El Seminario de San José ha acogido esta mañana la primera reunión de trabajo del nuevo Consejo Pastoral Diocesano, nombrado recientemente tras haber concluido su mandato el anterior. Este organismo tiene como finalidad, según marcan sus propios estatutos, «estudiar y valorar, bajo la autoridad del obispo, lo que se refiere a las actividades pastorales de la diócesis y sugerir conclusiones prácticas sobre ellas, con el fin de promover la conformidad de la vida y de los actos del Pueblo de Dios con el evangelio». Por ello, «es expresión de la comunidad eclesial, instrumento al servicio de la comunión del Pueblo de Dios y medio para ejercitar la participación de todos los miembros en la acción pastoral de la Iglesia Diocesana». De hecho, entre sus miembros (69 en total) existe una representación de toda la realidad diocesana, elegidos por las delegaciones de pastoral, los arciprestazgos, la vida consagrada y movimientos laicales. También hay miembros que forman parte del mismo en función de su cargo y otros nombrados por libre elección del arzobispo. La mayoría de ellos son laicos (37), aunque también hay nueve religiosos, un diácono y 21 sacerdotes.
Orden del día
La Asamblea Diocesana ha marcado gran parte de la sesión de trabajo. Se ha presentado una valoración de los encuentros mantenidos a lo largo del mes de mayo con moderadores y secretarios de los grupos de Asamblea; también se ha avanzado el contenido del «Verano en Asamblea», una propuesta de reflexión y oración a realizar en mes de julio. También se ha planteado la introducción de una fase intermedia, en los primeros meses del próximo curso, dirigida a perfilar los temas y propuestas que han de abordarse en la fase final, y abierta de nuevo a la participación de todo el que quiera. Finalmente se ha valorado la necesidad de articular la Asamblea diocesana con la participación que el papa Francisco propone a cada diócesis como preparación al próximo Sínodo de Obispos, que precisamente versará sobre la sinodalidad.
Iglesia en pandemia
Tras el descanso, los miembros del Consejo Pastoral, divididos en pequeños grupos, han analizado la realidad de la Iglesia diocesana en el momento presente, tras más de un año en pandemia, y se han compartido debilidades, fortalezas, amenazas y oportunidades. También se han presentado algunas de las propuestas pastorales realizadas y programadas con motivo del Año Jubilar de la Catedral. Don Mario Iceta ha informado que se ha solicitado a la Santa Sede prorrogar el Jubileo más allá del 7 de noviembre, hasta la festividad de Pentecostés del próximo año.
Al tratarse de la sesión constitutiva, el Consejo de Pastoral también ha elegido a su secretario, responsabilidad que ha recaído en Carlos Izquierdo, así como los seis miembros que compondrán la Comisión Permanente del Consejo.
La Facultad de Teología del Norte de España (sede de Burgos) ha firmado un convenio de colaboración con la Universidad CEU San Pablo en virtud del cual ambas instituciones desarrollarán proyectos, programas y actividades de investigación y de formación en los campos académicos, científicos y culturales de interés común, así como cauces que posibiliten esta cooperación mutua.
A la firma asistieron el decano y vicedecano de la Facultad de Teología de Burgos, José Luis Cabria y José Luis Barriocanal, respectivamente, y el Gran Canciller y la Rectora de la Universidad, Alfonso Bullón de Mendoza y Rosa Visiedo. En el acto también estuvo presente D. Fidel Herráez, arzobispo emérito de Burgos y consiliario de la Asociación Católica de Propagandistas.
Ambas instituciones se han mostrado interesadas en establecer ámbitos de colaboración en los campos científicos, académicos y culturales de interés común, así como en establecer los cauces necesarios que posibiliten esta cooperación mutua. Dicha colaboración permitirá ofrecer los Estudios de Ciencias Religiosas, impartidos desde la Facultad de Teología, a los alumnos y profesores de la Universidad S. Pablo CEU, poner en marcha cursos monográficos de verano sobre temas diversos que aúnen la formación teórica con el desarrollo de experiencias, autorizar la disponibilidad de los fondos bibliográficos de ambas instituciones, favorecer la participación de la Facultad de Teología del Norte de España, sede de Burgos, en eventos relevantes de la Fundación Universitaria San Pablo CEU y organizar cursos, seminarios y jornadas, desde las diferentes aulas de la Cátedra Francisco de Vitoria.
Asimismo, podrán poner en marcha cursos monográficos de verano sobre temas diversos que aúnen la teoría con la experiencia, autorizar la disponibilidad de los fondos bibliográficos de ambas instituciones y favorecer la participación de la Facultad de Teología del Norte de España, sede de Burgos, en el Congreso Católicos y Vida Pública, organizado por la Fundación Universitaria San Pablo CEU.
Antonio Miguel Méndez Pozo, vicepresidente de la Fundación VIII Centenario de la Catedral. Burgos 2021, y Paloma O´Shea, presidenta de la Fundación Albéniz, han suscrito un acuerdo entre ambas entidades, que tiene como objetivo establecer un marco de colaboración que facilite el desarrollo de actividades musicales en torno a la celebración del VIII Centenario de la Catedral de Burgos.
Con esta firma se renuevan los acuerdos suscritos entre estas instituciones en 2018 y 2020. La Fundación Albéniz, a través de la Escuela Superior de Música Reina Sofía, el Encuentro de Música y Academia de Santander y el Concurso Internacional de Piano de Santander Paloma O’Shea, ofrecerá cuatro conciertos en Burgos a lo largo de 2021: Orquesta Sinfónica Freixenet del Encuentro de Música y Academia de Santander, dirigida por el maestro Péter Csaba (viernes 9 de julio), Recital de piano de Aleksandr Kliuchko, galardonado en el XIX Concurso Internacional de Piano de Santander Paloma O’Shea 2018 (jueves 16 de septiembre), Grupo Barroco de la Escuela Superior de Música Reina Sofía (jueves 25 de noviembre) y Camerata de la Escuela Superior de Música Reina Sofía (diciembre)
La firma de este convenio subraya el compromiso de la Fundación VIII Centenario por dar a conocer su magnífico monumento en su 800 aniversario. Ambas instituciones, además, comparten lo fundamental, que son sus objetivos y sus valores: trabajan para contribuir al progreso de la sociedad a través de la cultura y tienen como norma el seguimiento de la excelencia en todas sus acciones.
Escuela Superior de Música Reina Sofía
La Escuela Superior de Música Reina Sofía nació en 1991 con un doble objetivo: ayudar al desarrollo de los jóvenes de gran talento y acercar la música a la sociedad. Cada curso, más de 150 alumnos de más de 30 nacionalidades estudian en la Escuela, considerada como una de las mejores de Europa, donde reciben una enseñanza personalizada por parte de grandes profesores de prestigio internacional, y tienen la oportunidad de actuar en la amplia programación de conciertos que organiza anualmente en su auditorio y por toda España.
El sistema de matrícula gratuita, gracias a las becas aportadas por los mecenas, permite que cualquier joven con talento pueda acceder a la educación de máximo nivel de la Escuela, independientemente de sus circunstancias. A través de programas específicos, la Escuela inculca en sus alumnos un espíritu emprendedor que les ayude a adaptarse a los cambios de la vida y una vocación de servicio que les convierta en embajadores de la música, capaces de aprovechar todo el poder de transformación social que este arte posee.
Su Majestad la Reina Doña Sofía es la Presidenta de Honor de la Escuela, cuyo patronato reúne a organismos públicos y empresas privadas en torno a un objetivo común. Los antiguos alumnos de la Escuela, que son ya más de 800, están diseminados por el mundo desarrollando carreras musicales de éxito. La Escuela es el principal programa de la Fundación Albéniz, institución sin ánimo de lucro fundada por Paloma O’Shea.
Hermanas de las diez casas que las Hijas de la Caridad tienen en la archidiócesis peregrinaron en la tarde de ayer hasta el templo catedralicio. Además de las comunidades de Burgos ciudad, han participado hermanas de Briviesca, Oña, Pradoluengo, Rabé y Aranda.
Las consagradas realizaron el itinerario jubilar que ha propuesto la comisión diocesana para el Año Santo y depositaron en el contenedor habilitado para ello tierra de los distintos lugares donde están presentes y con los que se plantará un árbol al concluir el Año Jubilar. Tras un breve paso por la fachada del Sarmental, atravesaron la Puerta Santa del Perdón, donde renovaron las promesas del bautismo para llegar después a la nave central y rezar ante la imagen de Santa María la Mayor la oración del Jubileo. Finalmente, celebraron la eucaristía en la capilla de Santa Tecla, donde hicieron entrega de un donativo para el gesto solidario, con el que se colaborará con varios misioneros diocesanos.
Siguiendo la lectura del día, fiesta de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote, se les subrayó que Dios ha escrito en nuestros corazones su misericordia y que en su entrega cada año en el día de la encarnación están haciendo posible que la buena noticia llegue a los que viven en las diferentes pobrezas. Varias de las casas que gestionan son de atención a los ancianos; otras de sus comunidades son de hermanas mayores y en otras, como la de San Vicente, se da acogida a personas sin hogar. Otra de las comunidades se dedica a la enseñanza. Su carisma se completa en la archidiócesis con la comunidad de padres paúles.
Ayer martes, los sacerdotes del arciprestazgo de la Sierra peregrinaron hasta la Catedral para celebrar el Jubileo con motivo del VIII Centenario y mantener una jornada de convivencia en la ciudad.
Los responsables de las comunidades parroquiales del La Sierra realizaron el itinerario jubilar propuesto por la archidiócesis para las personas que se acerquen al templo durante el Año Santo. El primer paso de este itinerario lo representaron depositando tierra de esta comarca en el lugar que ha sido habilitado en la entrada de la Catedral. Con este gesto se quiere recordar cómo la semilla del evangelio fue sembrada en esta tierra, que hoy es la archidiócesis de Burgos, y cómo ha manifestado sus frutos tal como se representa artísticamente en diferentes capillas de la Catedral. Con el libro del peregrino hicieron oración en cada uno de los pasos y conocieron el mensaje evangélico de las fachadas del templo.
La renovación del bautismo tras el paso por la Puerta Santa del perdón, precedió a la celebración de la Eucaristía en la Capilla del Santo Cristo en este tiempo de pandemia. Sacerdotes en activo y jubilados vivieron esta jornada de encuentro y oración en el marco del año jubilar siendo «templo de Dios».