El tiempo libre, una oportunidad para la evangelización

por redaccion,

<
>

 

La delegación diocesana de Infancia y Juventud ha llevado a cabo en la jornada de hoy un encuentro de monitores de tiempo libre. Jóvenes de ocho realidades pastorales diferentes han participado en una jornada en la que Jesús Zarzuelo Elia, especialista en voluntariado y programación del movimiento Scout católico, ha impartido una sesión sobre cómo programar con sentido.

 

Tres talleres han ayudado a generar recursos en los participantes para sus actividades en interior, exterior y legislación al respecto. Tras la comida, una serie de pruebas han permitido divertirse en equipo y poner en práctica algunas de las enseñanzas del encuentro.

 

El encuentro de hoy pretendía responder a la necesidad de orientar, formar y acompañar a los monitores que trabajan voluntariamente en las actividades de tiempo libre que se realizan en la diócesis tanto en invierno como especialmente en verano con los campamentos. Crear espacios de encuentro permite generar una sinergias que han de ayudar a crecer personalmente en el proceso que cada uno de los monitores vive en su parroquia, en su colegio o en su grupo y han de saber cómo orientar las actividades para que tengan un sentido creyente en la realidad del tiempo libre. La realidad nos muestra el gran número de niños que participan en los campamentos que se organizan desde las parroquias y otras instituciones de la Iglesia. Esto hace que las propuestas actuales tengan que estar de la mano de la visión pastoral de hoy.

Catequistas de Miranda: formados para ser enviados

por redaccion,

<
>

 

«Formarme para sentirme enviado». Bajo este título se convocó, el pasado miércoles, a los catequistas de Miranda de Ebro, en la Parroquia del Espíritu Santo. Un encuentro arciprestal de oración, como se viene organizando cada año, para fomentar la necesidad del encuentro con Dios, antes de darlo a conocer a los demás.

 

Con ayuda de textos evangélicos, música y oraciones, la comisión arciprestal de catequesis preparó con esmero este encuentro, que gustó mucho a los asistentes.

Vida consagrada: «Ser anuncio con nuestra vida»

por redaccion,

<
>

 

La capilla de Santa Tecla de la catedral ha acogido hoy la solemne eucaristía de la Presentación del Señor. En ella han tenido un papel protagonista los religiosos y religiosas de la diócesis, que celebraban el día de la vida consagrada. En la celebración, presidida por el arzobispo, don Fidel Herráez Vegas, los miembros de distintas congregaciones, institutos seculares y sociedades de vida apostólica han renovado su compromiso de «seguir construyendo la Iglesia», tal como ha señalado al finalizar la celebración el presidente de CONFER en Burgos, el carmelita Ezequiel García.

 

El pastor de la diócesis ha revelado en su homilía que le «alegra especialmente una celebración como la de hoy», donde se hace visible que «somos Pueblo de Dios en camino cada uno desde nuestra común vocación bautismal y nuestra vocación específica» de especial consagración. Para don Fidel, «la vida que el Señor nos ha regalado tiene una dimensión de encuentro con Dios, de alianza de amor» que se convierte en «amor de envío». «Hemos de ser anuncio con nuestra vida, puesto que al abrirnos al amor del Señor le ofrecemos nuestra vida a él y a la sociedad de la que formamos parte». «La palabra más elocuente para nuestros hermanos no será la que pronunciemos fonéticamente –ha dicho–, sino el testimonio de nuestra vida. Hemos de ir dejando rastro de nuestra fidelidad al Señor», ha insistido.

 

Renovar el amor

 

El arzobispo ha pedido a los religiosos presentes en la celebración renovar el amor del día de su consagración. «Un amor que no se renueva se convierte en una rutina e, incluso, en una esclavitud». Asimismo, ha pedido a todos por seguir implorando a Dios nuevas vocaciones, haciendo que su propio testimonio de vida sea un imán para las mismas: «El Señor sigue llamando, pero a veces no hay respuesta. Pidamos a Dios que nos de la fuerza para responder con valentía; así quien nos vea podrán pensar que vale la pena consagrar la vida al Señor».

 

Ver más: galería fotográfica de la celebración

Don Fidel Herráez visita la parroquia de la Inmaculada

por redaccion,

<
>

 

El pasado 26 y 26 de enero, el pastor de la diócesis, don Fidel Herráez Vegas, visitó la parroquia de la Inmaculada Concepción, en el arciprestazgo de Gamonal. A lo largo de dos jornadas, el arzobispo pudo conocer la realidad de esta comunidad a través de los varios encuentros que mantuvo con los consejos de pastoral y económico, así como los distintos grupos que configuran la vida de la parroquia.

«Todas las personas deben vivir dignamente, se tenga trabajo o no»

por redaccion,

<
>

 

La parroquia de Nuestra Señora la Real y Antigua ha congregado hoy a decenas de militantes y representantes de movimientos y grupos parroquiales que trabajan en la evangelización del mundo laboral en el XXVI Encuentro Diocesano de Pastoral de Obrera, con el lema «Ante el futuro del trabajo, quehacer de la Pastoral Obrera». Un eslógan que, según ha destacado el arzobispo, don Fidel Hérraez Vegas, apunta al futuro e invita a la acción, «a que esa esperanza sea una esperanza activa».

 

El encuentro se ha estructurado en tres bloques, siguiendo la metodología «ver, juzgar, actuar», y han sido los secretarios provinciales de CC.OO., Ángel Citores, y de UGT, Pablo Dionisio Fraile, y Maricruz Lozano, trabajadora Social del Sacyl y militante de CGT, quienes han presentado la realidad presente y esbozado el futuro del mundo del trabajo asalariado y no asalariado.

 

Citores, quien ha dibujado un panorama en el que, a consecuencia de la globalización, «se han desregulado muchas cosas que teníamos reguladas» ha asegurado que «nos han instaurado en la crisis para que nos quedemos en ella». El secretario ha incidido en los «efectos perversos» de la última reforma laboral, «que reventó todo el ordenamiento y se cargó la negociación colectiva», y en el impacto de las nuevas formas de contratación que se están imponiendo en el mercado, en concreto a través de las bolsas de trabajo, empresas multiservicios o ETT. En definitiva, nuevas fórmulas que han llevado a un aumento del desempleo, la rotación, la inestabilidad y la precariedad.

 

En cuanto al futuro, el secretario de UGT, Pablo Dionisio Fraile, ha vaticinado que vamos a ver una realidad absolutamente dramática, donde destaca la desigualdad salarial entre mujeres y hombres, y donde el mercado estará dominado por la externalización de tareas, a través de sociedades laborales, falsos autónomos, empresas multiservicios («el mayor peligro para la clase trabajadora de este país»), que han vivido un auge desmesurado después de la crisis. Fraile ha señalado que «es indispensable la derogación de las dos últimas reformas laborales» y ha subrayado la necesidad de intensificar la vigilancia a esa nueva modalidad de empresas a través de inspecciones de trabajo, la obligatoriedad del cumplimiento de los convenios colectivos y volver a la senda de la contratación de calidad en el marco de la responsabilidad social corporativa.

 

Por su parte, Maricruz Lozano ha presentado la realidad del trabajo no asalariado, refiriéndose concretamente a los cuidados, una tarea que básicamente realizan mujeres, y que va a suponer en el futuro una revolución personal y social: «El futuro va a estar en el trabajo no asalariado». Lozano, que ha cuestionado la Ley de Conciliación Familiar y la de Dependencia, ha planteado la necesidad de una redistribución de los tiempos y espacios de hombres y mujeres, una reflexión sobre los bienes y servicios que consumimos, la importancia de mantener una actitud crítica sobre qué cuestiones dejamos que regulen los mercados y cuáles no (los afectos, los sentimientos) y, en resumen, plantearnos qué tipo de vida queremos vivir.

 

Juzgar desde la Palabra y la DSI

 

El vicario de Pastoral, José Luis Lastra, ha sido el encargado de dinamizar el segundo bloque, «juzgar», y lo ha hecho desde la lectura de la Palabra (la parábola de la viña), la Doctrina Social de la Iglesia (la encíclica Laudato si y la homilía pronunciada hace solo unos días por el Papa en Iquique (Chile). Lastra, militante de la HOAC, ha puesto sobre la mesa la realidad de que hoy nuestras sociedades avanzadas no tienen capacidad para generar trabajo para todos, ha incidido en la importancia de que todas las personas trabajen, porque el trabajo dignifica (aunque no se trabajen todas las horas del día y no sea un trabajo pleno), en que los salarios sean dignos (la remuneración del trabajo tiene que estar en función de la persona y su familia) y en que «todos tengamos lo suficiente para vivir dignamente, se tenga trabajo o no». Finalmente ha apuntado que «si no pensamos en la persona, al final nos irá mal la economía».

 

Para cerrar el encuentro, los participantes han planteado propuestas para dar respuesta a los retos y desafíos que se le presentan a la pastoral obrera. A nivel interno, se han marcado tres líneas de acción: «coordinarnos mejor, conocernos y reforzarnos los distintos grupos y movimientos que formamos la pastoral obrera; ampliar miradas y campos donde trabajar la pastoral obrera, por ejemplo hacia los jubilados o los discapacitados y, por último, crear entre nosotros un estilo de vida militante, que sea alternativo y coherente con lo que decimos».

 

Con respecto a la Iglesia diocesana, se han planteado cuatro propuestas: promover una especie de ITV laboral a las instituciones de la Iglesia que tienen personal contratado para conocer la situación de los trabajadores, cómo es, qué se podría mejorar…; la segunda, acercar la Doctrina Social de la Iglesia en todos los niveles, tanto en los cursos de la Facultad de Teología como en las parroquias, o a través de hojas sencillas. En tercer lugar, «difundir en los medios de comunicación social propios la escucha a la realidad del trabajo y los elementos que creemos que tienen que cambiar» y, finalmente, visibilizar propuestas de vida alternativas como Iglesia, en nuestra forma de pensar, de actuar o de consumir.

 

De cara a la sociedad, se ha planteado un análisis continuo de la realidad laboral actual por lo cambiante que es, realizar un plan de acción en los ambientes, implicarse en la realidad y propiciar espacios para aquellas personas que necesitan ser acompañadas o escuchadas y, por último, fomentar el diálogo y escucha con las organizaciones sindicales y políticas.