Con sendas eucaristías celebradas en Zazuar y Peñaranda de Duero, el arzobispo, don Fidel Herráez Vegas, concluyó ayer domingo 17 de marzo la visita pastoral a esta zona del arciprestazgo de Santo Domingo de Guzmán, después de que hace una semana visitara ya las localidades de Valverde, Casanova y Arandilla.
El pastor de la Iglesia burgalesa visitó también los municipios de Coruña del Conde y mantuvo un encuentro con las religiosas Franciscanas Misioneras de Peñaranda de Duero.
La visita pastoral es una de las acciones que deben realizar cada cinco años los obispos, según marca para ellos el Código de Derecho Canónico. El objetivo, es conocer la verdadera salud de las comunidades a él encomendadas y de las que deberá dar debida cuenta al Papa en Roma cuando llegue el tiempo de cumplir con la llamada visita ad limina.
La parroquia San Juan Evangelista acogió el sábado el encuentro anual de militantes de Acción Católica General (ACG), una celebración muy especial porque este año se cumplen 10 años desde, que en la Asamblea del movimiento en Cheste (Valencia), niños, jóvenes y adultos se unieron en una única asociación. Desde Madrid vinieron dos miembros de la Comisión Permanente, José Antonio Cano, consiliario, y Eva Fernández (presidenta general).
Tras una oración, en la que se invocó al Espíritu para que ayudara a descubrir la vocación a cada uno de los presentes, los miembros de la Comisión Permanente hablaron del material que se está elaborando sobre el Proyecto Personal de Vida Cristiana (PPVC). Pretende ser respuesta a la llamada que hace el Papa a pasar de una «Iglesia de mantenimiento» a una pastoral misionera.
Se habló del sentido del PPVC haciendo referencia a cuatro puntos: «Dios tiene un proyecto para mí», «Qué es el PPVC». «¿Por qué un PPVC?» «Dentro de un itinerario de fe». A continuación se explicó cómo elaborar el PPVC en sus tres dimensiones: personal, comunitaria y social y en ellas reconocer («Quiero encontrarme contigo, Señor»), interpretar («Señor, ¿Qué quieres de mí?») y elegir («¿Cómo seguirte, Señor?«). Se hizo una práctica sobre el plano eclesial de la dimensión comunitaria, primero con un tiempo de trabajo personal y posteriormente se compartió en el equipo de vida de cada uno.
Después de la comida, se celebró una eucaristía en la que los militantes de Acción Católica estuvieron acompañados por el vicario de Pastoral, José Luis Lastra, militantes de los movimientos de Acción Católica HOAC y FRATER y la delegada de Apostolado Seglar, Lucía Ferreras, militante de ACG, además de miembros de otras asociaciones, parroquias, simpatizantes y amigos. También se visionó un vídeo en el que los militantes de la diócesis comparten su experiencia en la ACG.
Una merienda puso el broche final a una jornada de alegría, comunión, agradecimiento y una ocasión para reflexionar sobre el camino recorrido y retos que plantea el futuro.
Cerca de 240 personas participaron ayer, por tercer año consecutivo, en el «Día del Árbol», una jornada de sensibilización ante el cuidado de la casa común que promueven distintos colectivos de la barriada de San Juan Bautista. A la parroquia San Juan Bautista y la cofradía del mismo nombre, se sumaron también miembros de Pastoral Penitenciaria y de Cáritas Arciprestal del Vena, así como el colegio Aurelio Gómez Escolar, la asociación San Juan Bautista, AMPA, peña Los Sanjuanes, Aspanias, Autismo, Fundación Lesmes, Guardería La Garza, Fundación Oxígeno, Burgos Acoge Scouts ASDE y MSC, UBU-Verde y Sportia Gimnasios.
Los participantes realizaron una plantación de árboles en una zona próxima del Monte Sano y Fuente del Cerro del Rey, donde ya se han plantado árboles en las dos pasadas ediciones. Según los organizadores, se trata de una acción conjunta que presente «crear lazos de relación entre las personas y los colectivos de la Barriada y de las parroquias del Arciprestazgo del Vena y, al mismo tiempo, despertar la sensibilidad de los cristianos por el cuidado del medio ambiente».
La acción, que ha asumido nuevamente el lema de la Campaña de Caritas, “Si cuidas el planeta, combates la pobreza”, ha sido gestionada, especialmente, por la Fundación Oxígeno y la parroquia de San Juan Bautista y se propone contribuir a la animación comunitaria tanto de las personas como de las instituciones del entorno.
La violencia contra las mujeres ha sido el tema de reflexión al que el Arciprestazgo de Miranda ha dedicado la trigésimo segunda edición del ciclo de charlas «Iglesia en el mundo actual», celebrada esta semana. A lo largo de tres días, varias mujeres implicadas en la lucha contra esta lacra han profundizado en una de las realidades más dramáticas a las que se enfrentan hoy la sociedad y la Iglesia.
Almudena Román Casas, licenciada en Derecho, agente de igualdad y coordinadora de ADAVAS (Asociación de Asistencia a Víctimas de Agresiones Sexuales y Violencia Doméstica) Burgos fue la encargada de abrir el ciclo, con la conferencia «Violencia contra las mujeres. Una realidad evidente». Después de aclarar ideas en torno al marco conceptual, puso sobre la mesa la evidencia de la violencia de género y señaló las posibles causas. Como manera de combatirla apuntó a la educación de las nuevas generaciones en igualdad y respeto, la información a todos los niveles para saber cómo actuar ante dichas situaciones; y, por supuesto, la atención a las víctimas.
Por su parte, Estrella Moreno Laiz, licenciada en Teología y máster en Counselling, abordó el tema desde la perspectiva de la Doctrina Social de la Iglesia. Profundizó en el aspecto bíblico, explicando pasajes de la Sagrada Escritura un tanto difíciles de entender y expuso qué hacer, como Iglesia, ante la violencia contra las mujeres.
El ciclo concluyó con la mesa redonda de diálogo y propuestas «¿Cómo acompañamos esta realidad?», en la que se expusieron las acciones que se están llevando a cabo desde de distintos ámbitos en contra de la violencia contra las mujeres y para apoyar a las víctimas. Participaron María José Díez Peral, maestra de Educación Infantil del Colegio de la Sagrada Familia; Laura Rebollo Pascual, profesora de Inglés y responsable de Igualdad en Mediación Escolar del I.E.S. Montes Obarenes; Mariví Gutiérrez Velasco, docente en el I.E.S. Fray Pedro de Urbina y miembro del Área de la Mujer del Sindicato de Trabajadores y Trabajadoras de la Enseñanza de Castilla y León; María Veleda Sotillo, trabajadora social del Departamento de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Miranda de Ebro; y Conchi Ortega Alonso, del Área de la Mujer de Izquierda Unida.
Un sí público a la vocación sacerdotal, un compromiso a formarse para recibir, en un plazo de tiempo relativamente cercano, la ordenación diaconal y presbiteral. Es el gesto que han realizado esta tarde, y ante el arzobispo de la diócesis, Abraham Israel Castillo, Francisco Antonio Nestares, Gerardo Carlos Rivas,Francisco Javier Caballero,José Ángel Zamorano,Anastase Hatungimana y Eric Hatungimana. El rito de admisión realizado hoy supone para estos siete jóvenes un paso firme en el camino hacia el ministerio ordenado que un día recibirán y para el que se han comprometido, ante una abarrotada capilla del Seminario, a formarse con diligencia. La diócesis, por su parte, se ofrece a acompañarles en su itinerario vocacional y a ofrecerles los medios necesarios para alcanzar el anhelado ministerio ordenado.
Lo suyo no es una «llamada para un ratito, sino un compromiso para toda la vida», tal como les ha recordado don Fidel Herráez Vegas. Para el arzobispo, ser sacerdote es «una experiencia maravillosa», según ha revelado al narrar su propia vocación como pastor. De ahí que haya invitado a los jóvenes –pertenecientes a los Seminarios diocesanos de San José y Redemptoris Mater y al seminario de Gitega, en Burundi– a «ponerse en marcha y caminar» para «encauzar» su vida y poder ayudar a los demás a «descubrir lo que Dios quiere de cada uno de nosotros». «Seguid preparándoos y, aun cuando seáis sacerdotes, no dejéis de actualizar el ministerio hasta el final de vuestra existencia», les ha exhortado.
El rito de admisión se ha celebrado en la capilla del Seminario de San José en el marco del rezo de vísperas, «la oración de alabanza en unión con toda la Iglesia y por la Iglesia y la sociedad». Además de formadores y seminaristas, los siete jóvenes han estado arropados por numerosos familiares y amigos que han querido acompañarlos en un día tan importante para ellos. El arzobispo, por su parte, ha animado a los presentes a «intentar percibir la vocación a la vida sacerdotal» y a favorecer el nacimiento de vocaciones en las familias cristianas.
Ha sido uno de los actos que se llevan a cabo estos días con motivo del Día del Seminario, que se celebrará en todas las eucaristías de la diócesis el próximo domingo. Esta noche, y en el mismo Seminario, tendrá lugar una vigilia de oración juvenil para pedir a Dios el aumento de vocaciones a la vida sacerdotal.