El arzobispo visita la Unidad Pastoral de Cardeñadijo

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El arzobispo, don Fidel Herráez Vegas, realizó este fin de semana su visita pastoral a los pueblos de la Unidad Pastoral de Cardeñadijo, que comprende las parroquias de Mazueco de Lara, Aceña de Lara, Paúles de Lara, Torrelara, Quintanalara, Revilla del Campo, Los Ausines, Modúbar de la Cuesta, Carcedo y Cardeñadijo.

 

La jornada del sábado comenzaba temprano y a lo largo del día don Fidel pudo visitar seis parroquias, en las que destacó la importancia de seguir manteniendo la comunidad y continuar celebrando la fe. Después de la comida en el monasterio de San Pedro de Cardeña, perteneciente a la parroquia de Carcedo, prosiguió la visita en Los Ausines y Modúbar de la Cuesta, localidad en la que visitó a un enfermo.

 

La jornada del domingo comenzó en Carcedo, con la celebración de la eucaristía. Posteriormente, el arzobispo se acercó a Cardeñadijo para compartir una asamblea parroquial donde pudo conocer más de cerca la realidad del pueblo. Por último se celebró la eucaristía, en la que ocho jóvenes recibieron el sacramento de la confirmación.

Chavalería con muy buena onda: así es la radio de San Pedro y San Felices

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Rosalía Sánchez con los niños de «Infantil al ataque».

Rosalía Sánchez con los niños de «Infantil al ataque».

 

Nada como la inocencia y la espontaneidad de un niño para enfrentarse a lo que para cualquier adulto representa un reto en toda regla: ponerse delante de un micrófono como si tal cosa. La Radio Escolar del colegio diocesano San Pedro y San Felices es una cantera de pequeños comunicadores que, desde los tres años, comienzan a adentrarse en la magia de las ondas. Emiten en directo alrededor de tres horas a la semana en el dial 107 de FM y sus programas pueden escucharse desde cualquier lugar del mundo online, a través de la página web del centro.

 

Esta experiencia, que tiene su origen en el pionero Radio-Club Escolar fundado en 1985 el profesor Fortunato López (el primero ubicado en un centro educativo), es una de las señas distintivas del colegio diocesano, que apostó hace muchos años por esta actividad como herramienta para desarrollar en los alumnos competencias comunicativas y habilidades sociales de forma divertida y muy motivadora.

 

Aprender a comunicar

 

Los chavales, ya desde Educación Infantil, tienen contacto con los micrófonos. En el estudio de radio hablan de los proyectos en los que están trabajando en el aula, de fechas importantes del calendario, de libros y poesía y, por supuesto, también de noticias de actualidad.

 

Los benjamines son los que más lo disfrutan y los que «no se cortan nunca», asegura Rosalía Sánchez, coordinadora del aula de radio junto con Iván Isla. Cada martes, un grupito de alumnos de entre tres y cinco años sube al estudio para emitir Infantil al ataque, «que es como la referencia de la radio del cole». Obviamente trabajan sin guion porque la mayoría de ellos aún no sabe leer. El resultado es un espacio muy espontáneo y divertido, donde a veces hay que poner orden porque todos quieren hablar al mismo tiempo.

 

Según van creciendo, las cosas se complican un poco porque se van a haciendo más conscientes de que hablan para mucha gente y «les va entrando la vergüenza». Así que ya en Primaria (su programa se llama Primaria en el aire) toca tomárselo en serio y dedicar tiempo a preparar los contenidos. «Para ellos es una actividad lúdica, algo divertido, pero que tiene de trasfondo todo ese aprendizaje: detrás de un programa en directo hay una preparación. Tienen que buscar una información, seleccionarla, trabajar en grupo, ponerse de acuerdo entre ellos, elegir una sintonía… Hay un montón de trabajo importante para cualquier edad pero que se les presenta de una forma muy atrayente. Conseguimos hacer cosas que el aula no te permite hacer y trabajar aspectos que en clase resultarían muy arduos», explica Rosalía.

 

Precisamente porque requiere trabajo, cuesta más implicar a los alumnos mayores (Secundaria y Bachillerato), más «atados» por el temario del curso, «aunque se están poniendo las pilas». Algunos de ellos participan en el taller de radio que se desarrolla los lunes como actividad extraescolar y guían a los más pequeños. Se ha dado algún curso en el que en la «plantilla» del programa que realizan, Chiquiondas, participaba desde un chiquitín de primero de Primaria hasta alumnos de Bachillerato. Actualmente la mayoría de los comunicadores estudian 5º de Primaria y cuentan con sección propia en el programa: agenda cultural, cocina, deportes, efemérides, curiosidades, ecología y hasta rutas de senderismo. También hacen un guiño a la interactividad lanzando una adivinanza que puede resolverse a través de las redes sociales, en las que también está presente la radio escolar.

 

En los años de emisión de este espacio tampoco han faltado entrevistas a personajes variopintos: profesores, sacerdotes, familiares, músicos o deportistas. Y cuando tratan temas de actualidad, subraya la coordinadora, no llevan un recorte de prensa: ellos redactan sus propias noticias.

 

Los padres también son partícipes de la actividad y cuando se les ha requerido (por ejemplo para leer libros ante el micrófono), han respondido con entusiasmo y no han faltado voluntarios. Y es que la radio escolar es un proyecto de todo el centro (profesorado, familias, alumnos) y para los chavales, «un premio», concluye Rosalía.

De la vocación a la misión pasando por la eucaristía

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Es ya una cita consolidada en el calendario diocesano y, un año más, el encuentro «VEM» ha sido un éxito. Más de doscientos niños que acuden a catequesis de confirmación en distintas parroquias de la provincia se han desplazado hasta el Seminario de San José para participar en este encuentro, acompañados de sus catequistas y sacerdotes. Talleres, diferentes dinámicas y juegos han acercado a los chavales al mundo de las misiones, a descubrir las distintas vocaciones que existen en la vida de la Iglesia y a valorar más y mejor el sacramento de la eucaristía.

 

El esquema de la jornada ha repetido el de ediciones anteriores: talleres, juegos, comida, una gran yincana y adoración, con la que los niños han entendido que «tienen que transparentar a Jesús, reflejar su luz en su día a día», tal como Enrique Ybáñez, delegado diocesano de Pastoral Vocacional y uno de los organizadores del encuentro junto con las delegaciones de Catequesis y Misiones.

 

«Todo parte de la eucaristía para ir descubriendo la vocación y sentirse enviados». Así, los más pequeños (de 4º de primaria) han profundizado en el sacramento de la eucaristía. Para ello se han convertido en panaderos, han reflexionado sobre la importancia de la Palabra de Dios en la misa y han descubierto el compromiso con los más pobres que nace de su celebración.

 

Los medianos (5º de primaria) han participado en talleres rotativos en torno a la vocación y los más mayores (6º de primaria) se han centrado en la misión. También se ha organizado una actividad específica destinada a los catequistas, concretamente un taller de formación sobre la misión, impartida por el delegado diocesano, Ramón Delgado.

 

Según Ybáñez, el encuentro «es una oportunidad todos, para los propios chavales, que pasan un día divertido conociendo otros niños que también quieren seguir a Jesús, y para los catequistas, que también comparten sus propias inquietudes y sugerencias». Y todo, en un ambiente divertido.

 

Como novedad a la edición de este año, el encuentro «VEM» ha dado paso a la celebración del Festival de la Canción Misionera, que ha cumplido en esta ocasión su 40 aniversario. Ello ha posibilitado que al encuentro del Seminario se hayan sumado numerosos niños procedentes, en su mayoría, de las parroquias de Santa Cecilia de Espinosa de los Monteros y Santa Casilda de Miranda de Ebro.

 

Más: galería fotográfica completa de la jornada

«Una JMJ bien vivida es como una vida en 10 días»

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Un grupo de 49 personas, en su mayoría jóvenes de Comunidades Neocatecumenales de las parroquias de San Julián, La Real y Antigua, Fátima y San Martín de Porres, participó en la última Jornada Mundial de la Juventud, celebrada en Panamá. Una experiencia que difícilmente van a olvidar, porque «una JMJ no es un viaje o algo similar. Significa acudir en peregrinación a una llamada del Papa para con los jóvenes. Por eso conlleva salir de tu zona de confort para encontrarte con Dios», subraya uno de ellos, Juan Sanz Palacios.

 

Y es que Juan confiesa ser «un joven de pocas personas, al que le gusta moverse en ambientes cercanos y pequeños, y desde ese punto de vista, es incongruente que vaya a una JMJ. Hay momentos buenos, no tan buenos, incómodos, luchas… Pero Dios se encuentra contigo en todos esos momentos… si te dejas, claro. Una JMJ bien vivida es como una vida en 10 días».

 

Dos de sus compañeros de viaje, Jorge Porres y Sara Montes, destacan la acogida que recibieron por parte de las familias. «Para mí esta JMJ ha supuesto una experiencia muy distinta y bonita por el hecho de haber sido acogidos en casas en vez de ir de hotel en hotel. Te das cuenta realmente de lo humilde que es allí la gente, te dan siempre lo mejor que tienen, viendo cómo es su vida real», subraya Jorge. «Nos trataron desde el primer momento como si fuéramos sus hijos», apunta Sara.

 

Recuerdos

 

De los encuentros con el papa Francisco (participaron en el Viacrucis, la vigilia y la eucaristía) eligen como un momento especial la vigilia. Sara, por los testimonios que allí se ofrecieron. Juan, «por lo impactante de la escena»: «En la oración al Santísimo, todos los jóvenes se arrodillaron y estuvieron en un conmovedor silencio orando por todas las intenciones que se leían. Yo no suelo aguantar mucho arrodillado porque a la juventud, que siempre fardamos de comernos el mundo con nuestra fuerza y ganas, no estamos demasiado acostumbrados a sufrir, y en cuanto dicen que hay que estar de rodillas y en silencio de repente te pica todo el cuerpo, se te cansan las rodillas y casualmente vuelven extraños dolores de cualquier lesión pasada… Sin embargo, allí nadie se movió, no se rompió el silencio. Fue sencillamente único ver una campa con miles de jóvenes (que posteriormente no pararían de bailar y cantar toda la noche) en un silencio que llegaba a abrumar por lo solemne que era», relata.

 

Este joven destaca también el encuentro vocacional posterior a la eucaristía con el papa Francisco, en el estadio Rommel Fernández. «Ver que 700 chicos, 650 chicas y 600 familias, ante una llamada a dejar toda su vida –planes, amigos, proyectos, futuro, familia… para entregarla a Dios– se levantan y dicen “sí”, o dicho en contexto de JMJ, “hágase en mí según tu palabra” y no tienen miedo ni tristeza por ello, sino al contrario, están gozosos en medio de esa “locura”… Simplemente te llena de alegría».

 

De entre los mensajes del Papa, a cada uno de de estos jóvenes estudiantes se les ha grabado especialmente uno en concreto. Sara quedó encantada «con la forma de hablar, el ánimo y fortaleza que nos transmitió a los jóvenes, y también los consejos que dio a los mayores para saber tratar bien y no prejuzgar a los jóvenes, para intentar comprendernos y ayudarnos» y la frase que más le impactó fue que «los jóvenes no somos el futuro sino el presente».Por su parte, Juan asegura que todas las palabras del Pontífice le ayudaron y le gustaron mucho: «sobre tener una comunidad, sobre los estudios, sobre la vocación, sobre ser el presente… Pero creo que con esta resumo todo. No tener miedo a vivir el hoy, a dar tu vida por los demás cada día, a casarte, a ser “el raro”, a decir las cosas…». Jorge se queda con la alusión del Santo Padre a san Juan Bosco: «No hace falta irte hasta la China para poder ayudar a personas que necesiten una palabra de ánimo, empezando por la gente más cercana y cotidiana a nosotros. Nuestra misión como cristianos puede estar más cerca de lo que creemos».

La Fundación ONCE se suma al VIII Centenario de la Catedral

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El director general de Fundación ONCE, José Luis Martínez Donoso, y el presidente de la Fundación del VIII Centenario de la Catedral. Burgos 2021, Fidel Herráez Vegas, han firmado esta mañana un convenio de colaboración para promover iniciativas culturales y turísticas que favorezcan la plena y efectiva inclusión y normalización social de las personas con discapacidad. En el acto, celebrado en la capilla de los Condestables de la Seo burgalesa, también han participado Pablo González Cámara, presidente del Cabildo, Javier Lacalle Lacalle, alcalde de Burgos, Antonio Miguel Méndez Pozo, presidente ejecutivo de la Fundación VIII Centenario, y César Rico Ruiz, presidente de la Diputación Provincial.

 

Fruto de esta colaboración, Fundación ONCE ofrecerá asesoría técnica y surgirán programas de formación especializada en accesibilidad para los responsables de diseñar recursos, productos y servicios; de apoyo en la difusión de las acciones que promuevan la accesibilidad turística, cultural y de ocio de la Fundación del VIII Centenario, y de apoyo en la participación en jornadas, congresos o seminarios que promuevan la accesibilidad universal y el diseño para todas las personas en el ámbito turístico.

 

Dentro del ámbito del empleo y la formación, Fundación ONCE colaborará con la Fundación del VIII Centenario en el diseño de programas, proyectos e itinerarios de inserción sociolaboral para personas con discapacidad. Ambas entidades cooperarán para dotar a las personas con discapacidad de conocimientos, destrezas y habilidades técnicas correspondientes a una tarea o profesión determinada; asimismo, fomentarán iniciativas de emprendimiento.

 

El convenio tendrá una vigencia de tres años y se plasmará a través de actuaciones concretas que serán objeto de acuerdos específicos. Para definir las actuaciones y los plazos, así como para impulsar y seguir la ejecución del convenio, se creará una comisión mixta compuesta por cuatro miembros.

 

Conocer la seo con las manos

La Catedral, en la zona abierta al culto, accediendo por la puerta de Santa María, acogerá hasta final de mes una maqueta de la Seo de Burgos que pertenece al Museo Tiflológico de la ONCE en Madrid. Se trata de una reproducción de madera con algunos elementos en resina de poliéster y otros materiales y representa el conjunto exterior del edificio.

 

La escala de la obra es 1:79 y mide 112 x 120 x 100 cm. Su autora es la escultora Josefa León Tijero. Las personas ciegas y sus acompañantes podrán tocar esta maqueta, situada en una zona de acceso gratuito.

 

Una de las herramientas más utilizadas para transmitir conceptos a las personas ciegas y con discapacidad visual grave son las maquetas. La gran ventaja de una buena maqueta es su carácter tridimensional; esta cualidad permite su observación desde distintos puntos de vista y a diferente nivel de detalle, a la vez que posibilita una panorámica de conjunto.