Vigilia por los migrantes y refugiados

por redaccion,

<
>

 

Animada por el Centro de Iniciativas de Pastoral de Espiritualidad (CIPE) de los Carmelitas, ayer tuvo lugar en la Parroquia de Nuestra Señora la Real y Antigua de Gamonal una vigilia de oración con motivo de la Jornada Mundial del Emigrante y Refugiado, que se celebrará este domingo con el lema «Acoger, proteger, promover e integrar a los emigrantes y refugiados».

 

La delegación diocesana de Pastoral de Migraciones ha organizado un amplio programa de actividades en torno a esta jornada, que alcanza su 104 edición y con la que se pretende concienciar sobre el drama de la migración, sobre todo la migración forzosa por diversas razones (situaciones de violencia, de guerra, de terrorismo, de persecución ideológica, motivos humanitarios de hambrunas, catástrofes naturales u otros que obligan a miles de personas cada año a abandonar sus países).

 

Entre los actos programados destaca el III Encuentro de Naciones que se celebrará mañana, sábado, en Burgos, en el colegio Jesuitas (Calle Molinillo)  a partir de las 17 horas, una ocasión para conocerse y compartir tradiciones, platos típicos, danzas y experiencias. El próximo sábado, día 20, se celebrará un encuentro similar en Miranda de Ebro, concretamente en la Fábrica de Tornillos, a las 17,30 horas.

 

El acto central será el XIII Encuentro diocesano de Migraciones, que se celebrará en la Facultad de Teología el próximo miércoles, día 16, a partir de las 18 horas. Contará con la asistencia del arzobispo, don Fidel Hérraez Vegas, y la intervención de la religiosa escalabriniana Isabel Montenegro, responsable del Departamento de Inmigración de la Conferencia Episcopal Española, y en él se expondrá un panel de experiencias que se desarrollan en nuestra diócesis para plasmar los objetivos de la Jornada: acoger, proteger, promover e integrar a emigrantes y refugiados.

El Regimiento de Transmisiones entrega el dinero recaudado en el belén de la Catedral

por redaccion,

<
>

 

Un total de 33.578 personas visitaron durante 32 días el belén que el Regiminiento de Transmisiones 22 de Burgos ha instalado en el claustro bajo de la Catedral y que este año ha cumplido su 25 aniversario. El dinero de las entradas irá destinado, como cada año, a diferentes fines solidarios. Ayer fueron entregados los donativos a distintas entidades sociales y culturales de la ciudad en una ceremonia que tuvo como escenario el palacio de Capitanía.

 

Tras cubrir los gastos derivados de la construcción del nacimiento, se ha conseguido recaudar un total de 26.992 euros. Se han repartido al Cabildo Metropolitano para sufragar parte de las obras de restauración de la Catedral (6.000 euros), APACE Burgos (4.000 euros), Burgos Marka –un proyecto misionero en Bolivia– (4.000 euros),  Cáritas Castrense (3.000 euros) y la Fundación Mayo Rey (2.000 euros).

 

Al acto, en el que participaron los militares encargados de la instalación del belén, asistió el vicario general, Fernando García Cadiñanos, el presidente del Cabildo, Pablo González Cámara, y la secretaria de la delegación de Misiones, Maite Domínguez.

Inmigrantes en nuestra diócesis: de la hostilidad a la hospitalidad

por redaccion,

<
>

 

Acoger, proteger, promover e integrar son las propuestas que este año ha lanzado el papa Francisco, tanto a los creyentes como a los organismos internacionales, con motivo de la Jornada Mundial del Migrante y Refugiado, que se celebrará el próximo 14 de enero. Cuatro verbos que resumen los 20 puntos que la Santa Sede propone para colaborar en el cumplimiento de los dos grandes pactos globales para la protección de ambos colectivos. Así lo ha explicado esta mañana la delegada diocesana de Pastoral de Migraciones, Hilda Vizarro Taipe, en la rueda de prensa en la que se ha presentado la Jornada, en torno a la cual se cual se desarrollarán en las próximas semanas numerosas actividades de dilvulgación, sensibilización, oración y convivencia.

 

Una actitud que Fernando de Santiago, voluntario de Atalaya Intercultural y miembro de la junta directiva de esta asociación, resumía así: «Ante la realidad de la emigración caben diferentes posturas, la hostilidad y la hospitalidad. Y la hospitalidad empieza en las personas, va madurando en el ámbito social y alcanza su plenitud cuando llega a las instituciones públicas». De Santiago ha argumentado que cuando estalló la crisis, se planteó una reflexión en torno a la realidad de los inmigrantes, ya que, si bien los españoles tienen sus recursos, sus apoyos, los emigrantes necesitan una sensibilidad distinta. «Para llegar aquí han tenido que pasar una serie de fronteras físicas, pero aquí se encuentran con las administrativas». «Gracias a Atalaya», ha asegurado este profesor de español y colaborador en el comedor de esta asociación por la que han pasado ya hasta 200 voluntarios, «me di cuenta de que me estaba perdiendo una situación real y desconocida. Nos estamos perdiendo una oportunidad de enriquecernos».

 

Alpha Diallo, un joven de 29 años originario de Guinea Conakry, ha sido testigo y protagonista de la experiencia de acogida y acompañamiento a inmigrantes en nuestra diócesis. Llegó a España hace diez años a bordo de una patera y, tras su estancia en un Centro de Internamiento para Extranjeros, recaló primero en Valencia y después en Murcia. Al no contar con permiso de residencia, no tuvo oportunidad de trabajar. En 2015 se trasladó a Burgos y entró en contacto con Atalaya, el inicio de un camino que tres años después ha cambiado su vida por completo. El apoyo fue mucho más allá del alojamiento y la manutención: realizó un curso de electricidad, recibió clases de castellano, le ayudaron a conseguir los papeles y hoy ya es «legal». Trabaja en una fábrica, tiene permiso de conducir, un coche, vive en un piso de alquiler y pronto viajará de vacaciones a Guinea Conakry para reencontrarse con su familia. Hoy es él quien colabora como voluntario en el comedor. No obstante, y aunque reconoce que en su país no hay futuro, confiesa que jamás volvería a montar en una patera ni se lo recomendaría a nadie.

 

La inmigración en cifras

 

Según datos del Ayuntamiento de Burgos, a fecha de 28 de diciembre de 2017 había empadronadas en la ciudad 11.882 personas extranjeras. Aunque la tendencia desde 2011 era hacia la baja, a lo largo de 2017 se ha producido un ligero repunte. Por primera vez, hay más mujeres que hombres entre los extranjeros empadronados y por continentes es significativo que, tras varios años de descenso, en 2017 ha vuelto a incrementarse la población americana y africana, mientras la europea sigue descendiendo. Aun así, más de la mitad de la población extranjera empadronada en el municipio de Burgos sigue siendo de origen europeo (el 56%). Por países, encabezan la lista de población extranjera Rumanía, Bulgaria y Marruecos, y las subidas más llamativas se dan en algunos países latinoamericanos (Colombia, Brasil y República Dominicana). Otros dos países han crecido este último año, por los solicitantes de asilo o protección internacional: Venezuela, que ha pasado de 126 a 199, y Ucrania, que ha pasado de 78 a 93. En cambio, la población de Siria solo ha subido de 8 a 9 empadronados.

El Círculo de Silencio pide alternativas dignas a los Centros de Internamiento de Extranjeros

por redaccion,

<
>

 

El próximo domingo, 14 de enero la Iglesia Católica celebra en todo el mundo la Jornada Mundial del Emigrante y el Refugiado. Este año el Papa nos propone conjugar cuatro verbos fáciles de entender pero no tanto de llevar a la práctica: acoger, proteger, promover e integrar.Y en principio, el pontífice lo propone  a la comunidad cristiana, que necesita convertirse cada día y no olvidar que «cada forastero que llama a nuestra puerta es una ocasión de encuentro con Jesucristo», pero en esta ocasión también lo propone a los organismos internacionales y a cada uno de los estados que se han comprometido a firmar a finales de este año un pacto global dedicado a los refugiados y otros a los emigrantes.

 

En torno a estos cuatro ejes se desarrolló el manifiesto al que se dio lectura en el el Círculo de Silencio celebrado ayer en el Paseo de Atapuerca como preludio de una serie de actos que se desarrollarán en los próximos días para celebrar la Jornada Mundial del Emigrante y el Refugiado. «Acoger se refiere a posibilitar que quienes salen huyendo de su tierra por la violencia o la pobreza puedan entrar de modo seguro y legal en los países de destino. Otro año más, en 2017, para nuestra vergüenza, han muerto al menos 3.100 migrantes en el Mar Mediterráneo. Acoger es dar la vuelta al revés a la política migratoria europea o norteamericana, y a otras más. Es tender puentes en lugar de cerrar fronteras. Pero acoger también se hace en la proximidad: lo podemos hacer cada uno de nosotros con quienes están aquí».

 

«Proteger», rezaba el manifiesto, «comienza en el país de origen, continúa en el camino y hay que seguir cuidándolo en el país de llegada. Expresamente ha dicho el papa que “en nombre de la dignidad fundamental de cada persona, es necesario esforzarse para preferir soluciones que sean alternativas a la detención de los que entran en el territorio nacional sin estar autorizados”. Traducido: alternativas a los CIEs. Los sucesos de estos últimos días en la cárcel de Archidona (Málaga), con un ciudadano argelino muerto, hablan de las muchas deficiencias de estos centros de internamiento y del dolor trágico e inhumano que se provoca a las personas recluidas».

 

«Promover es impulsar lo mejor de cada persona: ayudar a que cada migrante pueda realizarse como persona en sus diversas facetas, superando trabas administrativas que en muchas ocasiones dificultan desarrollar las propias cualidades, habilidades o creencias. Integrar, finalmente, es un verbo de doble dirección: suena mejor “integrarnos”, porque es tarea de todos. Enriquecernos unos con otros, poniendo al servicio de la comunidad lo propio, lo diverso. Construir una sociedad donde nadie se sienta excluido».

El arciprestazgo de Merindades canta a la Navidad

por redaccion,

<
>

 

El arciprestazgo de Merindades ha tenido, en los últimos días, su tradicional encuentro de villancicos. Al tratarse de un evento que reúne a mucha gente de todos los pueblos, se decidió realizarlo en dos sedes, tal y como se venía organizando hasta la reciente unión de los dos antiguos arciprestazgos.

 

El 17 de diciembre tuvo lugar el encuentro en la iglesia parroquial de Medina de Pomar. Participaron los coros de Villalba de Losa, Berberana, Quincoces de Yuso, Miñón, Trespaderne, Monero, Nofuentes, Frías, Medina de Pomar y de la Residencia Nuestra Señora del Rosario, de esta localidad. El sacerdote Eduardo Acapo interpretó un villancico tradicional de su Benin natal. Y todos los sacerdotes allí presentes se animaron también a cantar a coro.

 

Por otra parte, el pasado sábado día 30, en Bisjueces, se congregaron los coros parroquiales de Valdivielso, Montija, Espinosa de los Monteros, Cigüenza, Manzanedo y Tesla Norte, Villarcayo y Pedrosa de Valdeporres. También los sacerdotes cantaron un villancico al final.

 

Sendos encuentros que, como viene siendo habitual, hacen las delicias de todos los asistentes y les ayudan a vivir el auténtico espíritu de la Navidad.