El miércoles 8 de diciembre, festividad de la Inmaculada Concepción, regresaba a Burgos la peregrinación a Roma y Asís, que ha organizado el Secretariado diocesano de peregrinaciones.
A lo largo de cuatro días, el grupo, compuesto por 44 personas, ha visitado las cuatro basílicas mayores de Roma, los Museos Vaticanos, las catacumbas de San Calixto, los restos de la Roma imperial, así como las plazas y fuentes de la Roma barroca y otros interesantes lugares de la Ciudad Eterna. La última jornada la pasaron en Asís, recorriendo los lugares de san Francisco y santa Clara.
Este viaje ha supuesto la reanudación de la actividad por parte de este departamento tras el largo periodo de restricciones a causa de la pandemia de coronavirus.
El Secretariado de peregrinaciones tiene previstos próximamente viajes a Egipto, a Italia (comenzando en Bolonia, con motivo del octavo centenario de santo Domingo de Guzmán), Medjugorje (con itinerario por Croacia, Montenegro y Bosnia y Herzegovina), Polonia y Tierra Santa.
«¿Es posible esperar hoy?» es el lema que ha marcado esta mañana el retiro espiritual con el que la Confederación de Religiosos (Confer) en Burgos ha celebrado el Adviento. Ha sido el arzobispo, don Mario Iceta, quien ha dirigido el encuentro, que se ha desarrollado en la capilla de Santa Tecla de la Catedral con la celebración de la eucaristía y una plática de piedad.
El arzobispo ha trasladado a los religiosos la impronta que la vida consagrada ha dejado en su vida, ya que se educó en colegios de Mercedarias y Capuchinos, así como la relación que ha tenido con religiosos y religiosas en su ministerio presbiteral y episcopal. «Me siento deudor de la vida consagrada y muy contento de unirme a todos los religiosos y religiosas presentes hoy aquí», ha trasladado.
El arzobispo ha señalado a los consagrados algunas de las situaciones actuales que dificultan que la esperanza pueda ser «una realidad viva» en ellos, aunque ha recordado la promesa de la presencia del Reino de Dios, que «no es algo etéreo ni puramente humano; el Reino de Dios es una persona, es Jesús y los que son de él», ha subrayado.
Tomando como hilo argumental algunos textos y personajes bíblicos ha invitado a los religiosos a reafirmar su esperanza. «El Señor siempre nos invita a no compararnos con lo que en otro tiempo pudimos tener y acoger su presencia que viene ahora con amor y acoge nuestra realidad». Por ello, ha concluido su alocución invitando a los consagrados a «hacer todo con gozo» y «esperar al Señor con realidad vigilante».
Es un retiro mixto de jóvenes y para jóvenes, se desarrolla durante un fin de semana y en él se ofrece un tiempo para la reflexión personal y el encuentro con Dios. ‘Effetá’ se ha convertido en una herramienta de nueva evangelización y, en su camino de extensión por el país, llegó a Burgos el pasado fin de semana con la bendición del propio arzobispo, don Mario Iceta, quien presidió la eucaristía de clausura de esta singular propuesta, que se desarrolló en el albergue Marista de Miraflores y en la que participó una veintena de jóvenes de la mano de la parroquia de San Lorenzo el Real.
A lo largo del fin de semana, los jóvenes conocen los testimonios de otros jóvenes que se han topado con Dios y cuentan cómo les ha cambiado la vida. Además, siempre hay un sacerdote a disposición de sus necesidades, así como un grupo de adultos que, aunque no interviene de forma directa en el desarrollo del retiro, sí tiene un papel de referencia para los jóvenes que asisten a estos encuentros de oración. Se trata de un retiro vivencial y testimonial. A través de diferentes dinámicas, se logra que los jóvenes se encuentren con Dios y, en muchas ocasiones, se logran auténticas conversiones. De hecho, son muchos los que califican a ‘Effetá’ y ‘Emaús’ (su homólogo para adultos) como «retiros de impacto». Se trata, en definitiva, de un proceso personal que han de descubrir los jóvenes que en él participan, ya que es difícil encontrar información explícita sobre lo que ocurre en estos retiros en internet o redes sociales.
Para Raúl Martínez, coordinador de los retiros ‘Effetá’ en Burgos, la experiencia del último fin de semana ha supuesto un revulsivo para los jóvenes que han participado. Él asistió a uno de estos retiros en 2019 en Bilbao y descubrió que tras extenderse a otras zonas del norte de la península, como San Sebastián, Santander o Valladolid, también había que llevarlo a cabo en Burgos. «La gente ha salido muy contenta. Ha dado muchos frutos. Es una experiencia que hay que vivir», revela mientras reitera que poco más se puede decir: «Es una experiencia que hay que vivir».
Ante el respaldo de la primera edición, se espera poder repetir un retiro ‘Effetá’ de nuevo en Burgos durante la próxima primavera.
El arzobispo de Burgos, don Mario Iceta, visitó ayer las instalaciones del Colegio Oficial de Médicos de Burgos, respondiendo así a la invitación que su presidente, Joaquín Fernández de Valderrama, le trasladó para conocer la que «también es su casa». El pastor de la archidiócesis pudo conocer las instalaciones y el trabajo que se realiza en institución de la mano de su junta directiva, que le animó a participar en alguna sesión formativa o encuentro como facultativo médico que es.
Además de esta visita institucional, la agenda del arzobispo ha contado, además, con numerosos actos en los últimos días, entre los que cabe destacar, además de las habituales visitas protocolarias en la Casa de la Iglesia, la ordenación de dos diáconos, la celebración de confirmaciones en Briviesca y el Hermano San Rafael de Burgos, la participación en la presentación de los dos últimos libros del sacerdote Donato Miguel Gómez Arce, o la inauguración del nuevo aula de pastoral familiar en la Facultad de Teología. Además, el domingo presidió la eucaristía del clausura del primer retiro Effetá para jóvenes celebrado en la archidiócesis burgalesa.
La Catedral acogerá este sábado la primera edición de la NAO, «Noche de Arte y Oración», un evento que conjugará distintas expresiones artísticas en clave de oración y comunión. Esta iniciativa nació hace más de veinte años en Barcelona y se ha extendido en otras ciudades del país, hasta que recalará en la Catedral este fin de semana con motivo de su VIII Centenario y de la mano de varios laicos que se han encargado de preparar y coordinar las diferentes actuaciones. «La Catedral es la casa común, la casa de todos. Un templo muy bonito pero que es reflejo de 800 años de ilusiones, de fe compartida, y eso es lo que queremos celebrar en Burgos», señala Jesús Segura, el codirector del evento.
Desde las 21:00 horas del sábado hasta pasadas las 03:30 del domingo, por los dos escenarios que se instalarán en la capilla de Santa Tecla desfilarán más de 40 grupos con diferentes actuaciones que combinarán disciplinas tan variadas como pintura, teatro, música, danza, creaciones audiovisuales o testimonios. Entre los asistentes figuran coros parroquiales e incluso artistas cristianos de reconocido prestigio, como Grilex, Chito Morales –quien conducirá la velada–, Moisés Mato o el grupo juvenil dirigido por Faustino Díez. Se contará también con la participación de grupos de parroquias, familias, órdenes religiosas, seminaristas, colectivos en exclusión y asociaciones de Burgos capital y provincia.
En palabras de María Amor Barros, codirectora de la NAO, se trata de un evento «inclusivo y expansivo», pues contará con personas de todas las edades y de toda la provincia, consiguiendo así «que la Catedral sea una casa abierta no solo para la ciudad sino para toda la archidiócesis». Para favorecer el ambiente de oración, en la misma capilla de Santa Tecla se habilitará una zona con moquetas y estará abierta de forma ininterrumpida la capilla del Santo Cristo.
«Es un evento novedoso en Burgos que pretende unir oración y arte» y que nace «con vocación de continuidad» y el deseo de que pueda repetirse en el futuro en otros emplazamientos de la archidiócesis. El acto contará con todas las medidas sanitarias en vigor y espera acoger a más de 2.000 personas en el transcurso de toda la noche.