además, se ha habilitado una nueva página web y se cuenta con una sintonía de marca creada por Diego Galaz. La estrategia de márketing ha sido puesta en marcha por la empresa burgalesa Agencia O2.

El Seminario mexicano de Monterrey queda afiliado a la Facultad de Teología de Burgos

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El arzobispo de Burgos, mons. Mario Iceta Gavicagogeascoa, y el arzobispo de Monterrey, en México, mons. Rogelio Cabrera López, han celebrado esta mañana en la Casa de la Iglesia la aprobación de la afiliación entre el Seminario de Monterrey y la Facultad de Teología de Burgos. El hermanamiento ha sido ratificado por la Congregación para la Educación Católica de la Santa Sede, sentando de este modo las bases para futuras colaboraciones entre las dos sedes teológicas y como un primer paso para erigir en el futuro una Facultad de Teología propia en la archidiócesis de Monterrey que dé cobertura a todo el norte de México y complemente a la única existente en la actualidad en el país.

 

El proceso de afiliación entre ambas instituciones comenzó en 2018. La Facultad de Teología de Burgos nombró una comisión de profesores que se desplazó hasta México para verificar el informe de afiliación presentado por el Seminario regiomontano, manteniendo entrevistas con autoridades académicas y profesores y visitando aulas, instalaciones y la biblioteca.

 

Tras la visita, la Facultad de Teología aprobó la solicitud de afiliación en abril de 2019, requiriendo realizar algunas mejoras en la actividad docente en el Seminario mexicano, donde en la actualidad se forman 216 seminaristas. Aceptadas las sugerencias propuestas, comenzó un proceso de adaptación a las condiciones presentadas, que se ha prolongado en el tiempo a causa de la pandemia. Finalmente, el gran canciller, mons. Mario Iceta, y el Consejo de la Facultad de Teología del Norte de España en su sede de Burgos, reunido en sesión ordinaria el 26 de abril del año 2021, decidió por unanimidad ratificar la aprobación de afiliación del seminario de Monterrey a la Facultad de Teología, tras constatar que las condiciones propuestas habían sido respondidas y que se cumplían los requisitos señalados en la nueva Instrucción de la Congregación para la Educación Católica sobre la Afiliación de Institutos de Estudios Superiores.

 

De esta forma, la archidiócesis de Monterrey cuenta desde ahora con un nuevo centro académico denominado «Escuela de Teología Papa Francisco», y tras este primer paso de afiliación, espera más adelante poder convertirse en Centro Teológico agregado, con el futuro deseo de llegar a ser también Facultad de Teología.

 

Para la Facultad de Teología de Burgos, este acuerdo se suma a otros ya existentes con Valladolid, Tenerife o Gran Canaria, aunque es es el primero de carácter internacional. Para el centro académico, supone un acuerdo significativo, ya que se tiende un puente sobre el Atlántico que aportará novedades a la reflexión teológica y a las colaboraciones internacionales, como es el caso de futuros doctorandos en la sede burgalesa.

 

El encuentro entre ambos arzobispos ha estado arropado esta mañana por miembros del Consejo de la Facultad de Teología, el obispo auxiliar de Monterrey, mons. Armando Pérez Talamantes, el rector del Seminario, Carlos Alberto Santos, y el director de la «Escuela de Teología del Papa Francisco», Vicente Díaz Aldaco.