La exposición ‘Sementera de esperanza’ culmina en el Seminario su periplo por la diócesis

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La exposición ‘Sementera de esperanza. La Iglesia en Burgos en el VIII centenario de su Catedral’ ha sido inaugurada esta mañana en la capilla del Seminario de San José, en Burgos, donde permanecerá hasta el 14 de marzo. Esta muestra de arte sacro organizada por la Fundación VIII Centenario de la Catedral. Burgos 2021 está dividida en cinco capítulos con una introducción y un epílogo, y trata de acercar el ser, el hacer y la misión de la Iglesia que camina en Burgos. Está comisariada por Juan Álvarez Quevedo, delegado de Patrimonio de la diócesis de Burgos. En la inauguración también han intervenido el vicepresidente de la Fundación, Antonio Miguel Méndez Pozo, y el vicario general de la diócesis de Burgos, Fernando García Cadiñanos.

 

Tras pasar por todos los arciprestazgos de la provincia, donde más de 5.500 personas han podido verla durante el año 2020, ‘Sementera de esperanza’ recala de nuevo en Burgos. Inaugurada el pasado febrero en el Museo del Retablo, tuvo que ser interrumpida por la pandemia y fueron pocos los burgaleses que pudieron acercarse a conocerla. Ahora, en el Seminario, esta exposición evoca aquella otra que tuvo lugar, en el mismo emplazamiento, hace justo 100 años, coincidiendo con el VII aniversario de la colocación de la primera piedra de la Catedral.

 

A través de 14 paneles y 28 obras de arte, la muestra narra cómo la Palabra ha sido acogida, difundida y realizada a lo largo de la historia en la sociedad burgalesa desde el siglo IX. Entre la selección de obras hay piezas de Felipe Bigarny, de la escuela de Diego Siloé o Relectiones Theologicae de Francisco de Vitoria. La muestra trata de abarcar toda la extensión de la diócesis en la provincia, de ahí que acoja piezas procedentes de Villalibado, Tabliega de Losa, Villafranca Montes de Oca, Villahoz, Valpuesta, San Miguel de Pedroso, Sasamón, Cueva de Sotoscueva, Los Ausines, Cerezo de Río Tirón, Quintanaortuño y Briviesca.

 

«Estas 28 obras en el Seminario son una sementera de fe en el año 2021. Es la parábola predicada hoy en el siglo XXI a los burgaleses. Es toda nuestra diócesis englobada en esta parábola: nuestra tierra», ha explicado el comisario de esta muestra, que se ubica en el mismo espacio que acogió la magna exposición con la que se rindió tributo a la Catedral hace un siglo durante los festejos para conmemorar su séptimo centenario y que se evocará en la exhibición ‘Burgos, 1921: cuando la Catedral celebró sus 700 años’, que la Fundación VIII Centenario de la Catedral. Burgos 2021 está ultimando y que prevé inaugurar dentro de una semanas, tal y como ha adelantado hoy su vicepresidente.

 

Trío de muestras artísticas

 

Esta es la octava y última parada de esta exposición, tras haber visitado el año pasado Melgar de FernamentalLerma, Oña, Medina de Pomar, Salas de los Infantes, Aranda de Duero y Miranda de Ebro. Se podrá ver en la capilla del Seminario de San José de manera gratuita hasta el 14 de marzo, en horario de 12:00 a 14:00 horas y de 19:45 a 21:00 horas, de lunes a viernes, y los domingos de 18:30 a 21:00 horas.

 

En su nueva ubicación, coincide con dos muestras pictóricas complementarias, con las que también comparte horario. Una de ellas se titula ‘Vocación’ y consta de 28 lienzos del pintor cántabro José Ramón Sánchez. Sus alegorías representan vocaciones bíblicas. En la otra, ‘Los colores de la noche’, la artista contemporánea Teresa Peña, vinculada al Valle de Mena, presenta 14 estampas que reflejan la infancia, la adolescencia y la juventud.

 

Se ofrece la posibilidad de visitar las tres exposiciones acompañados por un voluntario los lunes y miércoles a las 12 horas y los martes y jueves a las 20 horas, con un máximo de seis personas por grupo. La explicación dura alrededor de una hora y se centra principalmente en ‘Sementera de esperanza’. Para solicitar visitas de grupos organizados hay que llamar al teléfono del Seminario (947 207 646), en el horario de la exposición, e indicar el número de personas, la fecha y horas posibles, y un teléfono de contacto. Desde la organización se pondrán en contacto para concretar fecha y hora. También se puede hacer por correo electrónico: seminario.diocesano@archiburgos.es.

Dignidad y futuro para los menores inmigrantes

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A pesar de que el termómetro marcaba -2,5º, en torno a 50 personas se reunieron en la tarde de ayer para participar en el primer Círculo de silencio de 2021, un gesto con el que quisieron solidarizarse especialmente con el frío que se pasa en los campos de refugiados, para lamentar las muertes que continúan en el mar camino de Canarias (cinco fallecidos el pasado 5 de enero) y para reclamar dignidad y un futuro para los menores extranjeros no acompañados que viven en España.

 

A través de un comunicado, las plataformas convocantes, coordinadas por la delegación diocesana de Pastoral de Migraciones, quisieron centrar su atención en este último colectivo, el de los menores no acompañados, difícil de cuantificar pero cuyo número se estima cercano a los 12.000.

 

Según se leyó, es difícil ayudarlos en sus procesos de inserción, dificultado en muchas ocasiones por las trabas legales. Además, denunciaron que, al alcanzar la mayoría de edad no se puede interrumpir su proceso de inserción social y laboral: «No se puede dejar en un limbo legal o directamente en la ilegalidad o en la calle a quienes llevan meses o años tratando de insertarse. Siempre hay que buscar al bien de la persona, sea menor o sea mayor. Sabemos que no es fácil, no queremos ser ingenuos. La adolescencia es una edad con avances y retrocesos, donde se va labrando la personalidad. Pero apostamos por seguir intentándolo, por favorecer el crecimiento de estos menores y jóvenes, por su bien y por el de todos nosotros», concluyeron mientras apostaron por «su dignidad y su futuro».

 

Un círculo de silencio es una acción no violenta en solidaridad con las personas migrantes y refugiadas. Surgieron como un movimiento ciudadano en Toulouse, Francia, en el año 2007 y se han extendido en distintos países y ciudades. El celebrado ayer en Burgos alcanzaba su 58º edición. En ellos se denuncian las políticas migratorias y la vulneración de los derechos de las personas que migran buscando un futuro de vida mejor; se toma conciencia de la realidad de sufrimiento e injusticia que viven estas personas, se promueve una cultura de solidaridad y acogida con las personas migrantes y refugiadas y pretenden movilizar a la ciudadanía para que se busque una respuesta de justicia y dignidad para todas ellas.

Una oración para ser luz en 2021, el Año Jubilar de la Catedral

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El arzobispo de Burgos, don Mario Iceta Gavicagogeascoa, presidió la tarde del pasado 31 de diciembre en la Catedral una vigilia diocesana de acción de gracias por los últimos doce meses, en el marco del Año Jubilar con motivo del VIII Centenario del templo gótico. El acto se desarrolló en la capilla de Santa Tecla, siguiendo las medidas sanitarias, y contó con un tiempo de perdón, agradecimiento y petición de ayuda de cara al nuevo año 2021, año clave en la que se celebrará el 800 aniversario de la colocación de la primera piedra del edificio. En la oración animaron el canto el grupo Musicae y el canónigo organista.

 

La vigilia pretendía hacer memoria de la historia en la que Dios ha acompañado a la diócesis de Burgos durante los últimos 800 años. Además, en medio de la pandemia y los momentos de dificultad que afronta la sociedad burgalesa, la oración manifestó que «Dios sigue guiando a este pueblo, un momento más de gracia en medio de las dificultades que atravesamos».

 

En el acto, que quiso ser como un rayo de esperanza en medio de las tinieblas, distintas delegaciones y colectivos diocesanos invitaron a los presentes a ser luz en este nuevo año recién estrenado. Así, la delegación de Familia invitó a ser luz de amor; la coral Santa María la Mayor a ser luz de alegría y júbilo; la delegación de Catequesis a ser luz de reconciliación; los seminaristas de San José a ser luz de servicio; la luz de la audacia fue presentada por la delegación de Juventud y la de gratitud por el seminario Redemptoris Mater. La luz de la paz fue portada por representantes de la delegación de Enseñanza, la de la esperanza por voluntarios de Cáritas, la de la responsabilidad por el departamento de Formación Sociopolítica, la luz de la humildad por apostolado seglar; los religiosos portaron la luz de la fe y los voluntarios de la Catedral acercaron la luz del compromiso.

2020, un año para contagiar vida

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Enero

 

grupos de asamblea

 

Transcurridos tres meses desde su convocatoria, el pasado mes de enero la Asamblea Diocesana comenzaba su fase de discernimiento con las primeras reuniones de sus grupos de reflexión, 300 en toda la provincia. En la foto, uno de los grupos de la parroquia de San Nicolás de Bari, en Miranda de Ebro.

 

Febrero

 

congreso de laicos

 

Dieciséis laicos de la diócesis participaron en Madrid en el congreso «Pueblo de Dios en salida». Un evento nacional que involucró a los seglares en la nueva etapa misionera de la Iglesia en España.

 

Marzo

 

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La llegada de la pandemia obligó a la Iglesia en Burgos a seguir realizando su misión de un modo nuevo. El Seminario de San José se transformó, en un par de días y gracias a la colaboración de varios voluntarios, en albergue para personas sin hogar. El Cof también puso en marcha un servicio de acompañamiento psicológico por teléfono.

 

Abril

 

streaming arzobispo

 

En plena Cuaresma, Semana Santa y Pascua, las parroquias se las ingeniaron para estar cerca de sus fieles, utilizando YouTube, WhatsApp y redes sociales como medios de comunicación idóneos. En la foto, el todavía arzobispo prepara un ordenador para retransmitir cada tarde la misa desde su capilla.

 

Mayo

 

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Con el fin de la desescalada y la vuelta progresiva a la «nueva normalidad», las parroquias comenzaron a recuperar la vida sacramental. Mahdi, que huía de su Irán natal buscando asilo político, pudo por fin recibir su anhelado bautismo.

 

Junio

 

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La ciudad de Burgos, sin sus fiestas mayores a causa de la pandemia, no apartó la mirada de su Patrona, Santa María la Mayor. Aun con restricciones, varios burgaleses se acercaron a la Catedral para agasajarla con flores y pedirle por el fin de la pandemia.

 

Julio

 

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Las celebraciones del 799 aniversario de la Catedral quedaron también un tanto deslavazadas a causa de la pandemia, aunque no faltaron exposiciones y la presentación del proyecto de remodelación de las puertas del templo. Además, allí se celebró una misa funeral por las víctimas del coronavirus.

 

Agosto

 

hornillos del camino

 

Con mascarilla pero con la misma intensidad de siempre, don Fidel Herráez aprovechó las semanas de verano para completar su visita pastoral a las parroquias de la diócesis, aprovechando, además, el descanso veraniego de muchos de sus vecinos.

 

Septiembre

 

nuevos sacerdotes

 

La iglesia del Carmen acogió la ordenación de cuatro jóvenes sacerdotes, «los curas de la generación Covid», como ellos mismos se definieron. Además, a la luz de la pandemia, la diócesis ponía en marcha un plan pastoral «coyuntural» con las miras en «curar, cuidar y compartir».

 

Octubre

 

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El papa Francisco acepta la renuncia por motivos de edad del gobierno de la diócesis de Burgos de don Fidel Herráez Vegas y nombra arzobispo de Burgos a don Mario Iceta Gavicagogeascoa.

 

Noviembre

 

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Don Fidel Herráez Vegas abre la Puerta Santa del Perdón de la Catedral e introduce a la diócesis en un Año Jubilar con motivo del VIII Centenario del templo, iglesia madre de todas las iglesias de la diócesis.

 

Diciembre

 

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Don Mario Iceta Gavicagogeascoa toma posesión de la diócesis y se convierte en el quincuagésimo arzobispo de la Iglesia en Burgos.

El deseo del obispillo: «Que no haya niño en el mundo que sufra injusticias»

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Ataviado con capa pluvial, mitra, báculo, guantes, pectoral y anillo, Rodrigo Rojo Palacín ha sido recibido esta mañana en audiencia por el arzobispo de Burgos, don Mario Iceta Gavicagogeascoa, en su calidad de obispillo 2020. Junto a él, han mostrado también «respeto y cariño» al pastor de la diócesis su secretario, Íñigo Cerdá Esteban, y su vicario, Sergio Sáiz Córdoba. Como cada 28 de diciembre, la escolanía de los Pueri Cantores ha vivido su tradicional fiesta, dando bienvenida a los nuevos miembros de la agrupación, que han agasajado al arzobispo con uno de sus cantos litúrgicos.

 

El obispillo ha suplicado al arzobispo que interceda «ante el portal de belén» para que «todos los niños podamos seguir disfrutando del amor, protección y educación de nuestros mayores y con el esfuerzo de todos, creyentes o no creyentes, conseguir que no haya niño en el mundo que sufra las injusticias a las que, por desgracia, muchos se ven sometidos». Rojo ha señalado que los niños son «el futuro de la Iglesia, del Pueblo de Dios y la humanidad entera» y que en ellos «está la solución a los problemas del mundo». Aunque ha advertido a los mayores: «No podemos caminar solos, necesitamos de los adultos, coherentes y entregados, atentos a nuestras necesidades y dispuestos a escucharnos», ha sentenciado.

 

El obispillo también ha querido tener unas palabras de recuerdo para todas las personas que, en este año de pandemia, han perdido algún ser querido o se han quedado sin trabajo. «Le pido que todos recemos por esas personas y por que esto se acabe muy pronto para poder hacer lo que hacíamos antes. Nunca olvidaremos lo que hemos pasado, pero tenemos que mirar hacia el futuro», ha afirmado con optimismo.

 

Don Mario Iceta, que se ha asombrado de la cruz pectoral y anillo del pequeño obispo, al que ha recomendado portar el báculo «con mano izquierda», ha agradecido el trabajo de la escolanía, que cumplirá sus bodas del plata al año que viene, coincidiendo con el VIII Centenario de la Catedral. «Sois el futuro, nuestras vidas estarán en vuestras manos y por eso tendréis que formaros muy bien, pero sobre todo el corazón», ha trasladado a los escolanos, a los que ha obsequiado con un pequeño belén.

 

Intensa agenda

 

Aunque la pandemia haya obligado a modificar la liturgia de este día típico de la Navidad burgalesa (este año no habrá paseo a caballo por el Espolón), Rodrigo Rojo ha tenido que cumplir con una intensa agenda. Además de saludar al arzobispo e imponer las cruces a los nuevos escolanos en el monasterio de las Salesas, esta tarde se desplazará hasta el Ayuntamiento, donde saludará al alcalde, Daniel de la Rosa, y le pedirá que lleve a cabo las obras de construcción prometidas de una rotonda en La Ventilla, «que está un poco abandonada», y que «cuide un poco más al personal sanitario», entre los que se encuentra la madre del muchacho.