Las parroquia de San Juan de Ortega de Burgos capital, los grupos de catequesis de la parroquia de San Josemaria, la parroquia de San Pablo de la Cruz de Madrid y las aulas de formación de adultos del Círculo Católico han sido los últimos grupos de peregrinos en ser acogidos en la Catedral con motivo del Año Jubilar.
Acogidos en la puerta Santa y tras hacer las etapas del itinerario jubilar, los feligreses del barrio de San Cristóbal llegaron desde su parroquia con una flor en sus manos que ofrecieron a Santa María la Mayor. Dentro de la Catedral vieron los grandes cuadros del siglo XIII referidos al titular de la parroquia y a quien da nombre al barrio donde se asienta. Acompañados de su párroco, celebraron con el Cabildo la misa del peregrino y el rezo de las Vísperas.
Por su parte, las aulas de adultos del Círculo Católico realizaron el itinerario jubilar caminado al son de la dulzaina, que sonó por las plazas aledañas a la Catedral y en el interior de la Seo al terminar el canto de la Salve.
Los niños de catequesis de San Josemaria también visitaron en templo. Tras ser acogidos en la entrada hicieron una pequeña oración en la capilla del Santo Cristo. Descubrieron que ellos han de ser las piedras vivas de su parroquia.
Por otra parte, desde Madrid llegaban con su párroco un numeroso grupo de feligreses de la parroquia de San Pablo de la Cruz, que celebraron la eucaristía en la capilla de Santa Tecla para vivir, dentro de su visita a Burgos, este jubileo especial.
Casi un centenar de personas, entre agentes de pastoral y participantes en grupos de Asamblea, se dieron cita el pasado sábado en la parroquia de Santo Domingo de Guzmán para conocer y situarse ante el Sínodo de los obispos sobre «Comunión, participación y misión», fortalecer la espiritualidad sinodal y cuidar la comunión arciprestal.
La jornada contó con un momento formativo a cargo del profesor de la Facultad de Teología Roberto Calvo, quien invitó a los presentes a descubrir la riqueza de «caminar juntos en parroquias y arciprestazgo». «La sinodalidad no es una moda, sino el camino que el Papa quiere para la Iglesia», señaló, indicando que lo importante no son las conclusiones a las que se llegue, sino la propia experiencia de caminar juntos. «Es necesario desechar la idea de una Iglesia cerrada y estática para entender que la Iglesia somos todos y que cada uno está llamado a edificarla».
Tras la ponencia llegó el turno del trabajo en grupos, en los que se reflexionó sobre las experiencias que permiten «caminar juntos» en parroquias, arciprestazgos y otros organismos eclesiales y los pasos a seguir para avanzar en la apuesta sinodal.
Además, la comisión arciprestal para la Promoción del Laicado presentó los resultados de una encuesta realizada entorno al bautismo y la experiencia de la llamada. Mientras se constata el deseo de muchos cristianos de participar y ser protagonistas en la vida eclesial, esta comisión también destaca el envejecimiento progresivo de los cristianos, la dificultad de trabajo conjunto entre parroquias, la falta de procesos de formación y el ambiente social y cultural que dificulta la evangelización.
La jornada concluyó con un espacio de oración y un gesto simbólico, en el que representantes de cada parroquia encendieron una vela del cirio pascual y la repartieron entre los asistentes como signo de comunión.
El clero diocesano cuenta desde hoy con dos nuevos miembros, Stefano Malerba y José Ángel Zamorano, que han sido ordenados diáconos esta mañana con la imposición de manos del arzobispo, don Mario Iceta, en la iglesia parroquial de San José Obrero y ante la presencia de familiares, amigos y un nutrido grupo de sacerdotes. Los nuevos diáconos han recibido también el libro de los evangelios y han sido revestidos con sus vestiduras propias: la estola cruzada sobre el pecho y la dalmática, momentos antes de servir al altar, tal como indica su ministerio, con el que también podrán administrar el bautismo, presidir los matrimonios y las exequias y ejercer acciones encaminadas al servicio y cuidado de los más pobres y necesitados.
«Tendréis que ayudar en Cáritas, a la gente que no llega a fin de mes, a los enfermos, claro que sí. Pero el ministerio de la caridad no consiste en dar cosas, consiste en darse a sí mismo, como hizo Jesús, el servidor absoluto», ha recordado a los dos jóvenes, pertenecientes a los seminarios de San José y Redemptoris Mater. «Ofreceréis el cuerpo santo y el cáliz que vivifica y lo tenéis que hacer en actitud de servicio, siendo servidores de todos, incluso de vuestros enemigos. Ofreceros sin descanso a quienes no pueden pagaros, entregad vuestra vida a ejemplo del Buen Pastor», les ha exhortado.
Según ha recordado el pastor de la archidiócesis, el ministerio del diácono consiste también en «guiar en la fe a través del testimonio personal», «ayudar a los demás a entender el misterio de Cristo y de la propia vida» y llevar «la Palabra de la salvación a las personas desamparadas y que piensan que no tienen acceso al Cielo».
«El Señor no elige a los perfectos para realizar su obra, sino lo débil y pequeño». «Él cuenta con nuestras debilidades y limitaciones», ha recordado, subrayando que «es el Espíritu quien nos levanta y nos pone en camino y nos da la fuerza y nos acompaña en nuestro recorrido, llenándonos de confianza».
El viceconsejero de Cultura, Raúl Fernández Sobrino, presentó ayer junto al delegado diocesano de Patrimonio, Juan Álvarez Quevedo y al alcalde de Sasamón, Luis Fernando Sadornil, las obras de restauración de las cubiertas y bóvedas del crucero de la iglesia de Santa María la Real. También estuvieron presentes el arquitecto encargado de la obra, Jorge Silva, y el párroco de la localidad, Rafael Casado.
El claustro ya fue objeto de una extensiva restauración por parte de la Consejería de Cultura y en la zona del crucero se han llevado a cabo numerosas reparaciones, presentándose como un cuerpo casi independiente en el conjunto monumental y de grandes dimensiones. Buena parte de sus problemas se han derivado, históricamente, de sus defectuosas uniones constructivas con el volumen de la torre.
La intervención
El objetivo de la intervención ha sido devolver al crucero del edificio la estanqueidad de sus cubiertas y la integridad material de sus elementos constructivos, así como la seguridad estructural de sus armaduras de madera, sin sustituir éstas. Las obras acometidas han consistido en el desmontaje de los tejados del crucero; sustitución de las partes del entablado de soporte que se hallaban en mal estado, y reparaciones y refuerzos locales de la armadura de madera del crucero; reposición de la cubierta, incluyendo la implantación de impermeabilización, línea de vida y demás elementos accesorios; protección de vanos del bajo cubierta; limpieza de fábricas interiores del bajo cubierta; rejuntado del interior del bajo cubierta y reparaciones locales en el trasdós de las bóvedas del crucero, así como la reintegración de impostas arruinadas en la base de la torre y en la fachada del ábside sur.
El viceconsejero resaltó ayer que esta intervención, que ha supuesto una inversión de casi 260.000 euros, ejemplifica las líneas de actuación de la Consejería de Cultura y Turismo, promoviendo un modelo de gestión sostenible del patrimonio cultural que plantea la consideración de los bienes del patrimonio cultural como recurso para el desarrollo territorial y social, y la actuación en la gestión y restauración como acciones al servicio de las personas.
La Iglesia de Sasamón, sin embargo, sigue teniendo necesidades, pues toda la zona de la nave, donde se ubica el centro de interpretación es de uralita y teja, de difícil reparación. Además, varios tejados de dependencias pequeñas, como la sacristía, están muy deteriorados. Con todo, el párroco espera poder acometer progresivas reformas que devuelvan esplendor al templo, uno de los más grandes de la archidiócesis.
Un total de 20 ponencias y más de 300 comunicaciones darán cuerpo al congreso internacional sobre Catedrales que se celebrará en el Forum Evolución del 13 al 17 de junio de 2022 en el marco del VIII Centenario del templo burgalés y al que se espera acudan más de mil expertos venidos de todo el mundo. La propuesta congresual está organizada por el Cabildo Catedralicio, la Universidad de Burgos y la Facultad de Teología de Burgos y cuenta con el respaldo de la Fundación VIII Centenario de la Catedral como una de las iniciativas culturales «más importantes desarrolladas hasta la fecha» y que permitirán prolongar la efeméride más allá del tiempo, como se ha destacado esta mañana en rueda de prensa.
Según ha detallado René Jesús Payo, uno de los presidentes científicos del congreso, el evento pretende analizar el significado de las catedrales en la cultura occidental desde la Edad Media hasta la actualidad. Para ello contará con seis mesas temáticas organizadas en ponencias-marco que abordarán asuntos como los orígenes de las catedrales, la edad de oro de las mismas, las catedrales fuera de Europa, el influjo protestante en la reforma y creación de nuevos templos, las catedrales en los últimos siglos y algunos de los patrimonios que albergan, como sus fondos documentales y litúrgicos y otras cuestiones relacionadas con la gestión y la restauración, así como la simbiosis entre culto y cultura y turismo. «Queremos de esta manera que el VIII Centenario se prolongue más allá del tiempo con nuevas aportaciones científicas que expliquen qué suponen las catedrales para el desarrollo social y cultural de Europa», ha insistido el catedrático de Historia del Arte.
El evento pretende convertirse así en un «gran balcón» con el que Burgos desea asomarse al mundo y situar a la ciudad en el epicentro de las catedrales de Europa, tal como ha indicado José Luis Barriocanal, decano de la Facultad de Teología y también presidente científico del congreso. Para ello se ha invitado a participara a alumnos de la Universidad de Burgos y la Facultad de Teología, así como a universidades y centros académicos de todo el mundo. También se ha abierto un plazo para presentar comunicaciones hasta el 17 de enero de 2022 y se ha habilitado una página web con toda la información de este congreso internacional.
Como ya acordó, el cardenal Gianfranco Ravasi, presidente del Pontificio Consejo para la Cultura, abrirá el congreso con una ponencia sobre «las catedrales como foco de cultura ayer y hoy», mientras que el arquitecto suizo Mario Botta clausurará las jornadas disertando sobre «las catedrales como espacios sagrados ayer y hoy». Las distintas mesas de trabajo estarán presididas por Santiago del Cura (Facultad de Teología del Norte de España), Isidro Bango (Universidad Autónoma de Madrid), María Victoria Herráez (Universidad de León), Gloria Espinosa (Universidad de Almería), Matías Vicario (Cabildo Metropolitano de Burgos) y María José Zaparaín (Universidad de Burgos).