«El reto de la educación y los colegios diocesanos» centra la atención de las LVII Jornadas de delegados diocesanos de Enseñanza, que desde ayer se están celebrando en Madrid, y en las que participa el arzobispo de Burgos, don Fidel Hérraez Vegas. Durante las jornadas, convocadas por la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis, se presentarán algunas experiencias educativas significativas que se están llevando a cabo en colegios diocesanos y sobre la labor que las diferentes delegaciones realizan con las asociaciones de padres.
Durante la sesión de ayer, el obispo de Segovia y presidente de la Comisión de Enseñanza y Catequesis de la Conferencia Episcopal, César Franco Martínez, ofreció una ponencia sobre «El reto de la educación hoy», seguida de un diálogo con los obispos de la comisión presentes. A lo largo de la mañana de hoy abordarán, entre otras cuestiones, la posibilidad de crear una federación nacional que integre a todos los colegios diocesanos. Esta tarde se desarrollará un diálogo y debate con dos responsables de colegios diocesanos: Francesc Ortiz Giménez, gerente de la Fundación Sant Fructuós, de la diócesis de Tarragona, y Andrés Picón Picón, vicario episcopal-secretario del Equipo de Gobierno Pastoral de la diócesis de Burgos.
La sesión de mañana se centrará en el trabajo que realizan las delegaciones diocesanas con las asociaciones de padres y se presentarán nuevas propuestas al respecto.
El pasado miércoles tuvo lugar, en la parroquia del Espíritu Santo de Miranda de Ebro, un encuentro de formación. Giró en torno a cómo organizar un retiro de oración en parroquias y fueron convocados los responsables de equipos de liturgia del arciprestazgo.
La presentación corrió a cargo del delegado de pastoral vocacional, Enrique Ybáñez. Tras definir qué es un retiro y qué tipos de retiro hay, fue desgranando, uno a uno, todos los elementos que hay que cuidar para hacer de él una auténtica experiencia de fe. Insistió en la importancia de seleccionar muy bien a qué público va dirigido, así como de convocar y acoger adecuadamente a los asistentes. Aspectos como la ambientación, la iluminación, la música o las imágenes que se utilicen tienen una gran importancia, a su entender, para generar verdaderos espacios de libertad, en los que cada uno se sienta a gusto rezando.
Después de haber preparado con ilusión el acontecimiento en las semanas anteriores, la parroquia de Nuestra Señora del Rosario recibió el pasado fin de semana la visita pastoral del arzobispo, don Fidel Herráez Vegas. El primer momento de la agenda consistió en un encuentro con los chicos de catequesis, sus familias y los catequistas. Lo más pequeños le hicieron preguntas muy variadas: ¿Te gusta el rock?, ¿De qué equipo eres? ¿Te gusta tu trabajo? ¿Cómo mandas a los curas?… a las que don Fidel respondió con buen humor. Otros chicos leyeron unas cartas. Los más mayores representaron cómo entienden ellos que tiene que vivir un cristiano. A través de una dinámica los padres expresaron que querían acoger a Jesús en su familia.
A media mañana tuvo lugar la celebración de la eucaristía. En la homilía, don Fidel invitó a los presentes –a la luz del evangelio proclamado– a hacer suyas algunas actitudes de Jesús: transmitir el evangelio, curar, luchar contra el mal y orar. Al final de la celebración hubo dos momentos significativos: por una parte, un agradecimiento por la visita y felicitación por sus bodas de oro, entregándole como recuerdo un rosario personalizado y, por otra, renovar la consagración de la parroquia a Nuestra Señora del Rosario. Concluida la misa, saludó cordialmente a todos lo que se le acercaron en la iglesia y en el aperitivo.
Ya por la tarde, tuvo lugar el encuentro con los miembros de los diversos grupos y consejos parroquiales. El pastor de la diócesis invitó a los responsables de la pastoral a vivir la parroquia como una orquesta que tiene que interpretar una misma partitura (la buena nueva del evangelio) con instrumentos diversos (los diferentes grupos), a construir la comunidad a partir del trípode: liturgia, catequesis y caridad. Hizo especial hincapié en la necesidad de trabajar por una catequesis no centrada prioritariamente en la celebración de los sacramentos sino en el encuentro con Cristo y su seguimiento.
Concluyó la Visita pastoral con una improvisada canción de despedida y unos momentos ante Jesús eucaristía en la capilla.
La delegación diocesana de Infancia y Juventud ha llevado a cabo en la jornada de hoy un encuentro de monitores de tiempo libre. Jóvenes de ocho realidades pastorales diferentes han participado en una jornada en la que Jesús Zarzuelo Elia, especialista en voluntariado y programación del movimiento Scout católico, ha impartido una sesión sobre cómo programar con sentido.
Tres talleres han ayudado a generar recursos en los participantes para sus actividades en interior, exterior y legislación al respecto. Tras la comida, una serie de pruebas han permitido divertirse en equipo y poner en práctica algunas de las enseñanzas del encuentro.
El encuentro de hoy pretendía responder a la necesidad de orientar, formar y acompañar a los monitores que trabajan voluntariamente en las actividades de tiempo libre que se realizan en la diócesis tanto en invierno como especialmente en verano con los campamentos. Crear espacios de encuentro permite generar una sinergias que han de ayudar a crecer personalmente en el proceso que cada uno de los monitores vive en su parroquia, en su colegio o en su grupo y han de saber cómo orientar las actividades para que tengan un sentido creyente en la realidad del tiempo libre. La realidad nos muestra el gran número de niños que participan en los campamentos que se organizan desde las parroquias y otras instituciones de la Iglesia. Esto hace que las propuestas actuales tengan que estar de la mano de la visión pastoral de hoy.
«Formarme para sentirme enviado». Bajo este título se convocó, el pasado miércoles, a los catequistas de Miranda de Ebro, en la Parroquia del Espíritu Santo. Un encuentro arciprestal de oración, como se viene organizando cada año, para fomentar la necesidad del encuentro con Dios, antes de darlo a conocer a los demás.
Con ayuda de textos evangélicos, música y oraciones, la comisión arciprestal de catequesis preparó con esmero este encuentro, que gustó mucho a los asistentes.