Las parroquias de San Antonio y El Pilar peregrinan a la Catedral

por redaccion,

<
>

 

El pasado domingo, día 7 de noviembre, Día de  la Iglesia Diocesana, celebraron el Jubileo de la Catedral las parroquias de Nuestra Señora de El Pilar y San Antonio Abad. A primera hora de la mañana, tras la bendición de las pañoletas jubilares, los grupos de peregrinos partieron del barrio de El Pilar y del barrio de Huelgas.

 

Ambos grupos se encontraron a media mañana en el arco de Santa María. Los 350 peregrinos se acercaron a la Puerta Santa para ser recibidos por el canónigo José Javier Rodríguez, quien les dio la bienvenida y les explicó el sentido y los ritos del Año Santo.

 

Ambas comunidades parroquiales celebraron después juntas la eucaristía, presidida por su párroco y también vicario general, Carlos Izquierdo Yusta, y concelebrada por el vicario parroquial, Raúl Abajo, y varios canónigos. Tras la celebración, se realizó una visita guiada a la catedral.

Fieles de Miranda de Ebro y Benidorm, últimos grupos en celebrar el Jubileo

por redaccion,

<
>

 

Alumnos de tercero y cuarto de primaria del colegio Virgen de la Rosa han participado recientemente en la peregrinación jubilar hasta la Catedral. Con una explicación en cave catequética descubrieron detalles que pasan desapercibidos de la fachada principal y del interior de la Seo. Tras el paso por la puerta Santa se dirigieron hasta la capilla del Santo Cristo para rezar ante la venerada imagen.

 

Miranda de Ebro y Benidorm

 

La parroquia del Buen Pastor de Miranda de Ebro junto con la parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles de la barriada de los Ángeles de la misma localidad y parroquia de Santa Ana de Bayas también han acudido días atrás hasta el primer templo de la archidiócesis para realizar el itinerario jubilar y celebrar la eucaristía.

 

La jornada comenzó con la visita a la exposición Lux. Al entrar a la Catedral por la Puerta Santa realizaron los ritos acostumbrados depositando tierra de la ciudad del Ebro en el contenedor habilitado para ello. Acompañados por sus sacerdotes visitaron el templo en su interior en clave catequética.

 

Por su parte, la parroquia del Apóstol Santiago de Benidorm realizaba con su párroco una parada en su peregrinación anual por el Camino de Santiago para realizar el itinerario jubilar y participar en este Año Santo de la gracia especial de la indulgencia plenaria.

El clero diocesano reza por sus hermanos difuntos del presbiterio

por redaccion,

<
>

 

El Instituto Nacional de Estadística revela que el año pasado en Burgos se registraron 4.841 fallecimientos, un 25% más que el año precedente (3.870). Las cifras indican que la crisis sanitaria generada por la covid-19 se ha cebado en la provincia, aumentando considerablemente el número de finados respecto a otras épocas. También el clero diocesano ha registrado un importante número de decesos en el último año, hasta sumar los diecisiete. Algunos de ellos han sido víctimas de la pandemia, aunque no todos. En sufragio por todos ellos, y por los demás obispos y sacerdotes fallecidos en años precedentes, el clero diocesano ha celebrado hoy –como es tradición al llegar el mes de noviembre– una eucaristía en la Catedral presidida por el arzobispo, don Mario Iceta.

 

Los sacerdotes difuntos forman parte, en palabras del pastor diocesano, «de la corriente mística que mueve el mundo». Así, aunque no aparezcan en los libros de historia ni abran los titulares de los telediarios, «vivifican el mundo». «Ellos han fecundado esta tierra, que ha dado tantos frutos en santidad». Para el arzobispo, la vida de los sacerdotes cobra sentido cuando unen su voz con la de Cristo en la consagración del pan y el vino y se entregan ellos mismos, «con su cuerpo y con su sangre, en favor del pueblo que se les ha encomendado».

 

En la misa se ha tenido un especial recuerdo a los diecisiete sacerdotes fallecidos en el último año: Ricardo López, Simón Díaz, Agustín Heras, Julián Lucio, Eutimio Herrero, Delfino Velasco, Ramón Alonso, Víctor Cabezas, Cándido Rubio, Antonio Gutiérrez, Luis Hernando, José Luis de Pedro, Fermín Rilova, Félix Pérez, Ángel Villansante, Manuel Guerra y Nicolás Dulanto. Don Mario también ha orado por los familiares –de modo particular las madres– difuntos de los sacerdotes, quienes, ha dicho, han «modelado su corazón» y «puesto a sus hijos en las manos de la Iglesia».

 

Tras la misa, los celebrantes se han trasladado hasta al vecina capilla de Santa Ana, donde reposan los restos de los últimos prelados burgaleses. Allí han rezado un responso por su eterno descanso. Antes de la eucaristía, los sacerdotes han mantenido también una sesión de formación permanente en la Facultad de Teología sobre «Cultura de la sexualidad y retos pastorales».

 

Día de Todos los Santos: «La esperanza vence a la tristeza»

por redaccion,

<
>

 

La evolución favorable de la pandemia y la ausencia de restricciones ha permitido este año a cientos de burgaleses acercarse hasta el cementerio para honrar a sus difuntos. Además, la falta de lluvia en la jornada de ayer permitió recuperar la tradición de celebrar la eucaristía en el centro del camposanto. Fue el arzobispo, don Mario Iceta, quien presidió la celebración de Todos los Santos acompañado por los capallanes del lugar, en la que se imploró por el eterno descanso de los finados que reposan en el cementerio y de todos los fieles de la archidiócesis.

 

En su homilía, el pastor diocesano aseguró que todos están llamados a alcanzar la santidad y que, en medio del dolor y la angustia que pueden provocar la muerte, «la esperanza vence a la tristeza».

Esta tarde, el arzobispo presidirá la conmemoración de todos los fieles difuntos a las 19:30 en la Catedral, mientras que mañana miércoles presidirá otra eucaristía en sufragio por todos los sacerdotes y obispos diocesanos difuntos.

 

Visita a Villadiego

 

El pasado domingo, además, el arzobispo se desplazó hasta la localidad de Villadiego, donde celebró la eucaristía en su iglesia parroquial y mantuvo un encuentro con la comunidad de las Madres Agustinas de la localidad.

 

Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida de Mario Iceta (@marioiceta)

«No puede haber una sociedad avanzada sin una justicia distributiva»

por redaccion,

<
>

 

Un sistema de protección social que no protege. Así define Cáritas diocesana de Burgos el actual sistema económico y social en el que numerosas personas quedan excluidas al carecer de los derechos más elementales, como el de acceso a una vivienda digna. Ante el día de las Personas Sin Hogar, que se celebra el próximo domingo 31 de octubre, Cáritas desea buscar «una salida real y efectiva» para todas las personas que carecen de hogar y reclama no solo fomentar medidas que prevengan el sinhogarismo, sino políticas efectivas que garanticen el acceso a la vivienda, una garantía de ingresos mínimos que cubran necesidades básicas, cultura y ocio, el derecho universal y gratuito a la sanidad y una mejor coordinación entre instituciones. «Tenemos acceso a mucha protección social, pero no es suficiente. Hay muchas personas descartadas y no puede haber una sociedad avanzada y democrática si no existe una justicia distributiva», ha denunciado David Polo, responsable del programa de Personas Sin Hogar de Cáritas Burgos.

 

De hecho, tal como hah indicado el nuevo delegado de Cáritas, Mario Vivanco, la pandemia ha puesto de manifiesto el frágil sistema de protección social actual, por el que muchas de las personas que se encontraban en una vivienda insegura o inadecuada han sido expulsadas de sus alojamientos por temor a contagios, el hacinamiento en el que convivían o el cierre temporal de pensiones y hostales económicos. También se han visto repentinamente en situación de calle empleadas del hogar en régimen interno, expulsadas de sus domicilios por riesgo de contagio y mujeres víctimas de la trata o que ejercían la prostitución y han sido expulsadas de sus clubs o pisos donde se alojaban.

 

Cáritas es, para muchas de estas personas, la primera línea de ayuda. Por sus recursos han pasado, en lo que va de año, 1.011 personas (138 en Aranda y 225 en Miranda), con un total de 7.509 intervenciones realizadas. La inmensa mayoría son españolas (el 57,87%), seguidas de europeas, africanas y países de Latinoamérica y, aunque el número de mujeres no crece significativamente en Burgos, sí constatan un factor determinante: cada año, las personas sin hogar son más jóvenes. De hecho, los menores de 36 años suponen ya el 24,43% del total de personas atendidas.

 

Así lo descubren también en el CEIS, el centro de integración social de la fundación Lesmes al que se derivan muchas de las personas sin hogar que recalan en Cáritas. Su responsable, Pilar Martínez de Benavides, subraya que sus recursos residenciales están al 100% (con 60 personas) y también constatan la necesidad de formarse en el acompañamiento a personas cada vez más jóvenes. Las personas sin hogar deben enfrentarse a nuevos retos, entre los que ambos responsables subrayan la brecha digital, que dificulta el acceso a citas previas y otras gestiones que se realizan de modo telemático.

 

Actos de calle

 

Junto a la denuncia, con motivo del día de las Personas Sin Hogar, Cáritas realiza también varios actos de sensibilización a pie de calle. Hoy mismo, miembros de este colectivo han realizado una pequeña representación en el parque del Doctor Vara que ha dado paso a una marcha hasta la Junta de Castilla y León, donde se ha leído un manifiesto y se ha enviado un escrito a su delegado con las reivindicaciones que solicitan.